<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390</id><updated>2011-12-19T13:53:02.120-08:00</updated><category term='La escritora Emilia Pereyra'/><title type='text'>Mester de Narradores</title><subtitle type='html'>Grupo de escritores de la Academia Dominicana de la Lengua</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>17</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-6900465966442720297</id><published>2009-08-10T09:15:00.000-07:00</published><updated>2010-10-25T15:50:44.055-07:00</updated><title type='text'>Enfoque crítico</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Presentación del libro “A mí no me gustan los boleros”, Jeannette Miller.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Una visión socio-política&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Por Emilia Pereyra&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos complace&amp;nbsp; tener la oportunidad de compartir varios hallazgos, derivados de la lectura del libro de cuentos “A mí no me gustan los boleros”, última obra literaria de la escritora Jeannette Miller, que ha publicado el Grupo Santillana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miller, sobresaliente cultora de la poesía, la narrativa y la crítica, es una conocedora del contexto social, político y cultural de la región en la que le ha tocado vivir y desarrollarse intelectualmente. Ella utiliza con gran destreza ingredientes de compleja la realidad circundante, para elaborar sus obras de ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En “La vida es otra cosa”, la primera novela publicada por esta reconocida autora, ella construyó un cosmos en el que se trasponen lo imaginario e ingredientes de las luchas y adversidades de personas de los estratos más bajos de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el libro que nos ocupa, la narradora ofrece quince cuentos, la mayoría de los cuales tiene profundas raíces en el ámbito socio-político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la pericia estilística que caracteriza su singular narrativa, Miller nos sumerge en los complejos ambientes internos y externos de los protagonistas y personajes secundarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, conocemos las laceraciones causadas por la represión, la brutalidad de los invasores, las diferencias sociales, que influyen en los mismos espacios vitales, y la visión existencial permeada por la imperiosa necesidad de luchar por sobrevivir, que instrumentaliza hasta las relaciones amorosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el cuento “Yo no quiero piedras en mi camino” hallamos una breve historia de desazones, enmarcada en esta época en la que los noticieros nos transmiten imágenes de “ladrones, banqueros, presidentes y asesinos apoyadas por una palabrería que nos indican quiénes son los buenos y quiénes los malos”. Es decir, la narradora nos ubica en el desgarrante aquí y en el ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Narrado en tercera persona, este cuento supura el hartazgo de una mujer, de magros recursos económicos, que convive con un esposo dado a la conquista de otras féminas y a la búsqueda material, pero que no se ocupa de satisfacer las necesidades hogareñas. Conocemos las amarguras de una madre y esposa desengañada, que acaba liberándose. Su agobiante forma de vida ha sido extraída de una rutina aplastante, impuesta por la cotidianidad y el desdén amoroso, que se viven en un país como un nuestro, agobiado por los apagones y otros males, en el que subsisten miles de mujeres resignadas a soportar el peso de mantener “la estabilidad familiar” por sobre todas las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro influyente pasado autoritario, regido por militares y autócratas, forma parte del telón de fondo de “El cumpleaños de la abuela”, cuento en el que Miller narra los caminos disímiles seguidos por tres hermanas, de temperamentos distintos, integrantes de una familia acomodada, en cuya inmensa casa el viento podía entrar y salir antojadizamente, lo que contrastaba con el ambiente opresivo prevaleciente en el entorno político y social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La celebración del onomástico de “la diva que durante décadas hechizó al país con su voz coloratura que remedaba pajarillos y arroyos rumorosos...”, es una ventana por la que nos asomamos a ese mundo familiar en el que las botas, las armas y redoblantes formaban parte de la rutina, eran marcadas las diferencias y emergían los dolores de las hermanas que guardaban heridas con el nombre de la madre, se enamoraron del amor y tuvieron matrimonios desdichados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Martina” es arrojo y desenfado en la forma y en el fondo. En el cuento conocemos la estrategia de supervivencia de una mujer pobre, que extrae dinero a los hombres, contraviniendo sus íntimas convicciones sobre el género masculino. Está narrado en primera persona, en un lenguaje descarnado, que corresponde al hablar de una mujer de clase baja, acostumbrada a la lucha, a una dominicana que se bate a dentelladas para ganarle la partida a la miseria material y existencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún nos parece escuchar el tono mondo de la trabajadora doméstica, que recomienda a su empleadora, la doña de la casa, tácticas para sobrevivir, obteniendo ciertos beneficios de una relación amatoria, interesada y abusiva, pues “lo importante e' que un hombre resuelva”. Y resolver significa en parte, en la consciencia de este personaje y en la cultura popular dominicana, que “te bujque tu techo y te mantenga los muchachos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naturalmente, el amor no entra en juego en el universo existencial de la vivaz doméstica Martina. Ella hasta transmite los aprendizajes, en la materia, de una tía, quien la aconsejaba: “No sea pendeja, búcate uno con cuarto que no sea haragán, tú lo enseña a que se bañe y no lo jode mucho con besito ni abrazo...” Recomendación que se ha repetido a lo largo de los tiempos en varios niveles sociales criollos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Una chica cool”, título de otro de los interesantes cuentos de Miller, es la vívida imagen de un personaje salido de esta era de confusiones, mezcolanza y modernidad, en que el amor se abarata y la infidelidad se ha convertido en práctica corriente. La historia ha sido narrada en primera persona, por un “testigo”-personaje, que juzga desde el punto de vista moral la actuación díscola de la muchacha. Le observa desde que la vio subir al autobús del Metro y tuvo miedo de que se sentara a su lado. La chica aprovecha el viaje a la provincia para “ponchar” lar tarjetas de sus hombres por teléfono y agenciarse infructuosamente quien la recoja en la estación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuento nos retrata a la chica cool y los reflejos de sus vacíos interiores, pero también perfila a la voz narradora, de la que sabemos que siente temor ante su congénere, situada en otro estadio social y existencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las depredaciones medioambientales están bosquejadas en este cuento. Escribe la narradora: “Fijé los ojos en la naturaleza mermada. En casi todas las montañas sobresalían pedazos que habían sido talados o quemados, los árboles amarilleaban de la sequedad y a las vacas y a los caballos se les podían contar las costillas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La decadencia social y económica insuperada de los tiempos actuales también emerge con fuerza. Refiriendo las realidades de estos días, dice: “Se los estaba tragando la miseria. De momento no había qué comer. El país se había estado hundiendo sin que nos diéramos cuenta, metidos en la ciudad que crecía como un pulpo sin permitir que pensáramos en nada que no fueran los tapones, el precio de la gasolina, la comida por las nubes, el ruido apabullante de las construcciones enormes y un afán de querer comprar lo que no se tenía”. Como podemos constatar, se trata de un párrafo de actualidad sobrecogedora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lavado de dinero procedente del narcotráfico, el turismo depredador están esbozados, igualmente, en esta historia de la chica casquivana, que habla incesantemente por celular y para la que casi todo “Ta cool”, pero en la que la voz narradora detectó, tras el desparpajo, “una tristeza vieja y fría”, que le partió el corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A mí no me gustan los boleros” expele amor, dolor y despecho. Alude a una época sangrienta, que puede ser la era de Trujillo. La sufriente protagonista, de clase media, es una mujer mal amada, quien tuvo niñera en la infancia y vivía en Gazcue, enclave residencial de los acaudalados, cuando gobernaba el perínclito de San Cristóbal. Su matrimonio concluye en un fracaso, y el recuerdo del amor malogrado es un pozo de amargura que evoca en la madurez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mulato” es dibujo de los 500 años y es sincretismo cultural manifiesto en este tiempo. “Mulato” es espejo colectivo. Es el resumen de antiguos dolores y barbaries. “Había venido de lejos, en barcos negreros que ostentaban la bandera del martirio. Durante su estadía en esa tierra de colores acuáticos, había construido ciudades de piedra y de cristal que refractaban arcoiris distintos cada amanecer y cada tarde”, escribe Miller, con bella prosa y sugerente hondura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La narración alude la opresión y los horrores del Descubrimiento de América, los piratas depredadores, los invasores haitianos y los sufrimientos de los hijos de los guerreros de Ghana y Tombuctú, en África. La historia republicana está condensada en este excelente relato que toca los deseos más recónditos del inmigrante africano y la indiferencia respecto a ese pretérito reflejado en el entorno citadino, compartido por habitantes, cambiadores de dólares, compradores y turistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En “Los que mataron a Beatriz”, Miller consigue sacudirnos. Con notable precisión, pincela la tragedia de un criollo traumatizado por el recuerdo de la bestial represión padecida en la guerra del 65. En una admirable fusión del pasado y del presente, germinan estremecedoras sensaciones en el interior de un dominicano traumatizado por la brutalidad de los invasores. Década después, el hombre siente el pánico de antaño y espera, como un sino ineludible, que “vuelvan en la noche a enfocarnos la cara, a ladrarnos como perros, a amenazarnos de muerte, a reventarnos los huesos y el pellejo, como cuando mataron a Beatriz”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La verdadera historia de Juan Ozama” es otro de los cuentos que conforman este valioso libro de Jeannette Miller. En sus páginas, brotan la miseria y la locura. Es la tragedia de un hombre negro, viejo y feo, que perdió “la azotea”, probablemente “de tanto estudiar”. Este morador de las orillas inmundas del caudaloso río, cuyo nombre lleva por apellido, es poseedor de un corazón magno que le impide mantenerse indiferente ante el hambre o la enfermedad de algún semejante. Lo pierde el delirio provocado por una pordiosera haitiana que su enfebrecida imaginación convierte en una princesa de África.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El viaje” es un cuento complejo, que contiene imágenes delirantes y demanda una atenta lectura. Nos habla del extraño vínculo de una mujer temerosa con un hombre, afectado por el síndrome de Down, al que se dirige, en segunda persona, en un monólogo en el que la visualización de la muerte es constante y está matizada por la descripción de un entorno caótico y arrabalizado, como el que prevalece en muchas calles del Santo Domingo actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Dignidad”, como bien sugiere su título, testimonia la grandeza de un ser meritorio. El envejecido y manso Manuel es un necesitado trabajador que vende su fuerza laboral durante largos años en una casa de ricos, cuya petulante heredera no tiene reparos en humillar a sus humildes colaboradores. Sin embargo, el antiguo jardinero reacciona con entereza admirable y ante la humillación impone el decoro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin dudas, las narraciones contenidas en “A mí no me gustan los boleros”, de Jeannette Miller son inestimables piezas literarias del calidoscopio socio-político y cultural dominicano, que ameritan ser leídas con atención. Algunos de los cuentos nos remiten a tiempos pretéritos de nuestra historia; otros corresponden a los dramas actuales. La esencia de estos últimos pueblan las calles y las plazas de personajes que parecen sólo salidos de la ficción, pero que moran en la insólita cotidianidad de estos paisajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5 de agosto, 2009.&lt;br /&gt;Santo Domingo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-6900465966442720297?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/6900465966442720297/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=6900465966442720297&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/6900465966442720297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/6900465966442720297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2009/08/enfoque-critico.html' title='Enfoque crítico'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-8423512982870498530</id><published>2007-06-16T19:32:00.000-07:00</published><updated>2010-11-04T15:58:21.767-07:00</updated><title type='text'>Algo más sobre el Mester de Narradores</title><content type='html'>La Academia Dominicana de la Lengua, en la misión que la autoriza a fomentar el estudio de nuestra lengua y el cultivo de las letras, ha de auspiciar y encomiar la creatividad de nuestros narradores que asumen las palabras para crear con ellas una obra de ficción impregnada de valores literarios, humanísticos y culturales. &lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Los narradores que se dieron a conocer en nuestra lengua con el nombre de MESTER, que se distinguieron en los albores de las letras castellanas con narraciones y relatos sobre los ideales de la comunidad y los asuntos concerniente a su tiempo en forma espiritual y estética, imprimieron un sello distintivo al más bello decir en la temprana narrativa de la literatura española. La cultura de los siglos medievales imprimió a las incipientes letras españolas un nuevo aliento a la visión del mundo inspirando una narrativa realista, con un lenguaje comunicativo propio de la época, dando vida a relatos y crónicas legendarias e históricas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su anhelo de revivir las raíces de nuestro talante literario y activar la fuente de la inspiración creadora, y dando cumplimiento al Artículo 27 de nuestros Estatutos, la dirección de la Academia Dominicana de la lengua ha dispuesto la Creación de un Grupo Literario adscrito a nuestra institución integrado por creadores que hagan de sus narraciones y crónicas un testimonio elocuente y edificante de la sensibilidad artística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de promover una obra narrativa densa y hermosa, fiel al lenguaje de nuestro tiempo y al espíritu de nuestra lengua asumido desde la impronta peculiar de nuestra idiosincrasia con el talante cultural, histórico y espiritual que nos distingue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo la denominación de Mester de la Academia nuestra institución auspicia la creación de un grupo de narradores que sobresalgan por la densidad de su pensamiento y la belleza de su narración a través de una obra de ficción ajustada al más bello decir que alumbre y auspicie el genio de nuestra lenguas y el aliento de nuestras letras. Este Grupo Literario se conforma en ocasión del Día de Cervantes, autorizado a partir d la presente proclamación, para estimular a los creadores acreditados con esta singular distinción por la Corporación de Académicos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: 100%;"&gt;Dr. Bruno Rosario Candelier&lt;br /&gt;Director&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Academia Dominicana de La Lengua, correspondiente de la Real Academia Española&lt;br /&gt;Fundada el 12 de octubre de 1927&lt;br /&gt;Santo Domingo, República Dominicana&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-8423512982870498530?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/8423512982870498530/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=8423512982870498530&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/8423512982870498530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/8423512982870498530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/bienvenida.html' title='Algo más sobre el Mester de Narradores'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-1840758032076745399</id><published>2007-06-01T13:29:00.001-07:00</published><updated>2010-11-05T08:54:51.379-07:00</updated><title type='text'>Manuel Salvador Gautier</title><content type='html'>&lt;b&gt;Arquitectura&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;Manuel Salvador Gautier nació el 1ro. de agosto de 1930.&lt;br /&gt;En Arquitectura, es Ingeniero Arquitecto graduado en la Universidad de Santo Domingo en 1955 y Doctor en Arquitectura, en la Universidad de Roma, Italia, en 1960. Es autor de varias obras y trabajos de arquitectura, siendo las principales: Conalco (1965), Capilla de los Salesianos en el Km.9 1/2 de la autopista Sánchez (1965), restauración del conjunto de Las Mercedes (1972-hoy), remodelación del Club de Arroyo Hondo (1987). &lt;br /&gt;Fue el primer director de la Dirección de Planificación Urbana (OPU) (1962), en el Ayuntamiento del Distrito Nacional. Dirigió el Plan Regulador de la Ciudad Colonial Santo Domingo (1989-90). Ha participado en otros estudios de planes reguladores de Santo Domingo: Padco Borrell en 1978, De los italianos en 1986, Del BID en 2004 – 2005.&lt;br /&gt;A partir de 1966, impartió las cátedras de Composición y Diseño Arquitectónico en la UASD; fue director de la Escuela de Arquitectura y Decano de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura. En 1978, se trasladó a la UNPHU, donde impartió la cátedra de Diseño Arquitectónico, luego, a partir de 2000, fue Coordinador de Tesis de la Maestría de Restauración de Monumentos hasta 2002. &lt;br /&gt;Ha organizado varios seminarios y conferencias; participó como ponente en varios eventos nacionales e internacionales; promovió la visita del crítico de arquitectura inglés Geoffrey Broadbent, dando inicio a la crítica de la arquitectura en el país (1972).&lt;br /&gt;Ha escrito artículos sobre temas de arquitectura en el Boletín del Museo de las Casas Reales, Revista CODIA, Revista GNA, ARQUITEXTO y el periódico La Noticia.&lt;br /&gt;En 1992 fue considerado uno de los 30 Codianos Sobresalientes, durante la conmemoración del XXX Aniversario del CODIA. En 1995 fue honrado con la Orden al Mérito Santo Domingo de Guzmán, por el Ayuntamiento del Distrito Nacional. En junio de 1995 le fue otorgado el Premio “Excelencia profesional Ing. José Ramón Báez López Penha (Don Moncito)” por la Fundación “Jóvenes en desarrollo”. En 2007 fue reconocido por la Cámara Dominicana de la Construcción (Cadocom).&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;Literatura&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;En Literatura, en 1993, publicó la tetralogía Tiempo para héroes, sobre la expedición de Constanza, Maimón y Estero Hondo de 1959. Ganó el Premio Anual de Novela Manuel de Jesús Galván para ese año, que otorgaba entonces la Secretaría de Estado de Educación, Bellas Artes y Culto. En 1995, publicó Toda la vida, que mereció el mismo premio. &lt;br /&gt;Desde 1995, pertenece al grupo literario Ateneo Insular, del Movimiento Interiorista, dirigido por el intelectual Bruno Rosario Candelier, donde participa activamente, y donde ha realizado una obra intensa presentando ensayos cortos sobre la novelística nacional e internacional. &lt;br /&gt;En febrero de 1999 público Serenata. En octubre del 2001 recibió el Premio de Novela de la Universidad Central del Este por su obra Balance de tres. En noviembre del 2002 fue declarado ganador del “Premio Víctor Hugo en la Historia”, con el ensayo “La fatalidad no está en un campanario de París”. &lt;br /&gt;En enero de 2005 presentó siete relatos en Historias para un buen día. En agosto de 2005 su cuento “Urías” ganó el Segundo Premio en el concurso internacional de cuentos y poesía Premio “Citta de Viareggio”, en Italia, promovido por la editora Il Molo. Concursó traducido al italiano. En febrero de 2006, publicó el ensayo Jaime al descubierto y en octubre, Ediciones Cedibil publicó su novela El asesino de las lluvias, que fue traducida al italiano por Maria Antonietta Ferro y publicada en 2007 por Giovane Holden Editori de Lucca, Italia. En 2009, Editorial Santuario publicó la novela Un árbol para esconder mariposas. En 2010, esta editorial publicó el libro de ensayos Gautier visto por Gautier y las novelas Dimensionando a dios y La fascinación de la rosa. En total, Gautier tiene publicadas once novelas de alta calidad literaria. &lt;br /&gt;Ha publicado ensayos cortos en las revistas literarias Isla Abierta del Periódico Hoy, VETAS y otros medios de comunicación. Ha sido panelista en varias ocasiones en la Feria del Libro, y participado como conferencista en la presentación de varias obras literarias. &lt;br /&gt;En el 2005 fue nombrado Coordinador del Grupo Mester de la Academia de la Lengua, que tiene como objetivo difundir la narrativa dominicana; y en diciembre de 2007 fue nombrado Miembro Correspondiente de la Academia Dominicana de la Lengua, Correspondiente de la Real Academia Española de la Lengua. Presentó su discurso de entrada a la Academia en enero de 2009 con “La narrativa dominicana y las expresiones de la lengua”. &lt;br /&gt;En 2009 la centenaria institución literaria Amantes de la Luz, de Santiago de los Caballeros, lo reconoció con la Medalla al Mérito Cultural. &lt;br /&gt;A partir de enero d 2010, el Consejo Nacional MSG80 patrocina la celebración de sus 80 años con la coordinación de actividades en todo el país, donde se reconoce el valor de su obra literaria. Entre otras, ha habido actividades de este tipo en la Academia Dominicana de la Lengua, Universidad UTESA-Recinto Moca, Ateneo Amantes de la Luz, Feria Internacional del libro Santo Domingo 2010 y otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Obras publicadas&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;TIEMPO PARA HÉROES &lt;br /&gt;Tetralogía compuesta por las novelas:&lt;br /&gt;  EL ATREVIMIENTO&lt;br /&gt;        PORMENORES DEL EXILIO&lt;br /&gt;        LA CONVERGENCIA&lt;br /&gt;        MONTE ADENTRO              novelas.   1993&lt;br /&gt;TODA LA VIDA         novela   1995&lt;br /&gt;SERENATA     novela   1999&lt;br /&gt;BALANCE DE TRES                 novela    2002&lt;br /&gt;HISTORIAS PARA UN BUEN DÍA          relatos   2003&lt;br /&gt;EL ASESINO DE LAS LLUVIAS       novela   2006&lt;br /&gt;JAIME AL DESCUBIERTO    ensayo   2006&lt;br /&gt;UN ARBOL PARA ESCONDER MARIPOSAS         novela   2009&lt;br /&gt;DIMENSIONANDO A DIOS           novela   2010&lt;br /&gt;GAUTIER VISTO POR GAUTIER   ensayos          2010 &lt;br /&gt;LA FASCINACIÓN DE LA ROSA   novela   2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-1840758032076745399?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/1840758032076745399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=1840758032076745399&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/1840758032076745399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/1840758032076745399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada-49.html' title='Manuel Salvador Gautier'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-3052634269523641789</id><published>2007-06-01T13:16:00.005-07:00</published><updated>2010-11-05T09:05:56.247-07:00</updated><title type='text'>Fragmentos de obras de Gautier</title><content type='html'>&lt;b&gt;Balance de tres (Novela)&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;/b&gt;Tercera Parte&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt;Herminio&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Alabanza&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;A Herminio, gavillero y patriota&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He escogido este momento en que ya tú, vencedor vencido, estás esparcido por las tierras que amaste y defendiste... y, debo decir, luchar por impedir los estragos de un enemigo insolente es la manera más noble de amar. No voy a reclamar que fuiste igual que Heracles, superando los trabajos heroicos que el hado te impuso, ni voy a suponer que, en algún momento, no temiste tu propia destrucción en el fragor de una escaramuza. Tu nombre tiene como raíz el de un hijo de Zeus, al que éste convirtió en dios de la elocuencia, del comercio y de los ladrones, y a quien hizo mensajero de todos los dioses. Lo escogió tu padre por ser el de tu abuelo, un antepasado que nunca conociste porque se quedó allá, en aquel villorrio español cerca de la frontera con Portugal, donde la tierra y las parras tenían prioridad sobre las vidas de los lugareños. Por eso emigró tu padre a la isla, en busca de reparación, y fundó, con varias mujeres, una dinastía de muchos hijos e hijas que, de tu parte, se multiplicó con el semen que prodigaste. Tu madre, mulata de la playa, con los pies descalzos y el pelo suelto en la brisa, recogía caracolas. Era su manera de protestar por una vida que comenzaba y terminaba en los cocales, en procura de la médula blanca y dulce que los amos acumulaban, procesaban y vendían hecha copra en los mercados extranjeros surtidos por las goletas marineras de las islas. Tu padre la fascinó aquel día en que el ferrocarril que conducía frenó rechinando, con un ruido infernal, para evitar el desmembramiento de un buey en medio de los rieles. Desde el cocal donde trabajaba, ella lo vio descender de la cabina, arrimarse al bruto y azuzarlo repetidamente con un palo puntiagudo sin conseguir moverlo. Ella se acercó averiguadora y, sin temor alguno, agarró al animal por los cachos y lo dirigió hacia el pastizal, como hacía desde pequeña con las reses mansas que entraban al caserío arenoso donde vivía. El cuidado que puso tu padre para defender la vida del buey le pareció a ella un gesto noble, casi heroico, y te concibieron una noche de luna llena, bajo los cocales que tanto la atormentaban. &lt;br /&gt;Encaraste a un enemigo cruel y luchaste hasta morir. Los desvalidos a quienes defendiste te amaron, y los invasores a quienes enfrentaste tuvieron que reconocer tu valor; pero, con tu origen vulgar y tu enfrentamiento infructuoso, ¿qué noble poeta o excelso prosista se inspiraría para ofrecerte un epinicio? &lt;br /&gt;Está claro. En una sociedad de héroes portentosos, aupados por contribuir a consolidar las apetencias de los grupos dominantes, el desprendimiento y el arrojo no son virtudes suficientes para reconocer el valor de uno de sus miembros, mucho menos si éste ha cometido la osadía de combatir a sus favoritos. &lt;br /&gt;Hay un puesto, sin embargo, para ti, entre los dioses de la santería. Tu retrato seguramente está en algún altar, al lado de las imágenes de san Carlos Borromeo, san Miguel Arcángel y santa María Magdalena, donde, en ceremonias recordatorias, desenfrenadas, al ritmo de palos y entre cánticos repetidos infatigablemente para invocar a Papá Candelo, dios de la guerra, un “papá bocors” o una “metresa” se desprende de su ser y te toma en espíritu, para recrear tu valentía, aplaudir tus acciones y mantener tu presencia. Te quedas en el aire de los montes, te escabulles entre los pedrejones de los ríos, penetras en el enredo de los manglares, y esperas, en el verdor que tanto amaste, el llamado a esa ceremonia conmovedora, que no ocurre todos los días y que, cada vez, se retrasa en el tiempo, igual a como se deteriora y apaga tu retrato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Un árbol para esconder mariposas&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;.Ella.&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;/b&gt;Enfrentamientos &lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;La invitación a la boda le llega a Liliana junto con una carta de su papá Modesto. &lt;br /&gt;“Federico (el hermano menor de Modesto y papá de Alicia, la novia) está echando la casa por la ventana. Me llamó por teléfono para decirme que esperaba la presencia de todos nosotros, que no reparáramos en gastos de hospedaje porque el papá de Pablo (el novio) está dispuesto a cubrirlos…”&lt;br /&gt;Pablo Dujarric, padre del novio, es banquero, miembro de una de las familias de abolengo que, luego de abatida la dictadura, han buscado una salida adecuada a sus fortunas y capacidades dentro de las nuevas circunstancias que vive el país.&lt;br /&gt;Liliana recuerda a Alicia. Las dos eran de la misma edad y se juntaban todos los días en el Colegio Santo Domingo de monjas dominicas, donde aprendieron inglés a la perfección (las monjas eran canadienses) y tuvieron los primeros cuchicheos sobre enamoraditos. Desde esa época Alicia hablaba de casarse con un joven bello e importante que la llenara de lujos, y Liliana la celebraba, lanzando su risa de hacer amigos, sintiendo por dentro la flojera que le entraba por la imposibilidad de acercarse a una pretensión parecida.&lt;br /&gt;Liliana pondera la situación que se le crea con esta carta. Su papá Modesto le informa que cuenta con ella para acompañar al resto de la familia a Santo Domingo, asumiendo que ella sólo tendrá que organizar un viaje de vuelta a Miami, para unirse a ellos y subir todos juntos a un avión. No es tan fácil. Ella se ha casado con Tian sin informarlo a sus padres. Fue una decisión que sopesó con cuidado, tomando en cuenta que sus padres le exigirían explicaciones que consideró innecesarias dar. Ha llegado el momento de enfrentarlos con la realidad. La boda de su prima Alicia es una buena ocasión para presentar a Tian a la familia. Lo conocerán y, como le ocurrió a ella, quedarán fascinados por él; sin embargo, hay de por medio el parecer de Tian. ¿Estará dispuesto a viajar a su país, después de varios años de haberlo abandonado? En principio, la excusa que dio para no volver había sido su situación ilegal en los Estados Unidos, pero ya él tiene un tiempo con visa de residente y no lo ha hecho. ¿Existe alguna razón íntima que lo aleja de su tierra? Ellos se han enamorado y casado tan rápidamente que han quedado muchas lagunas de entendimiento entre los dos.&lt;br /&gt;                                       …&lt;br /&gt;Nunca me avergonzaré de mi amor por Tian. Cuando decidí ir a la boda de Alicia sabía que me exponía a encontrar un ambiente hostil en el seno de la familia, tanto entre mis padres como en el resto: mis abuelas, Mamá Lucía y Mamá Fella; mis tíos, primos y demás. Tian era negro; su parentela era desconocida, o más bien la componía gente de baja procedencia que a lo mejor descendía de haitianos; su cultura de origen era campesina y su religión el sincretismo popular que aúna el catolicismo con una mezcla de creencias africanas concretizadas en el vudú dominicano (después que Tian me confesó su sensibilidad para ser hungán, comencé a estudiar esa doctrina con el propósito de saber en qué, exactamente, me había metido). Sin embargo, aposté al Tian del que me enamoré: un hombre tierno, alegre, comprensivo, y un autodidacta culto, educado, con proyectos de vida. Hermoso, además.&lt;br /&gt;Esa noche Tian y yo teníamos planeado ir al cine, a un Festival de películas extranjeras de los años 50. Esperé a que terminara la tanda y que Tian me invitara, como hacía siempre, a tomar algo en un bar para comentar la película. Nos sentamos a una mesa y pedimos lo usual.&lt;br /&gt;—¿Tú sabes? —imité la frase que él usaba para revelarme sus secretos (¿Sabes? No te lo había dicho. Mi hermano Lucas está en Nueva York y quiere conocerte , o: ¿Sabes? No te lo dije antes. Acabo de alquilar un local para instalar la escuela de artes marciales de la cual tanto hemos hablado)—: Esta tarde me llegó una invitación al matrimonio de una prima hermana en Santo Domingo y una carta de papá donde me dice que piensa ir acompañado de mamá y de sus hijas, incluyéndome a mí.&lt;br /&gt;La reacción de Tian fue inesperada. Rió, luego me besó en la boca y me pasó la mano por el pelo.&lt;br /&gt;—¡Tian, pórtate bien! ¿qué pensará la gente de nosotros? —reí también, empujándolo lejos de mí.&lt;br /&gt;Tian se recostó sonriente en su asiento.&lt;br /&gt;—Bien, ¿y entonces, que quieres que hagamos? &lt;br /&gt;—Ir.&lt;br /&gt;Discutimos cómo sería la mejor manera de informar sobre nuestro matrimonio. &lt;br /&gt;Tian improvisó. &lt;br /&gt;—Nos apareceremos a tus padres y después seguiremos con ellos a Santo Domingo. Así llegaremos allá con el aval de ellos.&lt;br /&gt;Parecía lo más indicado. Acepté. &lt;br /&gt;—Visitaremos también a tu familia en San Juan de la Maguana, Tian. Quiero conocer a tu mamá.&lt;br /&gt;Tian me tomó la mano con mucha ternura.&lt;br /&gt;—Mamá no es lo mismo —lucía emocionado, y entendí la razón por la cual le había sido difícil volver.&lt;br /&gt;                                    …&lt;br /&gt;Para ir a Miami, Tian propone tomar un barco.&lt;br /&gt;—Será como una segunda luna de miel, antes de que se nos caiga la casa arriba.&lt;br /&gt;Liliana entiende perfectamente. Tian desea tener un contacto con el océano, con su océano adorado, antes de pasar por la difícil situación que los espera.&lt;br /&gt;Es un viaje corto de dos noches. La segunda noche hay una calma chicha. El cielo está cubierto de luceros, dominados por una luna llena, enorme. El mar refulge con la luz que se estrella en su superficie. &lt;br /&gt;Durante la cena Tian y Liliana hablan del estado de gravidez de ella, recién diagnosticado; del futuro de los hijos que tendrán y criarán en Nueva York; del éxito de la escuela de artes marciales y del apartamento que alquilarán en Manhattan en un lugar adecuado (viven en el Bronx en un sector no tan bueno; ella justificó a la familia el cambio de dirección con una excusa tonta que nadie objetó). Ahora, recostados a la barandilla de cubierta, la pareja se abraza y contempla románticamente la luna.&lt;br /&gt;—¡Mira qué placidez! —Tian señala la extensión de agua fosforescente—. Malinowski explica que los polinesios primitivos creían en un espíritu fecundador que flotaba en el océano y llegaba a las playas en la espuma de las olas. Cuando una mujer se bañaba en el océano, uno de esos espíritus podía penetrarla y embarazarla.&lt;br /&gt;—Nosotros sabemos más —Liliana se acomoda en su pecho, intenta aligerar el momento. &lt;br /&gt;Tian le pasa la mano por el pelo, y ella comprende que su pronunciamiento ha sido el preámbulo a una revelación.&lt;br /&gt;—En realidad, nosotros sabemos muy poco del sentido de las cosas, para qué son, por qué son. No hace tanto tiempo, las creencias entre los seres humanos se diferenciaban mínimamente. En una época pasada, un chamán africano podía estar invocando a los “seres” para lograr la limpieza de espíritu de un miembro de la tribu que había caído en alguna aberración; mientras un sacerdote europeo sacaba espíritus diabólicos por exorcismo a gente común, cuando no, acusaba de brujería a cualquier hombre o mujer que ejerciera poderes espirituales incompatibles con la religión cristiana predominante. Con distintos énfasis, eran ritos de religiones basadas en la espiritualidad. Entonces vino el descubrimiento de América por los europeos; la esclavitud de los aborígenes africanos y americanos y la explotación de las riquezas del nuevo continente. Y se trastocó todo. Se impuso el materialismo sobre el espiritualismo.&lt;br /&gt;Tian la toma en sus brazos.&lt;br /&gt;—Las preguntas que se hacen los filósofos contemporáneos son: ¿Qué sentido tiene la vida en la actualidad? ¿Qué sentido tiene el mundo? Las preguntas que yo me hago, Liliana, son: ¿Es imprescindible que la vida y el mundo tengan un sentido dado, un único sentido? ¿La definición del sentido de la vida no es un sofisma más, igual a cualquier otro razonamiento o creencia, como lo es la teoría de la fecundación femenina de los polinesios (y de la posesión del cuerpo por espíritus en el vudú, pensó ella) para interpretar y organizar nuestro mundo y poder convivir en él, evitando entender que somos tan sólo una partícula de la naturaleza que desaparecerá con la desintegración de nuestra galaxia o quizás antes? Yo me pregunto eso para prevenirte, mi amor. Yo voy a enfrentar a tu familia y tú a Mamá Yoyó. Tu familia está arraigada en un concepto del sentido del mundo sustentado por una civilización donde el hombre asume ser imagen de Dios y por idiosincrasia, con derecho a participar de la dimensión metafísica. El sentido del mundo de Mamá Yoyó se basa en un espiritualismo telúrico, donde existen fuerzas dinámicas arraigadas en los seres y los objetos que nos rodean. Ambos son creencias, postulados de fe que deberemos respetar para que nuestro amor sobreviva.&lt;br /&gt;                                       …&lt;br /&gt;El cuidado que puso Tian en expresar sus inquietudes me estremeció hondamente. Nunca lo amé tanto como lo hice en ese momento. Lo besé en el pecho, busqué sus labios. Bebí de su calor y de su sabiduría. Fue una sensación extraña sentirme acogida por un hombre que me trataba con una sensibilidad masculina poco común. Nunca me imaginé que sería amada de esa manera. No podía hacer menos que defenderlo y defenderme de los que quisieran maltratarnos por nuestras diferencias, cuando nuestras similitudes eran las que nos unían.&lt;br /&gt;Papá nos recibió en el muelle de Miami. Yo le había avisado el día y el nombre de la nave en que arribaría, aunque le oculté que lo haría acompañada de Tian. &lt;br /&gt;Fue un momento indescriptible cuando papá se percató de la existencia de mi marido. Tian y yo salimos de la aduana por la puerta principal; yo iba delante. Nos acercamos al molote de gente que aguardaba la llegada de parientes o amigos. Tan pronto papá me identificó vino donde mí y me abrazó y besó en la mejilla. &lt;br /&gt;—¿De dónde te salió venir en barco desde Nueva York? ¿Trajiste mucho equipaje? —sin esperar respuesta se dispuso a dirigir a los maleteros que llevaban mis bultos.&lt;br /&gt;Tian se quedó a mi lado contemplando la escena. &lt;br /&gt;Papá miró al intruso con cierta hostilidad.&lt;br /&gt;—Vayámonos.&lt;br /&gt;Yo me quedé inmóvil, sembrada donde estaba.&lt;br /&gt;Papá me miró, luego miró a Tian. Entendió que el negro frente a él era un curioso que imponía su presencia&lt;br /&gt;—Señor, ¿qué desea usted?&lt;br /&gt;—Yo soy el esposo de Liliana —Tian sonrió.&lt;br /&gt;Papá palideció. &lt;br /&gt;—¿Qué está pasando aquí?&lt;br /&gt;—Yo me casé con Tian en septiembre, papá; hace cuatro meses —me enganché del brazo de mi marido.&lt;br /&gt;La expresión en el rostro de papá fue una mezcla de estupor y desaliento. Miró de nuevo a Tian, lo caló. Tian llevaba un traje formal azul marino, camisa blanca de mangas largas y corbata combinada, como habíamos acordado para impresionar. Parecía un príncipe africano contemporáneo; sólo le faltaba el turbante o gorra que usan los nobles para identificar su linaje.&lt;br /&gt;Solté el brazo de Tian y enfrenté a papá.&lt;br /&gt;—Tian me ha convertido en la mujer más feliz de la tierra, papá —lo abracé, me apreté a él como hacía de pequeña cuando buscaba refugio en su regazo.&lt;br /&gt;No sé si papá sonrió, pero sí sentí cuando su cuerpo pasó de una rigidez rechazadora a un relajamiento auspicioso.&lt;br /&gt;—¿Cómo dijo usted que se llama? —preguntó a Tian, sacando la cabeza de entre mis brazos.&lt;br /&gt;Era el primer contacto, la aceptación del hecho, el reconocimiento tácito de nuestro matrimonio. Yo apreté a papá aún más contra mi pecho y lloré de felicidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-3052634269523641789?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/3052634269523641789/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=3052634269523641789&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/3052634269523641789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/3052634269523641789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada48_01.html' title='Fragmentos de obras de Gautier'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-2816767969826669253</id><published>2007-06-01T13:16:00.003-07:00</published><updated>2008-12-09T11:22:16.897-08:00</updated><title type='text'>Ángela Hernández</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/Rnf1lRC3-SI/AAAAAAAAACY/xNfpDrw4A8Q/s1600-h/Herandez0114+copy.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5077797125462948130" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/Rnf1lRC3-SI/AAAAAAAAACY/xNfpDrw4A8Q/s200/Herandez0114+copy.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;Biografía&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ángela Hernández Núñez nació en Buena Vista Jarabacoa, República Dominicana, 1954.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es narradora y poeta. Graduada de Ingeniera Química en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Tiene estudios de postgrado en Políticas y Planificación de la Comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde muy joven se ha destacado en la defensa de los derechos humanos y civiles, con énfasis en las mujeres. Fue cofundadora, en 1989, del Centro de Solidaridad para el Desarrollo de la Mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Textos suyos se han traducido al inglés, francés, italiano y noruego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha participado como invitada a: a) V Bienal de Poetas. Sur-de-Ivry, Francia. París y Marsella. 1999; b) IV Feria Internacional del Libro Feminista. Barcelona, 1993; c) Primera Semana de la Literatura Dominicana en Italia (Roma, Milano y Verona). 2001; d) Encuentro con cuentistas dominicanos. Casa de Las Américas. Madrid. 2002; e) Encuentros de Mujeres Escritoras de las Antillas. New Yok Colege, Hunter Colege y Hostos Comunity Colege. 1999-2003; f) Festival del Pájaro Zemi, El Caribe soñado por 30 escritores y escritoras de la Región. Martinica. 2003.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En calidad de conferencista ha participado en Estados Unidos (Emory University, Norhen University, Mount Holyke College, Smith Colege, York Colege, City College, Rotary College, Hunter Colege), Colombia (Universidad del Valle y Congreso de Ciudadanas de Colombia), Universidad de West Indias, Trinidad y Tobago; Universidad del Sagrado Corazón y Universidad de Río Piedras, Puerto Rico; entre otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha obtenido los siguientes premios literarios:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Premio Cole de novela corta, a la novela Mudanza de los Sentidos. 2001; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Premio Nacional de Cuentos, 1997. Otorgado por la Secretaría de Estado de Educación y Cultura al libro Piedra de Sacrificio; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Premio Nacional de Poesía 2005. Otorgado por la Secretaría de Cultura al libro Alicornio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre sus publicaciones destacan tres libros de cuento, tres de poesía, tres novelas y dos de ensayo. En el año 2001, se publicó en Italia (editorial Perosini) una colección de sus cuentos, titulada: Como raccogliere l’ombra dei fiori. En el 2003. editorial Siruela de España publicó su novela Mudanza de los sentidos.En República Dominicana, sus principales publicaciones salen a la luz bajo el sello de Editora Cole.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas antologías de las que recogen sus cuentos:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;1) Voyage au coeur des femmes latino-américaines. Agnes Poirier. Edictions Michalon. Francia. 2003.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;2) Cuentos dominicanos (una antología). Siruela. España. 2002.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;3) El cuento hispanoamericano actual. Selección de Reni Marchevska. Bulgaria. 2002.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;4) Subidos de tono. Cuentos de amor. Coedición Latinoamericana. Colombia. 2002.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;5) Karibia Forteller. Dagens Boker, Kunnskap, Og Kultur. Noruega. 2001.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) Los Cactus no Temen al Viento, antología de cuentos dominicanos. Danilo Manera, editorial Feltrinelli. Italia, 2000.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;7) Cuentos Dominicanos. UNESCO y Editorial Letra Grande. Antologados por Jeannette Miller, 2000.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;8) Callaloo. Dominican Republic. Literatura and Cultura. Volumen 23, Número 3. Johns Hopkins University Press. EU, 20000.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;9) Islas en el Sol. Antología del cuento cubano y dominicano (Francisco López Sacha y José Rafael Lantigua, Unión de Escritores y Artistas de Cuba y Comisión Permanente para la Feria del Libro de Rep. Dominicana, 1999).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;10) Esas Malditas Mujeres. Antología de Narradoras Latinoamericanas (Angélika Gorodisher, Argentina, 1999).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;11) El Cuento Hispanoamericano en el Siglo XX (Fernando Burgos, Editorial Castalia, Madrid, 1997).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;12) Out of the Mirrored Garden (Delia Poey, An Anchor Books, Doubleday, New York, 1996). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;13) Remarking a Lost Harmony -Stories fom the Hispanic Caribbean- ( Margarite Fernández Olmos &amp;amp; Lizabeth Paravisini-Gebert, White Pine Press USA, 1995).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;14) Pleasure in the Word -Erotic Writing by Latin American Women- (Margarite Fernández Olmos and Lizabeth Paravisini-Gerbet, White Pine Press 1993).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;15) Green Cane Juicy Flotsam -short stories by caribbean women- (Carmen C. Esteves and Lizabeth Paravisini, Rutgers University Press, USA, 1991).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;16) Dos Siglos de Literatura Dominicana (José Alcántara Almánzar, Secretaria de Estado de Educación Bellas Artes y Cultos, 1996).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;17) Antología de Cuentos Escritos por Mujeres Dominicanas (Daisy Cocco de Filippis, Edición Librería Trinitaria e Instituto del Libro, 1992).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y su poesía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) Los nuevos caníbales. Antología de la más reciente poesía del Caribe Hispano. Alex Pausides, Pedro Antonio Valdez y Carlos R. Gómez. Ediciones Unión, Editora Búho y Editorial Isla Negra. Santo Domingo. 2003.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;2) Resine. Quaderni liguri di cultura. Año XXIII. Nº. 98. Italia. 2001.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;3) L’Anthologie 2000. Bienal Internacional de Poetas en Val-de-Marne. Henri Deluy. Francia. 2000.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;4) Antología Festival Iberoamericano de Poesía. Austin. Néstor Lugones y James C. Maloney editores. Universidad Autónoma de Nuevo León. Texas. 1998.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;5) La poesía de mujeres dominicanas a fines del siglo XX. Ester Gimbernat González. The Edwin Mellen Press. EUA. 2002.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su nombre y biografía figuran en el libro Notable: Twentieth-Century Latin American Women (A Biographical Dictionary), editado por Cynthia Tompkins y David William Foster. (Greenwood Press. Conneticut. London. 2001).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como corresponsal de Fempress (Red Latinoamericana de Comunicación) cubrió los siguientes eventos internacionales: &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Primera Conferencia Mundial de la Mujer (Nairobi, 1985), para el periódico Nuevo Diario.&lt;br /&gt;-Cumbre de Derechos Humanos (Viena, 1992), Fempress.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer (Beiging, 1995), para Fempress e Interpress Service (IPS).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha trabajado, en calidad de consultora en materia de género, desarrollo, educación y medio ambiente, con organismos de cooperación internacional (Oxfam Internacional, PNUD, GTZ, Helvetas, Cooperación Internacional para el Desarrollo, entre otros). Y, asimismo, con un alto número de organizaciones de la sociedad civil dominicana.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Emergencia del Silencio (Universidad Autónoma de Santo Domingo, ensayo, 1985). Un ensayo sobre la educación de las mujeres .&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Alótropos. (Editorial Alas, cuentos, 1989).&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Masticar una Rosa (Editorial Alas, cuentos, 1993). &lt;/li&gt;&lt;li&gt;Arca Espejada (Editorial alas, poesía, 1994).&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Telar de Rebeldía (Editado por Espacios Culturales, poesía, 1998). &lt;/li&gt;&lt;li&gt;Piedra de Sacrificio, premio nacional de cuentos. (Publicado por la Secretaría de Estado de Educación y Cultura, cuentos).&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Mudanza de los sentidos. Premio Cole de novela breve 2000. Editorial Cole (RD) &lt;/li&gt;&lt;li&gt;La escritura como opción ética. Ensayos sobre la mujer y la labor creativa y sobre literatura. Editoral Cole. 2003. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;Charamicos, novela. Editorial Cole, 2003. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;Pensantes. Antologías de ensayos escritos por mujeres en torno a la cultura e historia dominicanas.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Metáfora del cuerpo en fuga. Novela. Editorial Cole, 2006.&lt;/li&gt;&lt;li&gt;Masticar una rosa y otros cuentos antologazos. Editorial Cole, 2006. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;Cuentos casi extraños. Selección de cuentos. Editorial Cole, 2007. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;En el año 2001, se publico en Italia (editorial Perosini) una colección de cuentos de Ángela Hernández, titulada: Como raccogliere l’ombra dei fiori. &lt;/li&gt;&lt;li&gt;En el 2003. editorial Siruela de España publicó su novela Mudanza de los sentidos.&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-2816767969826669253?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/2816767969826669253/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=2816767969826669253&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/2816767969826669253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/2816767969826669253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada48.html' title='Ángela Hernández'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/Rnf1lRC3-SI/AAAAAAAAACY/xNfpDrw4A8Q/s72-c/Herandez0114+copy.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-1744914981375818464</id><published>2007-06-01T13:16:00.001-07:00</published><updated>2007-09-11T08:47:12.789-07:00</updated><title type='text'>Fragmentos de obras de Hernández</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;strong&gt;Cuento &lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Nadar sabe mi llama[1]&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Vamos en un tren. Una señora con gravosas sombras azules sobre los párpados caídos, sus hijas e hijo y una muchacha que los cuida. &lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Yo era la señora que lleva en su dedo una sortija de oro blanco y ópalo blanco. La señora de discreto olor de antigüedad. La señora con esposo honorable y retraído. La mujer atraída por otro hombre. La señora que amaba a su esposo físico. La mujer enamorada de un hombre que era un pensamiento o, menos aún, solo el perfume del pensamiento peligroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A riesgo de mi vida, había rescatado a cada niño de las garras de somnolientos aparatos nazistas. Los había rescatado del cáncer químico a riesgo de caer en la emboscada de sus relojes inocentes. A riesgo de volverme monumento de sal y escarcha.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ahora soy la fresca jovenzuela en el vagón. La temerosa y tropical muchacha de senos gordos y orejas perfectas. Estoy ahí para cuidar al hijo y a las hijas de la señora de mirada mortecina y del profesor de Física Moderna, prisionero de sus conocimientos. Irrumpe un joven sudoroso de preciosa tristeza, sacudido de violentos temblores. Empuña un revolver dorado. En ese momento, soy más aún la jovenzuela de senos palpitantes y mirada selvática. Soy su emoción seducida. Sus ojos descubriendo huéspedes perseguidos que cobran forma de pequeñas mariposas agitadas. Soy su olfato de perro rabioso, de perro tristísimo, rastreando el olor a polvo talco que la niñita de pecho lleva en las ingles irritadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alto intruso apoya el cañón del arma contra mi sien. La presión me fuerza a pegar la cabeza del hombro. Una gota de su sudor cae en mis pestañas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Entran dos guardias hercúleos forrados en cachemira. Apuntan con sus pistolas al joven inclinado sobre mí, goteando su salado sudor sobre mi mejilla morena. El joven se abalanza sobre mis labios, atrapa mi lengua entre sus dientes. Siento mi cuerpo adentrarse de golpe por una oquedad caliente, húmeda, primigenia. Siento el cañón dorado, el ojo oscuro que podría escupir muerte sobre mi sien. Siento las armas frías de los fornidos guardias sobre el cráneo del joven. Sé que van a dispararle. Que va a perecer con todo y su preciosa tristeza y su exudación de ardientes gotas saladas. Y me pregunto, si a su vez él disparará a mi cabeza, llegándome ese sueño extremado con una bala dorada y un insondable y único beso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como respuesta, suelta mi lengua, despega su boca de mis labios espantados y le escucho decir: “Porque fuerte es el amor como la muerte y la pasión tenaz como el infierno”&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=1744914981375818464#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Luego, los fogonazos, fatales y múltiples. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=9066442726909818390&amp;amp;postID=1744914981375818464#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; &lt;em&gt;Del poema “Amor constante más allá de la muerte” de Francisco Quevedo:&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;mas no, de esotra parte, en la ribera,dejará la memoria, en donde ardía:nadar sabe mi llama la agua fría,y perder el respeto a ley severa.&lt;/strong&gt; &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Una gota de sangre&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El dedo recorrió la página de ocre poroso. Una emoción de sintonía le ahuecó el tacto, atrayendo paisajes de fénix, jardines con rocas y pozos cristalinos, montañas suspendidas en el vacío, cortejos gentiles de sensuales parejas tomando el té... Estas comarcas de plástica vecindad distrajeron el corazón todavía ávido de la administradora del museo. Aspiró a fondo, sintiendo su cuerpo como una joven culebra, un arcano a la par, que se le deshacía sin desciframiento; facultado, no obstante, para medrar en placenteras resonancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La punzada de una imprevista grapa, cuya punta enmohecida se hundió en la yema del pulgar, la sacó del agradable embelesamiento; comprobándole, una vez más, que en su vida toda extralimitación tendría que ser truncada de algún modo ominoso. Al principio, un minúsculo chorro de sangre brotó trabajosamente. Apretó con vehemencia el dedo, hasta que una gota gorda y creciente, vaciló sobre la superficie pálida, derramándose en el cristal de la mesa, donde lució como un punto distinguido entre la fulgurante orfebrería. En este brevísimo lapso, estuvo completamente sola, entre destellos que el sol del atardecer hacía flotar en un ajeno campo. Olvidó las vergüenzas. Olvidó el resto de su cuerpo y de sus líquidos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pensó que una gota de sangre es como una conjetura sobre la manta blanquísima de la primera noche en que el vivir se aloca y precipita; de un lado, la maravilla ; del otro, el chasco. Un ojo enrojecido contemplando por la ventana la fiesta recién acabada; luego, pupila ansiosa que atisba el sendero por donde debería arribar el que desperdiga los días en lechos diferentes, buscando cerciorarse de que un cuerpo virgen no siempre suelta una gota de sangre, hasta que la propia naturaleza se ha desgastado y ya no tiene gobierno sobre el hábito. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una gota de sangre puede ser una vidriera, un río, un cascabel rotando entre las costillas de la que mira en la ventana un punto acercándose, o alejándose.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y pensó en la emperatriz del vaso de porcelana, que siendo máxima, no era la favorita. Y se observó a sí misma: consorte reverente figurando diademas y concubinas en relojes que no se deben descubrir, pues traducen el tiempo vertiginoso que envejece. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Supuso que una gota de sangre tendía a ser como el antojo encarnado en la nuca de su esposo; esquivo bajo la palma atribulada de su mano. Pensó en el árbol de ciruelo que gozó fugada, impúdica bajo el resguardo de otra frente y otros dedos, desdeñadores de historias sobre manchas de la primera noche. Representó papilas, poros y polen. Entonces despertaba con melodías acuáticas en el cerebro ; experimentando su naturaleza -escolopendra, azalea- los exclusivos orgasmos, para regresar sorprendida al galipote malhumorado de las idas y vueltas; incomprendiendo el hombre -único otro de sus experiencias- esa renuncia terca dictada por la responsabilidad. Una gota de sangre puede ser, efectivamente, un botón de rosa andándole en el seno, una advertencia de escape, el báculo que clausura con un golpe la tarde o una vida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una gota de sangre es como un disparo sobre el reloj de arena, en la hora súbita en que hay un llover sucediendo en todas partes, un diluvio del alma, una acción que revuelve. Y recordó vestimentas de verdes plaquetas, los helicópteros, las paredes horadadas y el insomnio. En la glorieta, el muchacho tocando la guitarra, luego de haber participado en un fusilamiento. Syaren acechándole desde el balcón: preciosa es la gota de azul ultramarino oscilando entre el ojo. Precisa o bamboleante como el amanecer caleidoscóspico en que, por un momento, se olvidan relámpagos y trincheras. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una gota de sangre es abertura al infinito, por donde un ojo se contempla, y un sueño refleja a otro sueño. Y pensó que ese sueño discurriendo, como la arena en el reloj, sólo podía corresponder a Syaren, la niña de sus ojos, atravesada por una bala loca.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una gota de sangre puede ser la pupila escudriñando la nave imposible del retorno.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pensó también que una gota de sangre podía ser una cosa viva y bella, como un augurio: la cabeza de su primogénita avanzando por el canal de su vagina; dos grandes ojos, llevando aún la raíz y el rumor de todos los lenguajes. El aura fronteriza de los peces pegada todavía a sus contornos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una gota de sangre es tinta que apunta: “riel”, “estela”, debiendo cifrar lo que ella, absorbida en la diaridad, no escribió ni escribiría; pues sus intentos creativos resultaban rosáceos, a la manera tensa y tersa de la existencia que jamás estalla. Pero también puede ser un criadero de mariquitas y caléndulas, como aquello que bullera sin salir de su alma.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En fin, una gota de sangre es una chispa que sale o queda inmanifiesta. Y pensó en el libro de citas, en las polémicas audaces fluyendo por corredores bañados de ácido y en las venas del cielo abriéndose en sombras. Los cercos y cerdos. El cráneo de Eduvigis sumido por la pedrada de un camarada. Réquiem, fraternidades, laminado de sesos. Los extremistas tomando por maestros a sus otrora carceleros, el rojo casi metafísico. Las consignas y requisiciones; el summa cum laude desangrándose ante los hijos. Las manos blancas garabateadas sobre las lápidas. Rivera, el espía esmirriado, entre los árboles oscuros sometido a juicio sumarísimo. Los ciertos radicales procurando totos perfumados. La fuente, el parque, Regina Angelórum, banderas en los bolsillos. Creyó que todo eso no era más que substrato de la época en que todavía mecía a Syaren (síndrome de Down) en sus piernas, acogiendo en su pensión a universitarios y empleados públicos con sus mundillos e ínfulas, con sus especulaciones y osadías. Y presumió que la memoria, y no la vida, era obstinadamente pesimista.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una gota de sangre puede ser, a la postre, una baja, una época, el olor del armario donde se esconden libros prohibidos o el encanto cómplice del pensionista que hubo de vencer todos los peligros, salvo el de su propia aceleración.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero también, una gota de sangre puede ser un mapa de gorjeos. Y figuró cunas y dientecitos irradiantes. Interferencia en la razón siniestra del que ignora y vive; su hombre anciano en propiedad de jóvenes mujeres. Pensó en moras, huevos de cigua, granizos y humos acogedores como rampas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pensó que su niñez había sido larga y que su vejez era demasiado larga. Pensó que toda su vida estaba hecha de transacciones y transiciones. Un viaje de tránsitos que se detendría abruptamente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una gota de sangre puede ser terminación, se dijo, sintiendo que su cuerpo se estremecía, mientras un sabor a ciruelas inundaba su paladar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=1744914981375818464#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;&lt;em&gt;[2]&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt; Del Libro El Cantar de los Cantares. La Biblia. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Novela &lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Mudanza de los sentidos&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Precisábamos un indicio prometedor para aventurarnos. Escrutando el cielo, aguardando por ruidos premonitorios que vendrían de la cordillera, extraviada entre las cortinas misericordiosas de mayo, pisé de lleno el casco de una botella rota (arrojada probablemente por uno de los guardias del cuartel). El pie derecho se me rajó en dos bandas. Beba me había prohibido chapalear sin mis sandalias de goma; pero, de qué manera coger un signo que saldría del agua como un pequeño pez si no era pisando lodo, reducida entre la piel, como una nuez seca en su tambor. Confiaba que entre el aluvión desplomándose sobre mi cabeza (llo-ver), vería un día a mi padre. Las hijas de Medrano, orondas, me decían: “Estamos esperando a papá”. Enseguida atinaba a llegar el padre. ¿Por qué un día cualquiera no iba a aparecer el mío? Imaginaba que para eso necesitaba el frío áspero del luminoso aguacero. Estar moviéndome dentro de esa sensación sin comienzo ni fin. Sentada en el quicio de la puerta, muchas veces llegué a ver a Medrano desmontarse de un vehículo con un paraguas en la mano. Pensaba yo que la lluvia traía a los padres. Y así fue como vi a Enmanuel: En su lado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El caño de sangre de mi pie llenó poncheras: nadie imaginaba que una niña tuviera tanta sangre, que fuera casi líquida. Me habían sentado en una silla en la cocina. Desde allí veía a Beba y a mis hermanos gesticulando despavoridos, quemando papeles y colocándome cataplasmas de cenizas que se diluían en el caño de la herida. Me sentía embriagada, con sueño, como andando por un sendero de raíces leñosas, regadas como manantiales por el suelo. Al alcance de mis manos había guayabas, quesos, longaniza, ponche y tiras de rosquetes, y yo sin pizca de hambre. Estaba yéndome, vaciándome, levísima. Subía un poco sobre el asiento; filtrándome entre Lesabia y Noraima, llorosas, jalaba la camisa de Virgilio. Estaba atravesándome un viento cristalino. Los objetos adelgazaban, delitescentes. Llegaba taciturno Enmanuel, como si fuera a ejecutar un acto sin convencimiento o estuviera absorto en la llaga de su estómago. Me alzó con una mano, montándome en la yegua, delante de él. Percibía cada paso del animal y, al tiempo, sentía que estábamos dentro de una fotografía, dentro de un reloj con el horario y el minutero inservibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los guardias se apersonaron con hilo, tijeras y agujas; estaban listos para atender emergencias, pero no disponían de anestesia. Me echaron al suelo. Beba, apretando los labios, me sujetaba los brazos. El sargento, llamado Manito, presionaba mi pecho, empleando ambas manos. Trataban de coserme a sangre fría, utilizando una aguja apropiada para hilvanar lona. “La hemorragia la está desangrando”, expresaba el individuo pálido que manejaba la aguja, verificando un hecho conocido antes sólo por descripción. “Desangrándose”. Ponía sus nervios en cada puntada. El barullo que yo armaba resultaba insuficiente para comunicarles que prefería morir al suplicio de las imprecisas clavadas y al yodo sobre la carne viva. De haber continuado la operación estoy convencida de que el dolor me habría matado. Virgilio había vaciado terinas, quemando hasta su camisa para echarme cenizas sobre los borbotones de sangre. Después que llegaron los guardias, se había apartado, observando agarrado a los laterales del vano de la puerta. Mis chillidos le transmitieron que iba a perecer como una desgraciada. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Charamicos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sientes, Ercira, que las ropas te molestan. Tu blusa, floja y desmangada, deja ver tus axilas y parte del pecho, cubiertos de sudor y ceniza. La iguana desollada está sobre el fregadero. Atrae, involuntariamente, tu mirada. En el frente, al borde de la carretera, toca el perico ripiao. Los sucesos y el espacio se apelmazan : Santos estaba al llegar ; el trajín de Guillermina sirviendo a los hombres, marido y visitantes ; el café ; la música ; más ron ; entra el cabo de agua, muestra sus dientes lustrosos, prende un cigarrillo ; las risotadas y los cuentos de los visitantes, ex guardas campestres, como Cruz Luciano, el cabo de agua y un sargento... se parecen entre sí en algo indefinible, ya te sabes sus repetidos cuentos, ya te sabes su mundo ; risotadas ; oyes la voz de Santos en el frente, ha echado al suelo el racimo de guineo y satisface las curiosidades del sargento sobre el estado del conuco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deberías impedirle el choque a Santos, tus ojos caen sobre la iguana desollada... algo grande debe ocurrir, dentro o fuera, o empezarás a chillar como loca, o patearás indiscriminadamente, o le darás una dentellada a Cruz Luciano. Un temblor de tierra, una tormenta, un viaje abrupto de puro movimiento con el que puedas sintonizar tu ser a punto de estallar. En ti pululan oleajes de calor, la música y la furia irrefrenable, la profunda empatía con Santos y el sentimiento de traición. Hay que atajar a tu hermano lerdo. Evitarle el espanto que le suscitará la iguana desollada. Por lo menos hasta que Guillermina acabe de destrozarla. Hay que arrojar el cuero a la letrina... Una oleada de frío te recorre la espina dorsal. Tiemblan tus hombros... Santos babeará. Desgonzado sobre el banco de la cocina, babeará y por su floja baba se escurrirán todas las tinieblas de la vida... El sargento tiene un revólver; el cabo de agua, su escopeta; los ex guardas campestres, afilados cuchillos de dieciséis centímetros... Si pudieras, saltarías sobre ellos, los morderías, antes que ellos engullan la carne del animal que Santos quiere más que a la niña de sus ojos... Tu cabeza se sacude como sometida a corrientazos. Empieza la volición, que luego, se tornará característica conocida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el suelo, una raya trazada con carbón. Desde la cual se despliega una ventana alucinada. Subes por ella. A horcajadas en la ventana, los pies se te agitan. Brincan, rebotan. El aire se hace elástico, elástico el dorso. Escuchas los pasos de Santos. Ha vuelto a cargar el racimo de guineos. Se acerca a la cocina. Guillermina descuartiza a la iguana a golpes de machete. Guillermina es una extraña que suda con un machete en alto. Tu elástico cuerpo se contorsiona. Música. Te salen lágrimas. Estás riéndose. Ves el fuego crepitar. Farándula, el perro de Santos, ladra inquieto. Los sartenes colgados en el seto. Tú y Guillermina los han brillado, antes de que llegaran los visitantes. Los brillantes sartenes brillados para el ojo de ex guardias campestres, el cabo de agua y el sargento. Los brillantes sartenes brillados se mudan en el aire móvil. Pateas. Tu cuerpo se dobla y contorsiona de extremo a extremo de la ventana. Poder, ¿qué poder? Cruz Luciano fue un poder por allí. Tiempo atrás. Había regado sus semillas por kilómetros a la redonda. Un semillero de hijos. Poder, ¿qué poder? Sobre ustedes, la última camada, ejerce el poder. La iguana de Santos, en trozos, se está sancochando ya. Y tú saltabas de la ventana y te arremolinabas cerca de los músicos. Cruz Luciano se desvanecía. El cabo de agua, los ex guardas campestres y el sargento se desvanecían. Santos soltaba el racimo de guineos para mirarte. Por la boca soltaba baba. La luz solar buscaba quedarse. Sólo la música, sólo la música. Sólo tú girando ciega. Frizado el azul de la ventana. Te acuclillas, levantas los pies, giras. Los dedos anudados. Fuerza. Te desplazas sin gota de sangre en tu cara. Sólo la música. Los dedos rompiendo espacio. Los hombres, desvanecidos, con una mirada de ceniza sobre tu baile. Soplas sobre ella. La ceniza se difumina “Seres”, grita Guillermina. El sargento satisface su curiosidad de ver “una mujer montada”, te ofrece la botella de ron. “Seres”, repite Guillermina. “Quieren comer iguana, los seres han venido a comer iguana y ron”, dice Cruz Luciano. Santos babea, seguido de Farándula, buscando la iguana entre los cayucos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su tiempo Ercira, lo supe. En ti el baile no era fiesta, sino contracción del vacío, pronunciamiento de naturaleza. Mil espectros andaban por tus huesos. “¿Dónde aprendiste a mover ese culo?”, te preguntarían los imbéciles. Un trotar de bestias, digo; por tu vientre una manada de caballos salvajes. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-1744914981375818464?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/1744914981375818464/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=1744914981375818464&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/1744914981375818464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/1744914981375818464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada46.html' title='Fragmentos de obras de Hernández'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-6057472281271428432</id><published>2007-06-01T13:15:00.006-07:00</published><updated>2010-11-07T14:20:47.915-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La escritora Emilia Pereyra'/><title type='text'>La escritora Emilia Pereyra</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/TNclumydFGI/AAAAAAAAAh4/A9Qwt8wq_u4/s1600/EMILLIA+PEREYRA.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; cssfloat: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="195" px="true" src="http://2.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/TNclumydFGI/AAAAAAAAAh4/A9Qwt8wq_u4/s200/EMILLIA+PEREYRA.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Emilia Pereyra nació en Azua de Compostela, República Dominicana. Es escritora y periodista. Se licenció en comunicación social en la Universidad Autónoma de Santo Domingo e hizo una maestría en periodismo multimedia, en la Universidad del País Vasco, en España. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Ha ejercido el periodismo informativo, interpretativo y de opinión en los principales medios de comunicación del país. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos de sus cuentos han sido traducidos al inglés y al italiano. Además figuran en antologías nacionales y extranjeras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 2005, se le concedió una beca literaria de dos meses en Leding House, una prestigiosa residencia que reúne a escritores de todo el mundo, en Hudson, Estados Unidos, bajo la dirección de la reconocida fundación internacional Art Omi. Un año después, fue becada para participar en un curso sobre periodismo en áreas de conflictos, que concentró a periodistas y escritores de Latinoamérica en Israel. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pereyra miembro correspondiente de la Academia Dominicana de Lengua y es la editora del blog de ese colectivo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Obras publicadas&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;El crimen verde (Novela, 1994).&lt;br /&gt;Rasgos y figuras (Compilación de perfiles biográficos, 2000).&lt;br /&gt;Cenizas del querer, (Novela 2000, semifinalista en el Premio Planeta 1998)&lt;br /&gt;Cóctel con frenesí (Novela, 2003).&lt;br /&gt;El inapelable designio de Dios (libro de cuentos, 2007).&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;mesterdenarradores@gmail.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-6057472281271428432?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/6057472281271428432/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=6057472281271428432&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/6057472281271428432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/6057472281271428432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada45.html' title='La escritora Emilia Pereyra'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/TNclumydFGI/AAAAAAAAAh4/A9Qwt8wq_u4/s72-c/EMILLIA+PEREYRA.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-6300964039792787949</id><published>2007-06-01T13:15:00.005-07:00</published><updated>2010-11-07T14:18:05.623-08:00</updated><title type='text'>Fragmentos de obras de la escritora Emilia Pereyra</title><content type='html'>&lt;b&gt;Del libro de cuentos &lt;i&gt;El Inapelable designio de Dios &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;Génesis&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;La luz bermeja ilumina los rincones. Por la ventana han entrado en tropel pequeñas mariposas que revolotean y revolotean sobre mi lecho. La débil luz de la bombilla se enciende y se apaga. Unos destellos ambarinos juegan en la oscuridad. Estoy laxa, el cuerpo tendido sobre la cama mullida, presta a vivirlo todo sin caer en los brazos del asombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se han esfumado mis quejidos. Mi sudor se ha secado con rapidez. Vivo un momento de serenidad. Todo lo percibo con nitidez: el moderno mobiliario, el color verdoso de las cortinas, el ruido lejano de una ducha abierta. Una gota de sudor, finísima, baja por mi frente. El techo comienza a girar sobre mí y las mariposas, amarillas y majestuosas, escapan subrepticiamente. Dos palomas altivas, de albo plumaje, hurgan en la polvera. En sus alas nacaradas enredan un collar de perlas. De repente, el dolor me ataca. Me persigue, sin tregua, como a un fugitivo. Se me escapa un quejido. Me retuerzo. Estiro las piernas, toco mi vientre abultado y, cabalgando en la cumbre de la desesperación, lanzo la sábana hacia arriba. La almohada cae, en silencio, sobre la alfombra. Cierro los ojos y entro a un mundo de completa oscuridad. Abro los párpados y atrapo a una de las palomas. En mis entrañas algo crece como una planta y pronto querrá gritar. Me desconcierto, sufro y grito yo, primero. La atmósfera sigue siendo rara. Los rincones son rojizos. ¡Ay!, siento un dolor punzante que me lleva quién sabe cuánto tiempo atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…me reflejo en el espejo del pasado. Pronto llegará la noche y el sol agoniza poco a poco Hay vitalidad en mi rostro; vitalidad en mi mirada. Estoy acodada a la mesa de un bar. El suave quejido de una trompeta triste pasa por mis venas. Unos ojos orientales asisten conmigo a la irremisible agonía del atardecer. Una canción me lleva a las lágrimas. Él me consuela. Nos marchamos y acabo enroscada a cuerpo amarillento. Sorprendida, ávida, no vuelvo a ser yo. Horas después, mi mano trémula esboza un adiós de parque solitario, tapizado de hojas secas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos instantes cobraron vida, se han alimentado y han crecido en mis entrañas. Las dos palomas que jugaban en el tocador se han marchado. Ardo en calor ¿Tendré fiebre? He comenzado a sudar copiosamente. Es como si agua tibia corriera por mis senderos a raudales. Me doblo, estiro los brazos, se contraen los músculos de mi cuello. Vuelvo a gemir. ¡Uf, uf! Respiro; hago un esfuerzo tremendo. Ha llegado. Es un querubín precioso. Chilla y se proclama en condiciones óptimas. Ha traído luz. Por la ventana se cuela un rayo bermejo. Acuno la criatura a mi lado. Toco sus labios tiernos, su nariz oriental y sus ojos pequeños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese brote ha roto mi quietud. Estaba colocada frente a la pared, en reposo. Tenía las manos agarradas. Del piso se elevaba un olor indefinido. Un olor a campo abierto o a mar, quizás. Aún así estoy llena regocijo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…un nuevo dolor me invade. Es como cuchillo centelleante atravesando parte de mi cuerpo. Y así hago un rápido viaje al ayer. Me pierdo en los laberintos de una lejana noche de ¿enero o febrero? En esa época llevaba siempre el pelo corto y un viejo bolso de piel. Vestía pantalones desteñidos y blusa ancha. Andaba en completa libertad, acompañada de una mano fuerte. Mi paso acompasado, de botas charoladas, sonaba crac-crac. Vivía en un mundo de sosiego. Viento tranquilo; apartamento confortable. Exóticos cuadros pintados por él colgaban de paredes color hueso. Pinceles, caballetes, y yo, tendida sobre el sofá, posando desnuda con placidez. Después, ¿qué sucedió después? Momentos inenarrables. Un lecho blando, un ser explorándome palmo a palmo, poro a poro. Luego, semanas de encuentros y la desaparición. La cobarde huida y la búsqueda desesperada. Cansada de ir tras su rastro, renuncié. Los días volvieron a ser monótonos. La tierra se tragó tranquilamente el sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las paredes se nublan. Un tono violeta oscuro tiñe mi piel. Surge otro querubín en medio de dolores atroces. Es tierno y gritón. Me vuelvo cuidadosamente para no hacerle daño. Ha traído un óleo bajo el brazo y lo miro sonriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…echo la cabeza atrás. Otro dolor me arroja a la incierta orilla de la desesperación. Me recuerdo en el portal de una casa casi destruida. Una calle congestionada, bocinazos y silbidos de policía. Mi boca fruncida, 22 años. Indiferente, me desplazaba bajo el sol. Conocí por accidente a un tipo fornido y protector que me convenció. Un almuerzo de cafetería, salsa picante, camarones y mi frágil decisión de no ceder, pero ¿qué funciona exactamente como lo planeamos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los momentos, la playa desierta, el sabor de una habitación vetusta y ventilada y los cocoteros me hicieron claudicar. Rodamos sobre los libros de medicina, el cráneo y la tibia. Un mes más tarde, su voz me arrojó. Mis pasos de medianos zapatos azules corrieron torpemente hacia la puerta, se quedaron juntos y mis nudillos golpearon con insistencia. El silencio fue la única respuesta. Me marché con los ojos secos y la boca apretada. Durante horas, erré por calles colmadas de indiferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez la cama. Me aprieto el vientre hinchado y con las manos temblorosas acojo lo que cae. Es una criatura primorosa. Trae un peroné en la mano derecha. No sabe que una estación sigue a otra, y yo estoy en medio de la vorágine semiparalizada. Una arruga más, ¡ah!, una cana más. Me toco. Ya todo ha terminado. Me duele el bajo vientre. Por la ventana entran oleadas de brisa fresca. Los párvulos lloran. Un coro de gritos tiernos se eleva hasta el cielo. Los tomo en mis brazos, envueltos en cálidas sábanas y salgo huyendo. Voy de prisa, el pelo enmarañado y los ojos nebulosos. Me difumino en el vertiginoso tráfago matinal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;De la novela &lt;i&gt;Cóctel con frenesí&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;12&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;A las seis de la tarde, Burundi desprendió el candado de la puerta y salió. Ya estaba un poco calmado. Con un gesto displicente respondió el saludo de algunos vecinos que jugaban dominó, bajo la fronda de un almendro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus piernas endebles lo llevaron por barriadas desconocidas, calles intransitables, patios de viviendas a punto de desplomarse y bares de necesitados. No se cansaba de caminar porque tenía la certidumbre de que su vida cambiaría esa noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de recorrer la periferia fue hasta el centro de la ciudad. Santo Domingo comenzaba a dormir. Apenas se desplazaban por las vías desiertas y oscuras unos cuantos vehículos ruidosos que marchaban a gran velocidad y cruzaban las intersecciones con imprudencia. Los guardianes privados, con termos de colores y escopetas, se preparaban para soportar el tedio de las horas. Algunos fumaban con ansiedad y asomaban sus caras a las calles invadidas por las tinieblas. Otros apuraban ya el café caliente o apagaban cigarrillos. En las avenidas, soplaba una brisa traviesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Burundi estaba parado en medio de la calle El Conde, mirando con desdén los letreros y las vitrinas iluminadas, en las que exhibían caros diseños confeccionados en lino y seda y sofisticados artículos electrodomésticos, fotográficos y deportivos. Le pareció que el escenario era demasiado vistoso y abigarrado, que las luces de colores dañaban sus ojos. Se fijó en que cada tienda era anunciada de manera llamativa con profusión de tonalidades chillonas. A él le hubiera gustado estar en un lugar reposado. Pero continuó hacia el final de la calle. A su lado cruzó una pareja. El hombre y la mujer iban abrazados. Hablaban en tono bajo. Ella, con su voz azucarada, él con su voz ronca y varonil. La cabeza redonda, de pelo corto, se apoyaba sobre los anchos hombros. El joven apretaba con fuerza la mano femenina. Ambos miraron a Burundi con indiferencia. Él persistió, incólume, en su deambular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La calle se fue quedando vacía. Pocas personas la transitaban. Burundi echó una ojeada a las aceras, a las fachadas de las casas vetustas, a los antiguos edificios de empinadas escaleras y amplias habitaciones. No llegaba hasta él siquiera el ruido de los escasos vehículos que se desplazaban por la calle Arzobispo Nouel. Tampoco quedaba rastro de los mendigos y vendedores que cada día invadían las aceras con sus variopintas mercancías. Cada noche era como si pasara un viento fuerte que los arrancara de cuajo. Quedaban entonces las calzadas desoladas, las vías desiertas. Al día siguiente, se multiplicaban y florecían los vendedores ambulantes, los pordioseros con sus cojeras y deformidades, con sus caras miserables, con sus manos mugrientas y temblorosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaba al parque Colón. Burundi se volvió y avistó a una mujer que caminaba detrás de él. El cuerpo femenino, alargado, cenceño, sosteniendo una cabeza pequeña y enmarañada, emergía ante sus ojos cansinos como un punto indefinido que fue agrandándose bajo la luz de las bombillas. Iba tomando forma: la cabeza ovalada, la frente estrecha, el largo cabello color café, el raído vestido de colores, la mano tosca sosteniendo un ramo de flores marchitas y los ojos crueles. Ojos fríos, negros y centelleantes. Las pupilas de roca se posaron sobre él, exploraron su rostro, sus surcos y sus valles y se detuvieron sobre sus mejillas. Burundi quedó petrificado, las manos perdidas en los bolsillos y el pie derecho haciendo un movimiento nervioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de la calle, frente a la estatua del Cristóbal Colón, a la antigua Catedral, era un ser sin vida, sin aliento, sin sangre ni corazón. A poco, la respiración le brotó de nuevo y comenzó a sudar. La perplejidad se traslucía en su mirada y en su risa nerviosa. Quiso huir, mas sus pies estaban atados por una fuerte cuerda invisible. Los ojos negrísimos lo auscultaban con detenimiento e irradiaban luz en el rostro apagado. Un perro realengo se detuvo entre él y la mujer. Movió la cola, con gracia, alzó una pata trasera y meó. Un ladrido y luego la marcha silenciosa. La mujer dirigió su faz al cielo. Al espacio en el que moraban dos estrellas refulgentes. Las sombras de los edificios oscurecían el rostro de Burundi, la mejilla derecha y la nariz de la desconocida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer asió la falda ancha y descubrió parte de sus muslos delgados y claros. Ella sonrió y él se fijó en sus labios. Su rostro era anguloso, sus dientes pequeños y pardos. Llevaba los pies descalzos y sus dedos eran largos y ásperos. En un segundo, su mano derecha aleteó y recogió la falda. Luego la mujer se sentó sobre el pavimento con las piernas cruzadas. Colocó la cara sobre la palma de la mano y simuló que dormía. Burundi no se meneó. Permaneció impasible, apretando las manos con ansiedad. Pese a todo, se sentó al lado de la mujer. Observó sus pañuelos atados alrededor del cuello, la mano que empezaba a deshojar, con suma paciencia, un ramo de azucenas. Burundi examinaba la operación, sin pestañear. Una sensación extraña crecía en su pecho. Cuando la desconocida terminó de lanzar los pétalos al suelo, se incorporó y se sentó a un metro de él. Lo contemplaba con firmeza, el cuerpo un poco inclinado y las manos crispadas. Se había transformado en una criatura salvaje, dispuesta a devorarlo. En un animal embravecido, amenazado, llegado de imprevisto al terreno del adversario. Burundi no soportaba más. Estaba a punto de estallar. Los nervios habían atrapado cada fibra de su anatomía y lo sacudían. Intranquilizaban sus pensamientos; trastornaban sus sentidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Media hora. Una hora. Burundi se fue tornado desafiante. Y las dos figuras retándose, mirándose, midiéndose. Él intenso, como una tormenta; ella impetuosa, como un volcán. Mientras tanto, el cielo se fue encapotando. Aparecieron feos nubarrones; las estrellas se ocultaban. Se instalaba la absoluta negrura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las tres de la mañana se había entronizado un tenso silencio, casi sepulcral, solo a veces alterado por un suave sonido, por una voz lejana. Aún no había intercambiado ni una palabra con la mujer. Burundi cavilaba. En los ojos negrísimos de la extraña encontró vestigios de su madre y tuvo inmensas ganas de llorar, de abandonarse a la pena, a los restos de un dolor añejo, atroz. Pero logró, con mucho esfuerzo, despejar el lastimoso recuerdo, ahuyentarlo y convertir su rostro en una máscara sin emociones. &lt;br /&gt;La mujer seguía muy atenta a él, irrigándolo con el brillo intenso de sus ojos. Sus labios se abrieron y de ellos brotó un silbido suave y después una canción desconocida y triste que lo llenó de melancolía y lo hizo temblar y sollozar. Su pecho se erizaba bajo la camisa deshilachada. La mujer le preguntó su nombre. Debieron pasar cinco minutos para que él pudiera recuperase un poco y responder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–No tengo nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muerta de risa, llena de ironía, ella le gritó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yo tampoco. Soy la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De inmediato, ella se retorció mientras de su boca brotaban carcajadas. Después hubo un rotundo silencio. Burundi estaba colérico. Deseó, con fervor, golpearla, quebrarla, romperla. No obstante, se detuvo. Con el rostro enrojecido, le gritó que mentía. Ella volvió a estallar en carcajadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Soy la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¡Eres una loca!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¡Loco eres tú!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una y otra vez tronó la risa alegre y ruidosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Después, mucho después, los dos seres se fueron aproximando hasta fundirse, y el agua comenzó a caer a raudales. Parecía que el cielo se desplomaba y los filosos relámpagos cortaban. Entrelazados, uno era la continuación del otro. La lluvia se precipitaba con violencia sobre sus cuerpos desnudos y la pareja era ajena al chaparrón. Burundi cabalgaba sobre el cuerpo de la mujer. Ella jadeaba con vehemencia, quemada por las brasas de su cuerpo. Él exploraba. Lamía. Su boca insaciable, ávida, hurgada en cada rincón de la anatomía estragada. La guerra de la pasión y el deseo era prolongada, torrentosa y se mantenía en crecimiento. Lluvia y deseo eran la misma cosa: furia e intensidad; crepitación y ancho caudal. Burundi entraba en un túnel cálido y era feliz. Esa sensación renovaba su rostro, inyectaba fuerzas a su cuerpo hasta malearlo y envolverlo. Él era un volcán en erupción y la mujer, lumbre inextinguible. Eterna llamarada.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Exhaustos, cayeron tendidos sobre el pavimento, una vez pasado el arrebato desenfrenado. Estaban desnudos. Sus pieles brillaban bajo las luces de neón. Ella, con sus protuberancias y montículos, se movía perezosamente y reía. Burundi, delgado, huesudo y pálido, descansaba. Cuando quisieron alcanzar las ropas se dieron cuenta de que el agua y el viento, en diabólica componenda, se las habían arrebatado. Se quedaron desnudos en medio de la noche mojada, sólo rodeados por muros de antaño. Después, anduvieron por las calles solitarias. Así, en cueros.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-6300964039792787949?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/6300964039792787949/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=6300964039792787949&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/6300964039792787949'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/6300964039792787949'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada44.html' title='Fragmentos de obras de la escritora Emilia Pereyra'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-5697028466898001580</id><published>2007-06-01T13:15:00.003-07:00</published><updated>2010-11-07T13:56:04.237-08:00</updated><title type='text'>Miguel Solano</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/R6Y0otWTUqI/AAAAAAAAASM/J_CIsvIdGuI/s1600-h/SOLANO+PARA+BLOG,+ENERO+2008.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5162871896799400610" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/R6Y0otWTUqI/AAAAAAAAASM/J_CIsvIdGuI/s200/SOLANO+PARA+BLOG,+ENERO+2008.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Biografía &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Miguel Solano nació en Sabana Grande de Boyá, provincia de Monte Plata, República Dominicana, el 22 de junio de 1958. Narrador, poeta y promotor cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Crecí en San Miguel, un batey cañero que legalmente pertenece a El Seibo, comercialmente a Hato Mayor del Rey y administrativamente a San Pedro de Macorís: Soy de las tres provincias; cuatro si me suman en la que nací; soy como el Sol: Una luz que viene del Este”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hizo sus estudios primarios y secundarios en San Miguel, Mata de Palma y Hato Mayor. Economía en la Universidad Central del Este; Postgrado en Economía Agrícola en el Instituto de Estudios Agrícolas de Mutigliano, Luccas, Italia. Licenciado en Bienes Raíces en la Escuela del Estado de Massachussets, Estados Unidos, y Master en Bienes Raíces en la Corporación Century 21.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue redactor editorialista del periódico Vanguardia del Pueblo y de la revista Política, Teoría y Acción, del Partido de la Liberación Dominicana. Fue Coordinador del Equipo del Candidato Vicepresidencial, Doctor Leonel Fernández cuando éste fue como compañero de boleta del Profesor Juan Bosch en las elecciones del 16 de mayo de 1994.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coordinador de campaña del Doctor Leonel Fernández durante las primarias peledeísta del 1995, una vez ganada pasó a ser el Asistente del Candidato Presidencial y Columnista Estratégico. Cuando el PLD, con Leonel Fernández como candidato presidencial ganó las elecciones del 16 de mayo 1996, ocupó el puesto de Subsecretario Técnico de la Presidencia, de donde fue cancelado 15 días después por haber denunciado las violaciones a las leyes administrativa y el inició de la corrupción en la Administración Pública, hecho que provocó uno de los mayores escándalo político en la era moderna de la República Dominicana, pues Miguel Solano y Leonel Fernández tenían una amistad y alianza política de más de 20 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las elecciones de 2004 fue Precandidato Presidencial por el PLD, Partido en el que ahora es conocido como El Tiburón. En la actualidad es un influyente hombre público, con presencia permanente en los medios de comunicación, un conferencista en los centros académicos nacionales y extranjeros, con 14 obras publicadas y traducido al italiano y al inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es Coordinador Operativo de Publicaciones de la Academia Dominicana de la Lengua, Dirigente Nacional del Movimiento Interiorista del Ateneo Insular Internacional, Miembro del grupo Mester, Narradores de la Academia Dominicana de la Lengua y fundador, líder y Presidente de la Asociación Quisqueyana de Intelectuales-AQI-. Está incluido en El Ideal Interior: Teoría Estética y Creación Literaria (2005), del Presidente de la Academia Dominicana de la Lengua, doctor Bruno Rosario Candelier; en el Diccionario de Autores Dominicanos (1492-2003), en el Diccionario Político Dominicano (1821-2000), de Cándido Gerón, en la Antología Escritores del la Provincia Hato Mayor y A la sombra del cañaveral, Antología de cuentistas del Este, de Isael Pérez. Obras: El detector de alcohol (1997); Desafío en la década del alma, (1999, poesía); Pedagogía del alma (2000, cuentos); El Castigo Final (2000, cuentos); La generación sin conflictos (2002, cuentos); Memorias del alma (2002, cuentos); El Culpable (2004, cuentos); Ópera del cernícalo (2004, cuentos), Las lágrimas de mi papá (2005, novela); ¡Explorando! La imaginación infantil (2006, cuentos infantiles); Sinfonía del águila (2006, Cuentos); La sagrada familia (2006, novela); PRISAJÚ: ¡El extraño caso del perro que quería ser Rey! (2007, novela en fábula).&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-5697028466898001580?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/5697028466898001580/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=5697028466898001580&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/5697028466898001580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/5697028466898001580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada43.html' title='Miguel Solano'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/R6Y0otWTUqI/AAAAAAAAASM/J_CIsvIdGuI/s72-c/SOLANO+PARA+BLOG,+ENERO+2008.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-1125759698668875547</id><published>2007-06-01T13:14:00.004-07:00</published><updated>2008-12-09T11:22:18.567-08:00</updated><title type='text'>Rafael Peralta Romero</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/RyjkQZO16UI/AAAAAAAAAGw/JVqXXntYJdY/s1600-h/Residuos+de+sombra.IMAGEN.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/Rx_0iJO16NI/AAAAAAAAAF4/yJFIf8TOIJQ/s1600-h/Peralta0075+copy[1].jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5125083768401815762" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/Rx_0iJO16NI/AAAAAAAAAF4/yJFIf8TOIJQ/s320/Peralta0075%2Bcopy%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Biografía &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Rafael Peralta Romero es escritor y profesor universitario de los departamentos de Letras y Comunicación Social. Nació en Miches, provincia El Seibo, República Dominicana, el 3 de diciembre de 1948.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es licenciado en Comunicación Social, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, academia en la que realizó un post-grado en Lengua Española y Literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene una amplia experiencia en el ejercicio del periodismo y de las relaciones públicas, áreas en las que ha desempeñado importantes posiciones ejecutivas. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;Listado de obras publicadas&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;Niño y Poesía, poemas, Editora Taller, 1977.&lt;br /&gt;Punto por Punto, cuentos, Editora Colonial, 1977 y Editorial Gente, 1998 (2da edición).&lt;br /&gt;Las Piedras sobre las Flores, poesía, Editora Taller, 1985.&lt;br /&gt;Siete poemas incorregibles (escrito con otros autores), Editorial Gente, 1986.&lt;br /&gt;Romance del Ciclo Diario, poemas, Editorial Gente, 1989.&lt;br /&gt;Un Chin de Caramelo, poemas para niños, Editora UASD, 1991.&lt;br /&gt;Diablo Azul, cuentos, Editorial Gente, 1992 y 2003 (2da. Edición)&lt;br /&gt;Residuos de Sombra, novela, Editorial Cocolo, 1997, 2000 y 2002.&lt;br /&gt;Huellas de la Leyenda (junto con otros autores). Selección de cuentos para niños. Colección Banco de Reservas, 1999.&lt;br /&gt;Los tres entierros de Dino Bidal, novela, Editorial Manatí, 2000. Editorial Gente, 2003 (2da. Edición).&lt;br /&gt;Cuentos de visiones y delirios, Editorial Gente, 2001 y 2002 (2da. Edición).&lt;br /&gt;Memorias de Enárboles Cuentes, novela, Editorial Manatí, 2005.&lt;br /&gt;Señales de voces, Antología de cuentos dominicanos (en colaboración con otros autores), Editorial Norma, 2005.&lt;br /&gt;Antología Voci da Quisqueya (en italiano), Editorial Il Molo, 2006.&lt;br /&gt;El conejo en el espejo y otros cuentos para niños, Ediciones Ferilibro, 2006.&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-1125759698668875547?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/1125759698668875547/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=1125759698668875547&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/1125759698668875547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/1125759698668875547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada41.html' title='Rafael Peralta Romero'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/Rx_0iJO16NI/AAAAAAAAAF4/yJFIf8TOIJQ/s72-c/Peralta0075%2Bcopy%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-7890888421464167554</id><published>2007-06-01T13:14:00.003-07:00</published><updated>2008-12-09T11:22:18.721-08:00</updated><title type='text'>Fragmentos de obras de Peralta Romero</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/Ryji-5O16TI/AAAAAAAAAGo/3XYcjr9T8lY/s1600-h/ENARBOLES+CUENTES+IMAGEN.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5127597745904150834" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/Ryji-5O16TI/AAAAAAAAAGo/3XYcjr9T8lY/s200/ENARBOLES+CUENTES+IMAGEN.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Novela&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Capítulo 1&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguna experiencia, ningún conocimiento está tan adherido a mi conciencia como el saber las razones por las que ya no me preocupo por nada. Eso forma ahora parte de mi ser, circula en mi sangre. Tormento no puede haber que impida mi sueño, ni una lluvia de fuego, ni que el firmamento sufra vómitos o diarrea, ni tampoco un sacudimiento brusco de la tierra. Yo puedo ver miríadas de arañas consumiendo el aire o contemplar que cada ruiseñor se trueque en murciélago. Nada me dolería la petrificación de las rosas. Cesantes quedaron los motivos que en el pasado abatieron mi ánimo o perturbaron mi entendimiento. Azares ha sido mi tránsito por el mundo y si he logrado sobrevivir a tantos entuertos y percances, gracias he de tributar al Altísimo que se ha dignado privilegiarme con sobradas atenciones y concesiones, lo cual si bien pudo hacerme víctima de la envidia de algunos mortales, me confirió oportunidades para comprobar que estoy en este mundo para no comunes tareas, y por eso salí siempre airoso, sin aparentes fuerzas para ello, frente a todos los óbices que encontré desde el día mismo de mi nacimiento. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Quizás las personas paridas en el agua o puestas en ella al nacer, venimos signadas por una señal heroica o de aflicciones. Moisés, Edipo, Sigfrido, Amadís, Hércules y hasta Lazarillo trajeron, como yo, intrínsecamente los indicativos de que agotarían vidas llenas de hazañas y pesares. Cada uno contó con el apoyo excepcional de la Providencia para cumplir su papel de héroe o patriarca, salvo, por supuesto, el pobre Lazarillo, que no pasó de ser un miserioso aventurero, sin otra obra que la lucha por la subsistencia. La diferencia entre él y yo es como la del fuego y la nieve. Si ambos fuéramos peces la desemejanza fuera mucho más vistosa. Lázaro es un producto de agua dulce y yo procedo del mar. Ese infeliz mandadero es como un dajao frente a mí que, repito, si fuera un pez fuera un jurel o un tiburón. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Mi madre se daba un baño de mar, en la playa del Muerto, en San Pedro de Macorís, una tarde de septiembre en la que el sol se vanagloriaba de su energía. Pronunciado el vientre, laxa la indumentaria, radiante la sonrisa. Permanecía de pie y el agua tocaba muslos arriba. Movía las manos para saludar a quienes esperaban en la orilla, agitaba agua cual si fuese un niño criado con restricciones. Ocurrió de súbito y sólo lo advirtió mi madre. De las entrepiernas brotó un líquido de coloración imprecisa cuyas gotas se integraban al mar lentamente, como si resistiesen ser absorbidas por éste. Mi madre miró displicentemente hacia abajo y pretendió disimularlo tirándose puñados de agua. Nadie reparaba en que esto sucedía, ni siquiera mi padre ni las hermanas de mi madre, pero minutos más tarde se alteró la paz en la playa. Mi madre abrió espléndidamente los ojos, emitió un grito asustadizo y de asombro a la vez que corría hacia cualquier lado una parte de su ropa. Contagiados de pavor y confusión, mi abuela y otros parientes se acercaron a ella y ya su semblante mostraba los apuros de una acción trabajosa. "Creo que estoy pariendo", fue todo lo que dijo. Nadie dijo ¡puja Gloria! Como no fue necesaria la intercesión de San Ramón en su plan de partos felices. Ni las garzas lo dudaron. Del cuerpo de mi madre pendía un bebé sostenido por el cordón umbilical, se balanceaba como una fruta asida a la rama que agita el viento. El recién nacido rozaba las aguas con su cabeza, como buscando autobautizarse. Sus cabellos se esparcían en el agua como las ramas de una plantita acuática. La escena cubrió de extrañeza a los demás bañistas. Rezaron unos, lloraron otros y despacharon sobradas opiniones para enfrentar la situación.&lt;br /&gt;Con el día lleno de sol, un relámpago inmenso rasgó el cielo de Macorís como si fueran a romperse todas las nubes y verter su contenido. La lluvia, no obstante, se hizo representar por un trueno memorable, pero no compareció.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Una mujer morena, apodada Cocola, ignoró el reclamo de "¡Tijeras!" que sonó de boca en boca y se acuclilló frente a la parturienta para cortar a puras dentelladas el conducto que, persistente, ataba a la cría con la progenitora. Alguien agarraba a mi madre, mientras otra persona se encargaba de recoger el niño y evitar que fuese a parar al fondo del mar. El niño casi se ahoga, estuvo clínicamente muerto. Cuando levantaron aquel muchacho rojizo, nadie le veía los ojos, su pelo chorreaba hacia todos los lados de la cabeza. "Parece un chino", dijo una señora que quizás procuraba aflojar tensiones. Mi padre le sonrió amablemente, mientras intentaba caminar con mi madre hacia la orilla. Cocola sujetaba al niño y le cubría el ombligo con sus manos laboriosas, con las que preparaba pescados que vendía frente al muelle. Le dio al niño un baño de mar y rodaba sus manos con fruición sobre cada parte del infante.&lt;br /&gt;-El agua del mar lo cura todo, -dijo mientras blandía una sonrisa ingenua. En tono declamatorio agregó: Deja tu suerte antigua a la orilla de la mar, echa tu cuerpo al agua en el día de San Juan.&lt;br /&gt;-Sí, pero hay que quitarle el agua salada, porque si se queda salado, se le atrofia la suerte, -ripostó otra mujer.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En la orilla, enjuagaron al niño con agua de coco y lo envolvieron en una toalla. Mientras la vestían sobre una cama de pencas, mi madre asumió conciencia de sí y exclamó:&lt;br /&gt;-¿Dónde está mi chino? Yo quiero ver a mi chino. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Le colocaron el vástago en su regazo y lo lamió con manos, ojos y ternura, mientras alguien soplaba con un trozo de cartón para disolver un enjambre de mosquitos obstinados en poseerlo todo. "Muñeco, dónde están tus ojos, dime muñeco chino, no veo tus ojos".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Un hombre llamado Simeón prestó su pañuelo, blanco atravesado de tenue azul, y cedió también una moneda de un centavo lavada con ron. Ron de caña, por supuesto, chorreado cuidadosamente para evitar el desperdicio de tan apreciada mercancía. Fajaron al niño con el pañuelo y taparon el ombligo con la moneda de cobre purificada en alcohol.&lt;br /&gt;Llevaron a mi madre al hospital de mister Georg. El gigante sajón de manos vigorosas se acercó con la parsimonia de quien oficia una ceremonia religiosa. Formuló algunas preguntas sobre la parturienta y luego movió el lienzo que cubría al bebé. Con un gesto hercúleo levantó la infantil anatomía y le infligió una nalgada con la que arrancó un sentido grito. Pareció denunciar un abuso y que su sollozo lo impulsaba la impotencia. Era el primer llanto de aquel nuevo ser humano, quien motivos tendría en su existencia para verter lágrimas y gemidos de dolor y de rabia. Esa vez sirvió para que el doctor Georg dictaminara como vivo y viable al niño parido en cuna acuática.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;-Tiene buen llanto, buena respiración, buen peso, dijo tranquilamente el médico.&lt;br /&gt;-Gracias a Dios, exclamó mi tía, quien acudió al lugar desde que se enteró de lo ocurrido. Fue ella quien sugirió que mi nombre fuera Moisés, que quiere decir rescatado de las aguas, como sucedió con el patriarca del pueblo judío. Mi tía no realizó altos estudios, pero tenía el perfil de dama refinada y tomaba en cuenta muchos detalles de la vida elegante. Había viajado al extranjero, sobre todo a España, donde permaneció mucho tiempo, de hecho, se encontraba en San Pedro circunstancialmente, pues residía en Castilla. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Soñolienta y extenuada, mi madre irguió la mirada y con ella la voz, para recordar: " Su padre también se llama Moisés". Pero nadie agregó nada, a no ser silencio. Briznas de misterio se esparcieron en la sala, tan palpables como las pajillas de luz que vuelan en una habitación penetrada por los rayos del sol. De por vida, la relación entre ese niño y su padre estaría cubierta por una atmósfera helada.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Sin ser consigo la conversación, el doctor De Wind se percató de ella, pues llegó en el punto culminante. Médico de ejercicio sacerdotal que sólo resta tiempo a la ciencia para disfrutar de la literatura. Fue él quien sugirió otros nombres para el niño: Amadís, Lázaro, Edipo. "Tan indefenso como nace el ser humano,-dijo- el que nazca en medio de las aguas y sobreviva a ellas, deberá contar con una señal de la Divinidad, para un propósito grande y me luce que este niño está marcado por un sello superior".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;El mismo día que yo nací en el mar, el mar nació en mí, se hizo parte de mí, me convirtió en empedernido habitante de isla y me dejó el sabor de salitre en los poros y me enseñó la canción de las olas y del viento. El mar me reveló los secretos de los buques grandes y estruendosos que transportan azúcar a lejanos puertos de lenguas indescifrables. Temprano aprendí que la vida del pueblo llegaba por el mar, ya en los cargueros, ya en los balandros cubiertos de escamas y recorridos de anzuelos y carnadas. Uno de los elementos más significativos de la naturaleza siempre ha sido el mar. Para comercio, alimentación y recreo significa grande apoyo, también para la ciencia y la poesía. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Todo esto lo entendí desde el día mismo de mi nacimiento, cuando se inició mi consubstanciación con el mar, es decir estamos el uno en el otro, pero conservando cada uno su propia sustancia. Por cierto, quizás deba aclarar lo de mi nacimiento, pues sé que hay alguna confusión y posibles contradicciones sobre este asunto. Nada debería quedar oculto, mejor será que la verdad se derrame como el sol en los trópicos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Mi madre estaba en avanzado estado de preñez cuando a instancias de mi tía, viajó a Castilla, donde hubo de encontrarla la hora del parto. A un vetusto hospital, de recias paredes la llevaron bajo una atmósfera cargada de tensiones, acicateadas por las estrecheces que impone el vivir en ambiente extraño. Allí dio a luz un robusto varón de gruesas extremidades, abundante de pelo y ojos pequeños. Envuelto vino en piel rosada, como los niños de la raza blanca, pero eso sí, la nariz, alta y de terminación romba, indicaba claramente una mixtura racial importada del Caribe. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Fue atendida por un médico de anteojos redondos, parco de palabras, mesurado en los modales, cuya complexión física remitía a Don Quijote, ya que como éste, era seco de carnes y chupado de rostro. Encontró bien a la parturienta y a la cría y sin abandonar la circunspección dijo: “Solo me provoca extrañeza la prominencia ventral que mantiene la paciente, la altura del vientre semeja que lleva otro producto, pero no puede ser”. Y se ausentó con la actitud de quien ha concluido su trabajo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Algunas cosas resultaron diferentes a como se esperaba y mi madre entendió conveniente regresar a su tierra. Mi tía viajó con ella para asistirla. Ya se encontraba en San Pedro de Macorís, a los cuarenta días de este hecho, cuando al bañarse en la playa del Muerto la atrapó de nuevo el ímpetu del parto, ocasión en la que nació el varón de quien antes les he hablado. Uno de esos niños he sido yo, sin duda. La tradición se ha encargado de propalar que el nacido en San Pedro soy yo. Pero nadie puede estar seguro de eso, aunque infinidad de papeles así lo expresen.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La confusión comenzó cuando mi tía regresó a Castilla y cargó con uno de los mellizos, mientras el otro permanecía con la madre. Al momento de su nacimiento, el segundo niño mostraba similares talla, peso y destrezas del que llevaba en vida cuarenta días y cuarenta noches. Nada los diferenciaba, ni una mancha, ni un lunar. Debo presumir que mi tía era estéril, quizás por eso contemplaba con pena a las mulas y repetía que debía ser éste el más desdichado de los animales. Alguna vez dijo que envidiaba escribir canciones y que si supiera hacerlo compondría una titulada “Tristeza de mula”. Esto, desde luego, no me lo dijo a mí, sino que me lo contaron mi madre y otros miembros de la familia, pues mi tía se marchó a Castilla, sentimentalmente parida y llevando la prueba de su alumbramiento entre los brazos: un muchacho robusto, de tez rojiza y dos dientes rompiendo tímidamente la encía.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;A la orilla de la mar&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;(Texto para niños)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;La tristeza le cayó encima a Boquita, un maquey joven, que ya soñaba con lo que haría cuando fuera grande. Es decir no era un bebé, sino un maquey que andaba por su cuenta, cuyos padres ignoraban sus pasos. No se sabe de qué forma él se haya separado de ellos, o mejor dicho de ella, de su madre, porque el papá de los maqueyes no se fija en la vida de sus hijos, ni les importa cómo se crían ni dónde van.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues como íbamos diciendo, no se sabe qué pasó entre ese maqueicito y su madre. Quizás le haya dicho un día: “Bueno mamá, yo me voy a buscar rumbos, ya puedo valerme por mí mismo”. Pero uno no sabe, pues pudo haber sido la madre que le dijera a Boquita: “Bueno, mira a ver si ya tú aprendes a rascarte con tus uñas, tienes que iniciarte en la vida de adulto”. Cómo vamos a saber eso. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sí sabemos que el maquey del que hablamos sufrió mucho. El nació en un bosquecito que queda entre el mar y el río, donde desemboca el río Yeguada, en la isla Quisqueya. A ese pequeño lugar le llaman La Boca, por eso vino a llamarse Boquita.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ser maquey de por sí conlleva una pesada carga, pues todos ellos parecen destinados o sentenciados, no sé bien, a cumplir una pena muy dura, como si hubiesen cometido una falta tan grave que disgustara mucho a Dios. Pero que se recuerde, el Creador del mundo sólo maldijo a la culebra para que se arrastre toda la vida. Debe ser una condena para el maquey tener que caminar hacia todo lado con su casa al hombro y no tener paradero ni poder darle a nadie su dirección.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No le preguntes a ninguno de ellos dónde vive, pues le dará mucho trabajo responder y se pondrá así nervioso, como los estudiantes cuando no se saben un examen. Boquita no tiene cueva como los demás cangrejos. Nadie de su familia la tiene. No tiene nido como los pichones de cigua. El camina siempre, sin saber dónde le sorprenderá la noche o con cuáles peligros se encontrará en su peregrinar. Es un verdadero ermitaño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Boquita, el de nuestra historia, era más triste que los demás maqueyes, pues mientras los otros andaban con la casa al hombro, éste iba sin casa, descubierto, como damnificado de un huracán. La casa de un maquey es el caracol en el que ellos se meten y enroscan su masa blanda, donde guardan grasas y otros líquidos importantes para su vida.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A Boquita le sucedió que su casa le quedó pequeña, como un niño cuando crece y sus pies no caben en los zapatos. Su casa ya no le servía porque el maquey fue creciendo, creciendo y ya no podía meterse en ella. Su madre siempre le aconsejó que usara su concha hasta donde se pudiera y que la cuidara para que otro cangrejito pudiera usarla. Él cumplió con todo eso y además se cubrió hasta donde su concha le daba, ah no, Boquita nunca presumió de lo que no era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero llegó el momento de la verdad, y la verdad era que ya no cabía en esa concha. Entonces el maqueicito bueno dejó su concha con la esperanza de que Dios le enviara otra a su medida. Y dijo algo parecido a como dicen los niños cuando mudan un diente: “Ratoncito, ratoncito, ahí te envío ese dientico para que me des otro más bonito”. No dijo eso mismo, en realidad, sino algo parecido, pues Boquita dijo: “Diosito, Diosito mío, te mando mi caracolito, para que lo cambies por uno más grandecito”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por un momento, el maquey no supo qué hacer. Se alojó bajo hojas de uvero, que hay muchas en ese lugar, para protegerse del sol. El temía mucho a los efectos del sol en la parte blanda de su cuerpo. Sus patas y cabeza, sus antenas resistían todo: sol, lluvia y espinas, pero no su saquito fofo, donde la luz del sol nunca llegaba directa.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se quedó tranquilo por miedo a la temperatura, muy cálida, de ese lugar. Pero entonces no tenía qué comer ni cómo vivir, porque un cangrejo ermitaño debe hacer honor a su nombre. Es decir, debe caminar. Bueno, qué digo, todo el mundo ha de comportarse como lo que es en la vida, de acuerdo al papel que le toca. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En verdad, no es mucho lo que piensa un maquey, pero nuestro amigo Boquita tuvo que hacerlo. Forzado por las circunstancias, que le eran muy adversas, Boquita pensó. Ahí fue que cayó en la cuenta de que si no se movía de donde estaba, jamás conseguiría una nueva concha. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se le presentó un gran dilema. “Si salgo a aventurar, correré riesgos de lastimarme, pero si me quedo en el refugio, jamás conseguiré un nuevo caparazón, y así no se puede vivir, eso no es vida para un maquey que se respeta”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como no hay consejo mejor que el de la propia cabeza, Boquita se dijo: “Echa a andar, tu futuro está en la acción, maquey que no camina, es maquey que no vive”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Salió de su guarida momentánea. Es verdad que el sol se le hacía insoportable, además de que el cascajo de la playa se calentaba también y sobre él debía posar su delicada piel, la piel de la bolsita fofa que es como si fuera un intestino.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nunca se vio un maquey caminar sin su casa encima, solo Boquita tenía que enfrentar este riesgo. Así anduvo entre peligros, ya que pasó cerca de un hormiguero, pero las hormigas estaban muy ocupadas construyendo túneles y pasadizos y no se fijaron en él. Pero a poco de terminar ese susto vio una gallina, con las alas abiertas, mucho clo clo, muy irritada y celosa con sus ocho crías.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Boquita pensó que bastaba un picotazo en su bolsita blanda para que se le escaparan las fuerzas a chorritos. Se imaginó en el pico de una gallina que emitía un llamado materno qui qui qui para avisar a su prole: “Vengan, chicos, que hay comida”. Pero no ocurrió nada, también sobrevivió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boquita caminó entre piedras y espinas. Peor aun, entre pisadas de humanos. Un pescador de tierra había perdido su carnada en vano intento de capturar algún pez, y vio la gloria cuando apareció Boquita ante sus ojos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Ven, que te estaba esperando, llegas en el mejor momento”, dijo el pescador. Era con Boquita que hablaba, y él lo entendió. Si el miedo hubiera sido agua, Boquita queda empapado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hijo del pescador se entretenía entre las piedras, buscando una bien pulida y bonita para regalar a su madre y en eso andaba cuando topó con un hermoso caracol color rosado y muy lustroso. Se acercó contento a mostrárselo a su padre y vio cómo éste tenía a Boquita entre sus manos. Pensaba clavarlo en el anzuelo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;“¡Papá, -le dijo- qué vas a hacer con el maquey!”. Como el padre respondió que lo usaría para carnada, del alma del niño salió un grito: “¡Nooo, por fa, noo!”&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El hombre entendió todo y trató de arreglar su falta ante el niño. Dijo: “Es que, es que, ah sí,…es que este maquey está sufriendo mucho, por andar así, así, descubierto, iba, yo iba a ayudarlo a terminar su vida”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entonces el niño le mostró el caracol y dijo alegremente: “Ya no sufrirá más, este le quedará muy bien”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Colocaron el maquey cerca del caracol rosado, se pusieron de espaldas, para que Boquita no sintiera sus miradas, porque si lo están mirando, quizás no se mete en el caracol. Luego padre e hijo se retiraron, confiados en que desde entonces el maquey Boquita se le escaparía a la tristeza. Y no estaban equivocados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;La herencia&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Quizás sea ésta la carta más extensa y patética que recibas desde que abandonaste nuestro hogar, y talvez en lo que llevas de vida. Pero es necesaria. Por encontrarte tú tan lejos no puedes entender las interioridades de las cosas que afectan a la familia. Es mucho lo que pasa aquí que tú ni te enteras. Sabemos que de Estocolmo a Santo Domingo media mucha tierra y mucho mar y que hasta en un jet supersónico el viaje resulta largo. Ya ves, murió papá y tú no pudiste venir ni siquiera a los últimos rezos. La distancia respecto de un problema o una situación desagradable ayuda a tomarlo con tranquilidad y ese es tu caso. No queremos decir que seas indiferente, pero evidentemente que sufres menos mortificaciones, por causa de la lejanía. Pero pienso que es más edificante la claridad, aunque muchas veces resulte punzante. Y punzante es el asunto que afecta a la familia desde la muerte de nuestro padre, porque lo sentimos hondamente y de momento no encontramos la salida para esta situación. Figúrate, la pobre mamá, una mujer hecha y derecha pero apenas conoce de oficios domésticos, cómo puede enfrentar satisfactoriamente esta situación. Para ella sería una carga demasiado pesada. Y complicado se torna el caso si uno se pone a pensar que está en juego nuestra propia subsistencia, pues si lo único que dejó papá no lo sabemos administrar, estamos condenados al fracaso. Dicen que Dios no abandona a sus hijos, pero creo que sobre todo a mamá y a mí nos esperan días amargos. El panorama que se vislumbra no es nada halagador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora pienso que poco sirvieron tantas flores y comentarios elogiosos para nuestro padre a propósito de su muerte. “Profesional ilustre”, “ciudadano ejemplar”, “la humildad fue la más notoria de sus múltiples virtudes”, “pulcro servidor público”, son algunos de los juicios extraídos de los artículos editoriales de los más importantes diarios del país cuando murió papá. Pero todos ignoran el estado de incertidumbre que vivimos sus descendientes. Sobre todo, la inquietud que nos agobia en cuanto a quién será el continuador del trabajo de nuestro difunto progenitor. Trabajo que como te decía antes, constituye la base para el sustento de mamá y de Wendy y Alexander, los hijos de Luisa que viven con nosotros desde que ella emigró, ya que el papá no se ha interesado en llevárselos con él. A la pobre Luisa siempre la recuerdo con pena, es buena y tonta al mismo tiempo. Bregó mucho con todos nosotros por ser la mayor. A ella le tocaron los tiempos de máxima pobreza, de cuando papá se desempeñaba como un simple empleado público en Baoba del Piñar. No tuvo oportunidad de estudiar más que la primaria y se casó con el primero que apareció, un hombre bruto y complicado que para colmo amaba la botella más que al trabajo. Tú lo recuerdas más que yo, pues yo era muy niña entonces. Ahora vive afanando en Nueva York con la esperanza de un día regresar para instalar una tienda de ropas. Con ella no se puede contra para ocuparse del proyecto iniciado por papá, apenas podrá colaborar, como lo ha hecho, con responsabilidades menores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quieres te sigo recordando. A Luisa le sigue Maria Isabel que se hizo monja y su mundo es muy diferente al nuestro, si bien visita la casa cada año para el día de las madres, generalmente está hablando de viajes a Medellín o a España y cuando está en el país siempre permanece en ciudades distantes de nosotros. Ella tiene formación académica porque estudió ciencias de la Educación pero por su misma ocupación y por otras razones, para ella significa una afrenta mezclarse con las cosas que ella llama mundanas y realmente lo de papá son cosas mundanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá que la distancia no te haya borrado que la tercera hija de Homero Manuel Sánchez y Petronila Ramírez responde al nombre de Emperatriz, que desde pequeña demostró ser la más despierta y que un día tomó unas vacaciones en el banco donde laboraba como cajera y partió rumbo a Miami, y que allí conoció a un ciudadano sueco que también vacacionaba y optó por casarse y establecerse en Estocolmo, donde disfruta de aprecio y simpatía y ha aprendido a vivir entre nevadas y cielos nubosos. Con poco esfuerzo comprenderás que se trata de Emperatriz Halsingborg, la misma de la que papá decía: “Esa será mi mano derecha”. Pero ese sueño se esfumó no solo por la partida a destiempo de nuestro padre, sino además porque representa gran sacrificio para una familia de clima frío, donde la gente piensa mucho más, emigrar pura y simple, a habitar bajo un sol infernal simplemente por complacer aspiraciones tontas, propias de latinoamericanos. Sé que eso equivale al trasplante de un árbol muy viejo cuyas raíces guardan estrecha familiaridad con el corazón de la tierra. De modo que no interpretes mal la referencia que de ti y tu esposo hago en la presente misiva, pues de ningún modo les estoy pidiendo, ni siquiera sugiriendo, que abandonen su hogar y sus medios de vida para establecerse aquí solo para ocuparse de un asunto que nunca figuró entre sus intereses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al momento de sentarme a escribir esta carta no calculé la cantidad de papel que necesitaría. Al acabarse la hoja aproveché para colocar unos tanques bajo el chorro de agua que desciende del techo, pues llueve intensamente en este momento. Mamá aprovechó para preguntarme qué te había puesto en la carta y me exhortó, con lágrimas en las mejillas, que te contara más cosas. Y pienso oportuno, querida hermana, comunicarte que Juan Homero, el único varón de nuestra familia, acaba de obtener el grado de capitán de fragata de la Marina de Guerra, tú recordarás que a él siempre le gustó la carrera de las armas y para eso se preparó. Papá se hacía muchas ilusiones con ese muchacho, pensando que llegaría a ser un general. Y hasta lo parangonaba con el general Juan Sánchez Ramírez, autor de aquella famosa sentencia que nos enseñaban en la escuela: “Pena de la vida al soldado que toque la retirada…” Eso emocionaba tanto a papá que hizo que Homerito llevara también el nombre Juan para que fuera homónimo del famoso Sánchez Ramírez. A decir verdad, Homerito pasa muy frecuente -cuando sus responsabilidades se lo permiten- a estar con mamá y siempre le otorga alguna ayuda en metálico, a pesar de que él no gana tanto, pero como los militares manejan la magia de extender el sueldo que ganan, él puede hacerlo. Por cierto, que en el justo momento en que una brigada de Corporación de Electricidad cortaría los alambres del servicio eléctrico a nuestra casa, llegó él y salvó la situación. Pero en el Club Privado si no entienden de uniformes ni de pistolas cuando un socio no está al día, y recientemente a mamá y a mí nos quitaron nuestras tarjetas a la entrada por falta de pago, imagínate la vergüenza que pasamos. Pero lo que te quiero decir de Juan Homero no es precisamente lo que llevo dicho, sino que por su condición de varón único de la familia, es el más indicado para ocuparse del proyecto de papá, porque en verdad esas son cosas más de hombres que de mujeres, pero ya ves que siendo tan joven lleva una carrera militar exitosa y más ahora que a su suegro lo designaron jefe de estado mayor. Me parece un abuso pedirle que se aparte de las fuerzas armadas para ocuparse de tareas tan contrapuestas, aunque en el fondo guarden relación. Lo ideal es que Homerito pase a retiro por antigüedad en el servicio y luego decida qué hacer con el resto de su vida. Mientras tanto, las esperanzas de que se embarque en el proyecto de papá resultas escasas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca pasó por mi imaginación que la desaparición de papá acarrearía tanta perturbación en esta familia. Hoy, para que sepas, hemos llegado a tal punto que hasta se ha sugerido mi casamiento con un individuo que ni a distancia ha tocado las puertas de mis sentimientos, con miras a que se integre a nuestra familia y pueda confiársele la dirección del proyecto de papá, partiendo del dicho muy cierto de que barco varado no gana flete. Como tú sabes, soy la más joven del grupo, cuento con diecinueve años de edad, que para unas cosas son muchos y para otras son pocos, por lo pronto la inexperiencia me descalifica para continuar las tareas de papá. Estudio la carrera de Informática en la Universidad pero eso no me faculta por el momento ni aun para dirigir el departamento de cómputos de nuestra entidad, digo yo en caso de que lo tuviera, pues ahí faltan tantas cosas, todo está por hacerse. Pero una debe ir preparándose para la vida, en ese sentido puedo decirte que acabo de inscribirme en el Registro Electoral, lo que me autoriza a votar en las próximas elecciones de autoridades nacionales. Por cierto, que solo faltan cinco meses para ese evento y a medida que pasan los días se torna más densa la bruma que nos cubre. A mí y mama que nadie nos pida torear esa situación, pues quedamos cortas. La intención no es transmitirte la angustia de la que somos presas mamá y yo al momento de escribirte esta carta, pero conviene que estés advertida de que a cinco meses de las elecciones, el Partido Alianza Salvadora no es tenido en cuenta por nadie y tú sabes que en procesos anteriores los candidatos de los grandes partidos siempre invitaban a papá a cenas y encuentros con miras a que él firmara alianza de apoyo a una candidatura y en eso a papá nunca le fue mal y pudo criarnos dignamente y mantener su organización funcionando. Pero ahora, Emperatriz, el porvenir es sombrío y al parecer el proyecto tan acariciado de papá sucumbirá. No sé, hay heridas que duelen en cuerpo y alma. Ahora no sé si enviarte esta carta o arrojarla al cesto. Si te la envío, por favor, quémala. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-7890888421464167554?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/7890888421464167554/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=7890888421464167554&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/7890888421464167554'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/7890888421464167554'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada40.html' title='Fragmentos de obras de Peralta Romero'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/Ryji-5O16TI/AAAAAAAAAGo/3XYcjr9T8lY/s72-c/ENARBOLES+CUENTES+IMAGEN.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-4528885899461231077</id><published>2007-06-01T13:14:00.001-07:00</published><updated>2008-12-09T11:22:19.394-08:00</updated><title type='text'>Ofelia Berrido</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/R5p_KtWTUeI/AAAAAAAAAQk/_vD4E_pGqNA/s1600-h/IMG_7260+copy.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159576145054880226" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/R5p_KtWTUeI/AAAAAAAAAQk/_vD4E_pGqNA/s200/IMG_7260+copy.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/R5p9ddWTUcI/AAAAAAAAAQU/NP8d1yFA4yE/s1600-h/IMG_7260+copy.jpg"&gt;&lt;/a&gt;Nació en Santiago, Republica Dominicana. Es autora de El Sol Secreto, dos novelas en vías de publicación, un libro de poesías y un ensayo: El infiel, La Fábrica, La muerte del ahora, y Sobre la Existencia de la Voluntad. Amante de la filosofía y la mística sus obras surcan las profundidades del ser develando el alma humana en busca de las respuestas a las preguntas vitales de la existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezó a escribir poesía a la edad de trece años, emigró a Puerto Rico y luego a Estados Unidos; ya en su adultez viajó a México, Venezuela, Costa Rica, Rumania, España y Francia, donde se dedicó a conocer la cultura de esos países y muy especialmente su literatura. Incursionó en la publicación de artículos periodísticos y trabajó como comunicadora en varios programas y canales de televisión siendo la primera mujer en dar noticias -Telenoticias- por dicho medio en Santo Domingo. Actualmente escribe artículos de opinión para uno de los principales diarios del país y trabaja el oficio de escritora. Amante de las lenguas, habla español, ingles y francés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es miembro correspondiente de la Academia Dominicana de la Lengua, miembro del Grupo Mester de Narradores de la Academia Dominicana de la Lengua, miembro del Movimiento Interiorista, y además miembro de “Society for Human Resources Management (SHRM) de los Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha impartido conferencias sobre El misticismo en la Academia Dominicana de la Lengua, en el Ateneo Insular, así como en la Feria Internacional del libro de Santo Domingo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos antologías recogen su novela y poesía: “La novela de escritoras dominicanas de 1990 a 2007” de Sara Rosell, profesora asociada del Departamento de Lenguas Modernas de la University of Northern Iowa, Ph D en Lengua Española. Y la “ Poesía Mística del Interiorismo, Antología de la lírica teopoética y protomística de Bruno Rosario Candelier, doctor en Filología de la Universidad Complutense de Madrid y Director de la Academia Dominicana de la Lengua&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Graduada de Doctora en Medicina de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, realizó sus estudios de especialidad en Ginecología y Obstetricia en la Escuela de Residencias Médicas de la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia–UASD, para luego realizar la especialidad en Oncología Ginecológica, así como cursos en la Universidad de Rió Piedras, Puerto Rico y en el Hospital John Hopkins, Baltimore, USA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ofelia Berrido cuenta con una Maestría en Administración de Negocios de la prestigiosa Universidad de Texas -“School of Management of the University of Dallas”- con una mención en negociaciones, realizó además, diversos cursos de Recursos Humanos en Abbott Hospitals, Chicago. Ha trabajado en ambas disciplinas tanto local como internacionalmente para importantes empresas e instituciones.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-4528885899461231077?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/4528885899461231077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=4528885899461231077&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/4528885899461231077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/4528885899461231077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada38_01.html' title='Ofelia Berrido'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/R5p_KtWTUeI/AAAAAAAAAQk/_vD4E_pGqNA/s72-c/IMG_7260+copy.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-5543720777955660932</id><published>2007-06-01T13:13:00.002-07:00</published><updated>2008-12-09T11:22:19.754-08:00</updated><title type='text'>Fragmento de obra de Berrido</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/R5vhf9WTUjI/AAAAAAAAARU/8RoIXSvmkis/s1600-h/Copy+of+portada+sol+secreto.+editada.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159965737243333170" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/R5vhf9WTUjI/AAAAAAAAARU/8RoIXSvmkis/s200/Copy+of+portada+sol+secreto.+editada.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/RwOG7QyYCKI/AAAAAAAAAFA/_58HlMiqANg/s1600-h/06+Lucca+[1]...jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;strong&gt;Novela&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;El Sol Secreto&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nació flácida, azulada, enjuta, tres días después no&lt;br /&gt;aseguraban su vida. Su abuela, la matrona, reunió la&lt;br /&gt;familia para orar por su salvación. Imploraban por&lt;br /&gt;su restablecimiento; rezos con dobles propósitos pues&lt;br /&gt;de no sobrevivir, se transmutarían en guías del alma&lt;br /&gt;para traspasar los umbrales de la muerte. Con setenta&lt;br /&gt;y dos horas de existencia, su conciencia estaba más&lt;br /&gt;cerca de su origen; de ese secreto del universo, que&lt;br /&gt;de la vida en este plano, y bajo este entendimiento los&lt;br /&gt;esfuerzos y plegarias se redoblaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidieron ofrecer su alma al Señor. Dios decidiría&lt;br /&gt;si esta alma en busca de vida física, perduraría. La&lt;br /&gt;matrona había ordenado no insistir con médicos, ni&lt;br /&gt;mucho menos con la comadrona salvadora. Ofrecieron&lt;br /&gt;su vida a Dios y como prueba irrefutable eligieron&lt;br /&gt;un nombre que de seguro funcionaría como talismán:&lt;br /&gt;la llamarían Lucía de la Cruz de Jesús. Lucía, nombre&lt;br /&gt;que representa -como paradoja no casual- la luminosidad,&lt;br /&gt;así desde su nacimiento, luz entre sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía justo ocho meses que Felipe de la Cruz había&lt;br /&gt;unido su destino al de Erika de Jesús en una noche donde&lt;br /&gt;los exabruptos de la naturaleza sorprendieron con su&lt;br /&gt;majestuosidad a la pareja. El cielo celebró con danzas&lt;br /&gt;de claroscuro: magnífico espectáculo de luz y sonido;&lt;br /&gt;juego de relámpagos en aquel negro cielo, percusión de&lt;br /&gt;truenos, sonido como de tribus que anuncian peligro;&lt;br /&gt;lluvia torrencial del que llora un futuro funesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe había elegido como fondo musical de la&lt;br /&gt;pequeña ceremonia, una melodía cuya magnífica tesitura&lt;br /&gt;servía de centro de gravedad a aquel evento,&lt;br /&gt;cuya emoción los mantenía flotando como tórtolos&lt;br /&gt;en celo. Sin embargo, en aquel momento interminable&lt;br /&gt;el Adagio lamentoso de la Patética de Tchaikovsky&lt;br /&gt;-maestro que admiraba no sólo por su música sino por&lt;br /&gt;su nacionalismo a ultranza-, calaba hasta los huesos,&lt;br /&gt;mientras el cielo agredía con un embate ensordecedor&lt;br /&gt;como premonición de un tiempo incierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boda convertida en presagio de aquel momento&lt;br /&gt;de angustia y desesperación, de rezos y lágrimas, de&lt;br /&gt;golpes de pecho, de avemarías y padrenuestros, del&lt;br /&gt;prematuro nacimiento de Lucía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe de la Cruz, cuyo verdadero nombre era Philippe&lt;br /&gt;de la Croix, era hijo de Jean François, inmigrante francés,&lt;br /&gt;que impulsado por los complejos de todo aquel que se&lt;br /&gt;siente enajenado, expatriado de sus raíces, prefirió que su&lt;br /&gt;hijo creciera como un nativo, y como parte de su intento&lt;br /&gt;logró de forma oficial cambiarle el nombre a la versión&lt;br /&gt;castellana. François había llegado a nuestra isla huyendo&lt;br /&gt;de sus recuerdos de guerra de forma desesperada; huía&lt;br /&gt;de la muerte despiadada, de la desesperanza, del caos,&lt;br /&gt;de la tragedia de esa época insólita, de la que nada quedó.&lt;br /&gt;Huía de su vida de posguerra, de la falta de abastecimientos&lt;br /&gt;y de incentivos, del alza de los precios, de la ruina y&lt;br /&gt;más que nada de la incertidumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscaba además la belleza, la calma del sur, el sol&lt;br /&gt;y la energía vital que dan sus rayos, quería alejarse&lt;br /&gt;del frío y de lo frío del hombre que mata por poder.&lt;br /&gt;Huía…hacia una mejor vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jean François arribó al país el sábado 3 de agosto&lt;br /&gt;del 1946 en plena conmemoración del 450 Aniversario&lt;br /&gt;de la Fundación de la Ciudad de Santo Domingo,&lt;br /&gt;paraíso del Nuevo Mundo. Toda la ciudad estaba de&lt;br /&gt;fiesta; al día siguiente se esperaban múltiples celebraciones&lt;br /&gt;incluyendo el desfile militar, que según supo,&lt;br /&gt;era de rigor. Estaba ilusionado con el cambio, con la&lt;br /&gt;oportunidad de recomenzar. Alquiló una habitación&lt;br /&gt;en una pequeña pensión, y tras visitar un bar cercano,&lt;br /&gt;en la misma Zona Colonial, y después de beber hasta&lt;br /&gt;la última gota de una botella de Bordeaux, volvió a su&lt;br /&gt;habitación. Cayó de bruces en la cama, empujado por&lt;br /&gt;el agotamiento de tan largo viaje, adormecido por el&lt;br /&gt;placer de la borrachera que provoca el olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se interrumpió su sueño bruscamente y su primera&lt;br /&gt;impresión fue que se despertaba de alguna juerga&lt;br /&gt;que no recordaba, pero que el horrible hedor a alcohol&lt;br /&gt;confirmaba, pues de repente, todo daba vueltas a su&lt;br /&gt;alrededor; la cama empezó a temblar, la lámpara de&lt;br /&gt;techo se balanceaba cual barco en tempestuoso mar,&lt;br /&gt;y un rugido ensordecedor como de bestia al ataque se&lt;br /&gt;escuchaba aumentar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo lejos se oyó una explosión; su cama sonaba&lt;br /&gt;como maraca de metal; el piso ondulaba con violentas&lt;br /&gt;sacudidas; se intensificaba el terrible sonido; las paredes&lt;br /&gt;se agrietaban con rapidez. Jean François salió corriendo&lt;br /&gt;despavorido, encontrándose en la calle con escenas&lt;br /&gt;del peor de los infiernos; mujeres y hombres con niños&lt;br /&gt;en los brazos huyendo desesperados, aterrorizados, sin&lt;br /&gt;saber hacia dónde se dirigían; otros arrodillados dándose&lt;br /&gt;golpes de pecho pidiendo la salvación; las casas caían&lt;br /&gt;pulverizadas… Calles perpendiculares cabalgaban unas&lt;br /&gt;encima de otras mientras la tierra abría sus fauces, insaciable.&lt;br /&gt;El aire se contaminaba, tiñéndose del negro&lt;br /&gt;humo y del polvo proveniente de algunas de las casas&lt;br /&gt;en fuego. El mar se alejó asustado, sólo para recobrar&lt;br /&gt;fuerzas y atacar, rápida y violentamente, no quedando&lt;br /&gt;ni una sola vivienda en pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Temblor vertical, horizontal, temblor de todo y de&lt;br /&gt;todos, temor, rumor de muerte… &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Sufrió daños el Convento de los Dominicos; rotura&lt;br /&gt;el altar de la Iglesia de las Mercedes. Daño de lo&lt;br /&gt;público y lo particular; conmoción telúrica, realidad&lt;br /&gt;de su símil: la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El evento desgarrador se inició a la una de la tarde siendo&lt;br /&gt;seguido por temblores de mayor y menor intensidad,&lt;br /&gt;como si quisiera probar la paciencia de los lugareños, quienes&lt;br /&gt;abrazados, ya dispuestos a morir y con la conformidad&lt;br /&gt;que da todo aquello que no podemos cambiar, esperaron&lt;br /&gt;el amanecer en las plazas y lugares abiertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jean François no podía creerlo, le perseguía la desgracia;&lt;br /&gt;¿Qué destino era el suyo? ¿Qué había hecho&lt;br /&gt;para merecer todo esto? ¿Por qué debía él presenciar&lt;br /&gt;tanta muerte y desolación? Huyó de la agresión de los&lt;br /&gt;hombres, para enfrentarse cara a cara con la agresión&lt;br /&gt;de la naturaleza. -¿Por qué?- se preguntaba. ¿Había&lt;br /&gt;sido esto casualidad o causalidad? Había venido a esta&lt;br /&gt;calida tierra a formar una familia, a crear una descendencia,&lt;br /&gt;a reiniciar la historia de su vida. Pero en ese&lt;br /&gt;momento todo estaba confuso, ¿qué sería de él y sus&lt;br /&gt;descendientes si una nube negra acosaba su vida…?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobrevivió, pero aquel momento, aquel reencuentro&lt;br /&gt;con todo aquello de lo cual huía lo marcó y él, que&lt;br /&gt;siempre buscaba las enseñanzas escondidas en todo&lt;br /&gt;lo extraño que le acontecía, concluyó que:&lt;br /&gt;-Las historias que deben ser vividas, lo que el destino nos tiene&lt;br /&gt;reservado, no lo podemos evitar, no hay escape…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así continuó la historia de esta familia; Felipe,&lt;br /&gt;negociante por naturaleza, desde pequeño realizaba&lt;br /&gt;trueques donde siempre resultaba beneficiado, pero&lt;br /&gt;su don principal consistía en hacer feliz a la gente. El&lt;br /&gt;valor emocional que ofrecía excedía el costo económico,&lt;br /&gt;del cual se beneficiaba. Brindaba una satisfacción&lt;br /&gt;que se convertía en agradecimiento de por vida.&lt;br /&gt;Creció como un empresario exitoso, pero al llegar el&lt;br /&gt;momento en que tuvo que revisar su vida la encontró&lt;br /&gt;vacía, le parecía que carecía de algo, pero desconocía&lt;br /&gt;de qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escapaba de la monotonía de la vida diaria a través&lt;br /&gt;del arte, coleccionaba obras de grandes pintores a la&lt;br /&gt;vez que ocupaba sus momentos de ocio pintando en&lt;br /&gt;el pequeño atelier que había construido hacia el lado&lt;br /&gt;Este de la casa. Desde el ventanal principal, enmarcado&lt;br /&gt;de trinitarias, Felipe, como acto sagrado, observaba la&lt;br /&gt;salida del Sol, tiempo de contemplación de ese círculo&lt;br /&gt;infinito, ilimitado, llameante, representación de la fuente&lt;br /&gt;de vida, símbolo del espíritu del hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus obras eran extraordinarias; colores brillantes,&lt;br /&gt;danzas de fuego y anaranjados profundos, que competían&lt;br /&gt;con los matices del cielo. Iniciaba sus pinturas&lt;br /&gt;con una temática clara, realista, pero al finalizar&lt;br /&gt;no sabía cómo, ni por qué, concluía con unas obras&lt;br /&gt;abstractas impresionantes que lo dejaban absorto por&lt;br /&gt;horas. Para entonces, sus negocios marchaban solos&lt;br /&gt;y él se dedicaba cada vez más a sus “horas de locura”.&lt;br /&gt;Disfrutaba infinitamente el mundo de la creación que&lt;br /&gt;le era más atractivo, más relajante, más suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada día conversaba menos, se alejaba más de la&lt;br /&gt;realidad cotidiana, de la “aburrida realidad”: era&lt;br /&gt;tiempo de claustrofobia. Clientes y amigos empezaron&lt;br /&gt;a comprar sus cuadros y él los vendía a bajo costo,&lt;br /&gt;porque aunque no necesitaba dinero, nunca le gustó&lt;br /&gt;ceder nada, pues su opinión era que lo que se recibe&lt;br /&gt;sin esfuerzo, no se valora; así que la venta era cuestión&lt;br /&gt;de convicción más que de necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, fue perdiendo el sentido del tiempo,&lt;br /&gt;apenas podía conciliar el sueño por unas horas, despertaba&lt;br /&gt;de madrugada, se dirigía lentamente al balcón&lt;br /&gt;del atelier y permanecía sentado sobre el muro de piedras&lt;br /&gt;coralinas enmohecidas por el tiempo, refrescando&lt;br /&gt;sus sentidos con ese olor a humedad del ambiente&lt;br /&gt;de ríos cercanos, con el cantar del agua entre las&lt;br /&gt;piedras, bajo el viento que susurra secretos al verdor.&lt;br /&gt;Su tez enrojecida cual fruta madura, se transformaba&lt;br /&gt;en tierra recién labrada, surcos profundos marcaban&lt;br /&gt;su terrible futuro y sus labios tostados, partidos, cerrados&lt;br /&gt;a las palabras como advertencia quebradiza de&lt;br /&gt;lo porvenir. Al ocaso, como por orden de un mago;&lt;br /&gt;Felipe salía del trance hipnótico para volver al estado&lt;br /&gt;“normal” del ser humano: sueño de ojos abiertos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;*** &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Erika de Jesús, de piel aceitunada y ojos claros, era&lt;br /&gt;la hermosa mujer de la cual Felipe se había enamorado.&lt;br /&gt;A una asombrosa inteligencia natural, sumaba&lt;br /&gt;una increíble facilidad para las matemáticas, don que&lt;br /&gt;utilizaba en contadas ocasiones: le era útil, para ese&lt;br /&gt;tiempo convertido en tedio, de la revisión obligatoria&lt;br /&gt;de las facturas periódicas. Importante y gratificante&lt;br /&gt;para el conteo de las estrellas, visibles en noches claras&lt;br /&gt;y la medición del espacio que las separa, similar al&lt;br /&gt;espacio vacío que destierra al hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Erika no entendía cómo podía tener esta facilidad;&lt;br /&gt;no le gustaban, no le interesaban los números, en&lt;br /&gt;cambio, las palabras, la poesía y la música: esas eran&lt;br /&gt;su pasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creía en la astrología, y estaba convencida de la&lt;br /&gt;influencia que ejercen los astros sobre los seres humanos,&lt;br /&gt;sus actuaciones y su forma de ser. Creía en&lt;br /&gt;el hechizo de luna, en ese cambio electromagnético&lt;br /&gt;causante de desórdenes mentales en las personas de&lt;br /&gt;débil constitución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe mantenía a su mujer ocupada obsequiándola&lt;br /&gt;y estimulándola con libros que le compraba en cada&lt;br /&gt;uno de sus viajes de negocios. Erika era una romántica,&lt;br /&gt;creía en el amor y la felicidad eterna, en la pasión&lt;br /&gt;de una vida, y más que nada creía en las estrellas y en&lt;br /&gt;cómo son capaces de hacer realidad nuestros sueños.&lt;br /&gt;Había leído “Hamlet” una y otra vez, y mil veces más&lt;br /&gt;las palabras “Oh, alma mía que quieres librarte y más&lt;br /&gt;te pierdes”. Digirió con apetito voraz “El amor en&lt;br /&gt;los tiempos del cólera”. Lloraba desconsolada cada&lt;br /&gt;vez que releía “La amada inmóvil”, o su manoseada&lt;br /&gt;versión de bolsillo de “Flores del mal”, que había&lt;br /&gt;convertido en papeles roídos, informes y descoloridos,&lt;br /&gt;pero que conservaban intacto lo escrito, y le permitían&lt;br /&gt;deleitarse de la belleza de su contenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disfrutaba al tenderse en el jardín antes de acostarse,&lt;br /&gt;con los brazos abiertos, en forma de cruz; al&lt;br /&gt;mirar el cielo, con respiración profunda, pausada; y&lt;br /&gt;al contemplar el mundo de las estrellas, su mundo.&lt;br /&gt;Aquel ritual era necesario en su vida, tiempo del cual&lt;br /&gt;no podía ni quería prescindir. Así pasó las noches de&lt;br /&gt;embarazo, acariciada por la frialdad de la noche, libre&lt;br /&gt;al contemplar el cielo, cómplice de sus sueños. Noche&lt;br /&gt;tras noche las verdes hojas del jardín bañadas de rocío&lt;br /&gt;impregnaban su túnica blanca marcando su figura en&lt;br /&gt;las blandas sábanas de seda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás fueron los astros los que unieron a Erika y&lt;br /&gt;Felipe; los astros del día y de la noche en comunión a&lt;br /&gt;través de su amor; ahí eran iguales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando Felipe empezó a oír el sonido&lt;br /&gt;sin sonido, a ver el inicio de la nada, a palpar la&lt;br /&gt;existencia de la no existencia. La capacidad de conciliar&lt;br /&gt;el sueño lo abandonó. Nunca se supo, qué o quién&lt;br /&gt;le robó la paz de la noche, ni por qué desapareció&lt;br /&gt;Morfeo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cronos, que siempre organizó su vida, se convirtió&lt;br /&gt;en caos. Felipe afirmó que la noche arropó al caos pero&lt;br /&gt;que ya era tarde, que él ya había perdido el sueño para&lt;br /&gt;siempre. Dijo que los dioses fueron los culpables; que Hipnos,&lt;br /&gt;dios del sueño, partió con Tanatus, dios de la&lt;br /&gt;muerte, y que cada noche se oyen sus cánticos en las&lt;br /&gt;montañas; que volverían cuando él esté listo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue internado en el Manicomio de San Andrés,&lt;br /&gt;digo manicomio y no sanatorio, como sería lo correcto,&lt;br /&gt;con el fin de ser más preciso, pues este vocablo&lt;br /&gt;simboliza mejor su situación: del griego (manía, locura),&lt;br /&gt;komeo (cuidar). Sí, de eso se trataba, de protegerlo,&lt;br /&gt;cuidarlo de esa manía de comunicarse eternamente&lt;br /&gt;con el Sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se había rendido a Cronos, aceptaba el tiempo&lt;br /&gt;como algo que estaba fuera de su control, como una&lt;br /&gt;limitación impuesta. Había dejado de luchar; tuvo la&lt;br /&gt;visión de que existen circunstancias sobre las cuales&lt;br /&gt;sólo el tiempo tiene poder, donde no hay nada qué&lt;br /&gt;hacer, donde la aceptación es el único camino posible&lt;br /&gt;frente a situaciones de dolor, de heridas profundas&lt;br /&gt;que sólo el tiempo puede aliviar. Sólo él puede transmutar&lt;br /&gt;recuerdos en felicidad o dolor en olvido o en&lt;br /&gt;enseñanza. El tiempo, emisario del destino, cómplice&lt;br /&gt;de él, y en postura solitaria, la lámpara del discernimiento,&lt;br /&gt;del entendimiento, se apagaba en su mundo&lt;br /&gt;de soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una locura de silencio, de esas que lucen como&lt;br /&gt;si existiera un íntimo contacto con lo divino. Era difícil&lt;br /&gt;de predecir si la voluntad estaba presente en él -estatua&lt;br /&gt;viva de barro- sentado y en meditación, mirando&lt;br /&gt;siempre hacia el astro Sol. No molestaba a nadie con&lt;br /&gt;discursos sobre la verdad desnuda; verdad hipócrita&lt;br /&gt;del incapaz de verse a sí mismo; verdad carente de&lt;br /&gt;censura social; verdad, en la mayoría de los casos, ilusoria;&lt;br /&gt;no era el típico loco que invade con palabrerías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántos genios cuerdos habrá en los manicomios?,&lt;br /&gt;¿de cuánta locura estaremos todos impregnados?,&lt;br /&gt;¿qué es la locura en última instancia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus obras crearon un mito. Todo aquel que adquirió&lt;br /&gt;una de ellas, por una extraña y desconocida&lt;br /&gt;razón, quedaba extasiado al contemplarla, así como él&lt;br /&gt;quedaba frente al Sol. Después de observarla por&lt;br /&gt;dos o tres horas diarias un cambio les embriagaba, una&lt;br /&gt;energía especial, creativa, nueva, les embargaba, una&lt;br /&gt;felicidad desconocida los transformaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe murió joven, Erika le sucedió cinco años&lt;br /&gt;después; su muerte -al igual que la de él- fue apacible y&lt;br /&gt;de causa desconocida… Lucía se salvaría para cargar&lt;br /&gt;el peso de una cruz que la atormentaría toda la vida;&lt;br /&gt;hermosa, frágil, de fácil llanto, tocada con la chispa&lt;br /&gt;de locura que da la juventud y con el pavor de quedar&lt;br /&gt;inmersa en aquélla para siempre. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-5543720777955660932?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/5543720777955660932/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=5543720777955660932&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/5543720777955660932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/5543720777955660932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada39.html' title='Fragmento de obra de Berrido'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/R5vhf9WTUjI/AAAAAAAAARU/8RoIXSvmkis/s72-c/Copy+of+portada+sol+secreto.+editada.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-5325100289995202610</id><published>2007-06-01T13:12:00.006-07:00</published><updated>2008-01-26T17:19:23.649-08:00</updated><title type='text'>Conferencias</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Reflejo de las nuevas tecnologías en la expresión literaria&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Por Emilia Pereyra&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es indudable que nosotros, habitantes de la sociedad global, aun los que pertenecemos al tercer mundo, nos encontramos impactados por los extraordinarios adelantos tecnológicos que se han producido en los últimos años y que están cambiando nuestra forma de comunicarnos, de escribir y de vivir el día a día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hacemos uso de la computadora, a menudo nos preguntamos cómo pudo escribir Miguel de Cervantes su voluminosa y compleja obra “El Quijote de la Mancha” y cómo pudieron ser tan prolíficos y prolijos, en su producción literaria, autores como Shakespeare, Víctor Hugo, Gabriel García Márquez y otros que aún viven, pero que escribieron la mayoría de sus obras a mano o en máquinas mecánicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos escritores de épocas pretéritas tuvieron que producir sus obras, incluso, bajo la luz temblorosa de las velas, en papeles inadecuados, que luego pasaron por manos de copistas, a los que hay que agradecerles que hicieran posible que ese gran legado literario llegara hasta nuestra generación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, no nos imaginamos viviendo las trabajosas experiencias que tuvieron esos iconos de la literatura reescribiendo una y otra vez párrafos y páginas completas, durante el tortuoso y necesario proceso de corrección de sus historias de largo aliento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora todo sucede casi de manera vertiginosa, y el proceso de escritura de una obra, la revisión y las correcciones imprescindibles pueden hacerse con mayor rapidez, gracias a los programas informáticos que han hecho posible que el texto sea un material maleable, que puede ser transformado o modificado con absoluta facilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos de los escritores contemporáneos han tenido la oportunidad de vivir la transición, que le permitió pasar de escribir en máquinas mecánicas o a mano a crear por medio de la computadora. Hay notables ejemplos, como el mencionado de García Márquez, y señalamos también a Mario Vargas Llosa, Isabel Allende, Marcio Veloz Maggiolo, Andrés L. Mateo y muchos otros escritores nacionales e internacionales que tienen varias décadas de ejercicio literario sistemático e intenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo misma llegué a escribir mis primeros cuentos en una pequeña máquina mecánica, portátil, que me regaló mi madre cuando era una adolescente y empezaba a dar mis primeros pasos en la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy nos parece inaceptable la sola posibilidad de pensar en que tendríamos que volver a la máquina de escribir. Nos resultaría tortuoso desandar el sendero que nos permite trabajar con más libertad y rapidez en la producción literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocos dudan que el desarrollo del Internet y del resto de las tecnologías de la información esté causando un impacto de repercusiones insospechadas en las sociedades modernas, sobre todo en las más desarrolladas, que tienen mayores recursos y por tanto más acceso a los avances de última generación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es indudable que la irrupción de las nuevas tecnologías nos facilita la producción y nos proporciona herramientas impensadas que contribuyen a que nuestras obras se difundan con más rapidez y sean mejor presentadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en esta ocasión deseo centrarme en dos vertientes, que creo muy importantes. Me refiero al impacto que ha comenzado a producirse en la forma de expresarnos literariamente y en las repercusiones que se están originando en la difusión de la obras.&lt;br /&gt;En primer lugar, la literatura se produce con dos elementos esenciales: el lenguaje y la imaginación. El término literatura proviene del &lt;a title="Latín" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lat%C3%ADn"&gt;latín&lt;/a&gt; "litterae. En latín, literatura alude a saberes o habilidades para &lt;a title="Escribir" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Escribir"&gt;escribir&lt;/a&gt; y &lt;a title="Leer" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Leer"&gt;leer&lt;/a&gt; bien, y se la relacionaba con la &lt;a title="Gramática" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gram%C3%A1tica"&gt;gramática&lt;/a&gt;, la &lt;a title="Retórica" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ret%C3%B3rica"&gt;retórica&lt;/a&gt; y la &lt;a title="Poética" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Po%C3%A9tica"&gt;poética&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que nuestra lengua madre, el español, es influenciada en estos momentos por la terminología puesta en boga por las nuevas tecnologías de la información. Las palabras Internet, chat, solfware, hardware, bytes, píxel, chip, fax, backup, e-mail y hacker, ya forman parte de nuestra cotidianidad y empiezan a reflejarse en los textos literarios que se están produciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mencionaré algunos casos locales. El narrador Pedro Camilo tituló una novela con la palabra “Chat” y el escritor Pedro Antonio Valdez utiliza términos del nuevo universo tecnológico en su novela “Carnaval de Sodoma”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valdez usa la palabra píxel, en un episodio sobre una actuación de un inspector de sanidad, cuando recuerda a Lú-shi, uno de los personajes principales, de su obra. Píxel procede el inglés (picture element) y es la menor unidad en que se descompone una imagen digital. Una palabra, creemos, inexistente hace solo veinte años, pero que ya aparece incluida en el Diccionario de la Real Academia Española, que la define oficialmente como “superficie homogénea más pequeña de las que componen una imagen, que se define por su brillo y color”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mismo el pasaje sobre el inspector, el narrador vegano Pedro Antonio Vadez agrega: “Durante mucho rato repasó la imagen en el televisor de la memoria, como si la sacara de un casete: le daba play, luego rewind en un círculo vicioso”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien les habla, alude y usa la comunicación por correo electrónico en un cuento titulado “Corazón de viento”, que forma parte de un nuevo libro que saldrá publicado próximamente, bajo el título “El inapelable designio de Dios”, que difundirá Ediciones Cedibil, bajo la dirección de Miguel Collado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una novela inédita también he usado en algunos capítulos el recurso de la comunicación por chat, tan de moda en nuestro tiempo entre jóvenes y no tan jóvenes, y que impone una manera no tradicional de manejar los diálogos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como vemos, es inevitable que las novedosas formas de comunicarnos, que han llegado aparejadas con las nuevas tecnologías, no encuentren un espacio en la producción literaria. Y es comprensible, porque todo escritor o escritora vive su tiempo y si bien intenta de algún modo influir en él, también recibe las influencias culturales, sociales, económicas y políticas generadas por su entorno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos tiempos, han comenzado a surgir nuevas definiciones que vinculan a la literatura con el ciberespacio y con lo visual. Así comenzamos a saber que ya es proyectado el Artenet, la literatura del ciberespacio o literatura interactiva y que existe la poesía visual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naturalmente, estamos hablando de algunos conceptos aún en construcción, que no están definitivamente perfilados, porque los cambios vertiginosos que ocurren en el campo de la tecnología también tienen un reflejo en la manera en que son conceptualizados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía no existe una definición acabada del Artenet. ¿Qué cabe en esta categoría? Sabemos que es arte, pero el arte tiene muchas vertientes, y lo que propone esta nueva palabra, Artenet, es una alusión clara al arte que se produce y proyecta a través de la Web, con las técnicas propias de ese medio revolucionario, para hacerlo más visible, participativo e impactante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para hacer Artenet hay que conocer las peculiaridades del ciberespacio, sus fortalezas y debilidades y la extraordinaria capacidad de llegar rápidamente a lugares y personas inimaginables y los sorprendentes recursos tecnológicos que pone en juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho hay creadores, poetas, narradores y dramaturgos que están concibiendo sus obras como un todo, como un hipertexto; una mezcla de palabras, música, sonidos e imágenes en movimiento, que le agregan significados y completan su propuesta de contenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desarrollo de las nuevas tecnologías favorece el cultivo de la denominada poesía visual, que, conforme explica la enciclopedia virtual Wikipedia, es una forma de poesía experimental en la que la imagen, el elemento plástico, en todas sus facetas, técnicas y soportes, predomina sobre el resto de los componentes. No hay dudas de que este tipo de &lt;a title="Poesía" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Poes%C3%ADa"&gt;poesía&lt;/a&gt; no verbal es un género propio.&lt;br /&gt;En el campo de la experimentación, creadores de la poesía visual se mueven en las frontera existentes entre artes distintos como la &lt;a title="Pintura" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pintura"&gt;pintura&lt;/a&gt;, la &lt;a title="Música" href="http://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%BAsica"&gt;música&lt;/a&gt;, el &lt;a title="Teatro" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Teatro"&gt;teatro&lt;/a&gt; y la misma poesía, dando lugar a diversas formas de poética, como la &lt;a title="Poesía fonética" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Poes%C3%ADa_fon%C3%A9tica&amp;amp;action=edit"&gt;poesía fonética&lt;/a&gt;, la visual, el &lt;a title="Concretismo" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Concretismo&amp;amp;action=edit"&gt;concretismo&lt;/a&gt;, la &lt;a title="Poesía sonora" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Poes%C3%ADa_sonora&amp;amp;action=edit"&gt;poesía sonora&lt;/a&gt; y el &lt;a title="Letrismo" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Letrismo&amp;amp;action=edit"&gt;letrismo&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el estudio de la poesía visual se toman en cuenta elementos como el uso de la &lt;a title="Tipografía" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tipograf%C3%ADa"&gt;tipografía&lt;/a&gt; y del color, la disposición del espacio y la inclusión del diseño gráfico... En general, lo verbal y lo icónico confluyen en una forma de arte de síntesis, en una forma de poesía iconoclasta, totalmente alejada de lo convenciona&lt;a name="Historia"&gt;&lt;/a&gt;l, que no nos remite a las magníficas producciones de Quevedo, Salomé Ureña o Pablo Neruda, poetas de otros tiempos.&lt;br /&gt;Aunque parece que hablamos de recursos novedosos por completo; no es así. En el caso de la denominada poesía visual, tiene antecedentes. No fue creada en el &lt;a title="Siglo XIX" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siglo_XIX"&gt;siglo XIX&lt;/a&gt; y ni siquiera en el &lt;a title="Siglo XX" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siglo_XX"&gt;siglo XX&lt;/a&gt;. Aparentemente es vieja y eso lo demuestra la existencia de &lt;a title="Caligrama" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Caligrama"&gt;caligramas&lt;/a&gt;, que son escritos, por lo general poéticos, en que la disposición tipográfica procura representar el contenido de los versos. Se considera el inicio de la poesía figurada en verso los caligramas atribuidos al poeta griego &lt;a title="Simmias de Rodas" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Simmias_de_Rodas&amp;amp;action=edit"&gt;Simmias de Rodas&lt;/a&gt;, hacia el año &lt;a title="300 adC" href="http://es.wikipedia.org/wiki/300_adC"&gt;300 A de C&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Se tiene constancia de que ya en el siglo XX el arte de la poesía visual existía, en &lt;a title="España" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Espa%C3%B1a"&gt;España&lt;/a&gt;, con figuras que lo cultivaban como los poetas &lt;a title="Gerardo Diego" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gerardo_Diego"&gt;Gerardo Diego&lt;/a&gt;, &lt;a title="Juan Larrea" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Larrea"&gt;Juan Larrea&lt;/a&gt; y &lt;a title="Guillermo de Torre" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guillermo_de_Torre"&gt;Guillermo de Torre&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Es conocido que la poesía española de principios de siglo estuvo influenciada por el &lt;a title="Futurismo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Futurismo"&gt;futurismo&lt;/a&gt; italiano, el &lt;a title="Dadaísmo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Dada%C3%ADsmo"&gt;dadaísmo&lt;/a&gt; y el &lt;a title="Cubismo" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cubismo"&gt;cubismo&lt;/a&gt; y que se hizo eco de la plasticidad y visualidad de las nuevas escrituras poéticas con sus caligramas y el uso innovador de la &lt;a title="Tipografía" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tipograf%C3%ADa"&gt;tipografía&lt;/a&gt;, el &lt;a title="Collage" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Collage"&gt;collage&lt;/a&gt; y de una nueva disposición del espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las vastas y singulares posibilidades que ofrecen el diseño gráfico actual, la musicalización y las imágenes en movimiento son recursos extraordinarios para trabajar de manera creativa la poesía y la narrativa virtual, de la cual casi no se habla, pero que estoy segura de que se pondrá en notable vigencia en los próximos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué? Sencillamente porque la literatura del ciberespacio está cobrando cada vez más auge. Además, es indiscutible que se está creando una generación de lectores, desde ya acostumbrados a la pantalla del computador, a la música y al movimiento de la imagen. Ese público no se conformará con las páginas convencionales de un libro, donde no aparecen los recursos tecnológicos puestos en juego en los websites y en los sistemas de comunicación multimedia.&lt;br /&gt;¿Esto quiere decir que desaparecerá el libro tal como lo conocemos hoy o que nuestras lecturas, en el futuro, se harán en el computador o en el libro electrónico, que ya ha sido creado?&lt;br /&gt;Es un poco peregrino apresurarnos a decir qué va a pasar en el devenir próximo, dada la vertiginosidad y complejidad de los acontecimientos que nos tocan en materia de comunicación y en la literatura. Pero creo que habrá una coexistencia de las formas de lectura y de producción convencionales con las nuevas maneras de crear y difundir la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, se está originando un intenso proceso de difusión de las obras literarias y de contenidos analíticos en la web. La profusión de websites y de blogs relacionados con la literatura es extraordinaria. Ya el interesado en los temas literarios puede acceder de manera rápida y gratuita a una cantidad impresionante de contenidos que contribuyen a aumentar sus conocimientos y a conocer autores, cuyas obras no aparecen fácilmente en las bibliotecas tradicionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los escritores consagrados y para los noveles, Internet ofrece incontables posibilidades para proyectar sus obras y para lograr intercomunicar de manera veloz a comunidades literarias diseminadas en diversos puntos del globo terráqueo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece magia, pero no lo es. La comunicación, la transmisión de data, de imágenes y sonidos son recursos que están al alcance de una conexión, de un teclado. Un escritor incluso puede contactar a una editorial extranjera o nacional por Internet o publicar una producción o parte de ella en un portal administrado por personas que él no conoce físicamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como vemos, las nuevas tecnologías nos ofrecen múltiples posibilidades para hacer más eficientes y atractivas nuestras producciones y para conseguir que nuestras obras se proyecten a través del inmenso ciberespacio y lleguen a lugares y personas desconocidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, a pesar de tantas facilidades y avances, no podemos lograr que la tecnología suplante nuestra imaginación y nuestra capacidad de pensar, abstraernos, reflexionar y de ser críticos. Esos recursos de la inteligencia y materia prima esencial para la creación son netamente humanos. No obstante, es indiscutible que bien utilizados, en concordancia con los recursos que nos ofrecen las tecnologías de la información, contribuirán a que seamos más productivos y vanguardistas y a que lleguemos a públicos próximos y lejanos, con los que nunca habíamos soñado.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Conferencia pronunciada el 11 de septiembre, de 2007, en Centro Cuesta del Libro, dentro del Corredor Cultural, de la Secretaría de Estado de Cultura&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Panorámica de la narrativa dominicana&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Por Rafael Peralta Romero&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Al concluir el ensayo con el que acompañó su antología titulada “Veinte cuentos de autores dominicanos”, don Max Henríquez Ureña escribió lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No son pocas las esperanzas que se cifran en la nueva generación, cuya labor es fecunda y brillante. A medidas que el tiempo pasa, vemos que tales esperanzas no son vanas, puesto que esa generación empieza ya a producir obras fuertes y bellas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era 1938. Fabio Fiallo pasaba de los setenta y José Ramón López llevaba dieciséis años de fallecido. ¿A quién se refería Max Henríquez si Marcio Veloz Maggiolo sólo contaba cuatro años de vida, Virgilio Díaz Grullón y Manuel Salvador Gautier iniciaban la educación básica, en tanto que René del Risco Bermúdez, Miguel Alfonseca y Armando Almánzar recién nacían?Jóvenes de ese momento eran Juan Bosch que estaba por cumplir los treinta años, Tomás Hernández Franco, treinta y cuatro, Ramón Marrero Aristy, veinticinco y otros autores que publicaron sus primeras obras antes de 1930, tales como José M. Pichardo, Gustavo Adolfo Mejía, Manuel Patín Maceo y César N. Perozo y por supuesto José Rijo, incluido en la antología de don Max Henríquez, cuando sólo contaba veintitrés años y sobre quien cayó muy efectivamente el vaticinio del antólogo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la mención de estos pocos nombres corro el riesgo de ocultar otros, pero apenas estamos comenzando este encuentro, además de que mi exposición ha sido definida como una panorámica de la narrativa dominicana. Panorámica es una visión amplia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A propósito no he incluido el adjetivo “actual” en el título de la disertación, puesto en la comunicación que me dirigiera el padre Eduardo García Tamayo, y no lo puse como un mecanismo de defensa, pues si uno trata de usar conscientemente los adjetivos, mostrará mayor dominio de su propia expresión, en este caso el adjetivo “actual” serviría para especificar y por tanto para delimitar el tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien traza panorámicas, afronta un peligro y disfruta de una ventaja. El peligro consiste en el extravío en que puede incurrir al tratar de captar puntos de vistas muy amplios sobre el asunto tratado. Es como si al tomar una fotografía nos alejamos del objeto a retratar, la cobertura será mayor, pero los objetos o personas retratados quedarán más pequeños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de un disertante, la ventaja que se le presenta viene dada en el hecho de que no se le puede exigir hondura en el tratamiento de los temas, porque está hablando de todo y talvez de nada. Tengo el miedo desde antes de acceder a este escenario, porque sé que ese es mi caso.Les ruego que no me tilden de pretencioso, pero dirigiré la visión hacia atrás para captar un poco los orígenes de nuestra narrativa. Me voy al siglo 19.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hermanos Angulo Guridi, Alejandro (1822-1906) y Francisco Javier (1816-1884) han dejado una tarea para historiadores de la literatura, investigadores y bibliógrafos. Me refiero al trabajo de indicar cuál ha sido la primera obra literaria, en el campo de la narrativa, producida por un autor dominicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras por un lado se afirma que La campana del higo, Silvio y La Ciguapa, de Francisco Javier Angulo Guridi, publicadas en 1866, conceden a este autor el honor de la primacía en la publicación de obras narrativas. Otros citan insistentemente a La fantasma de Higüey, del mismo autor, como la primera novela nuestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el acucioso investigador Miguel Collado ha escudriñado más al fondo y presentó la novela Cecilia, de Alejandro Angulo como anterior a ésta y también como anterior a El Montero, de Pedro Francisco Bonó (de 1856). De acuerdo a los datos de Collado en su libro Apuntes Bibliográficos sobre la Literatura Dominicana, Cecilia se publicó por entregas, como era costumbre entonces, en el periódico El Progreso en 1853.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto que en el citado libro de Collado aparece como apéndice el fragmento que se ha podido localizar de esta obra de Alejandro Angulo Guridi, autor del cual se incluye en el mismo volumen el relato El Garito, considerado por los investigadores la primera obra de la narrativa breve de nuestro país, que fuera localizado en el periódico El Orden, de 1854.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto la novela El Montero, de Bonó, como La Fantasma de Higüey, de Javier Angulo, han sido editadas por instituciones culturales y presentadas como la primera novela dominicana. Recientemente se ha hecho una edición comercial de La Fantasma de Higüey.&lt;br /&gt;En ese sentido dejaremos la palabra a los investigadores, para ser consecuente con una frase de Mao Zedung, político y escritor chino, quien enseñaba que quien no investiga no tiene derecho a la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda mitad del siglo 19 ha servido para echar las bases de muchos aspectos de la dominicanidad. Tras la fundación de la República, en 1844, ocurre una larga lista de episodios para afincar la nacionalidad, o para negarla, que incluyen la entrega de nuestra soberanía a la antigua metrópoli, por consideración exclusiva de un inconsulto caudillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta acción genera como reacción, dos años después, la guerra por la Restauración, luego las montoneras, la prevalencia de caudillos que se consideraban dueños de la nación y las reformas sucesivas a nuestra Constitución. Baste con recordar que se produjeron diecisiete reformas en los 56 años de vida republicana correspondientes al siglo 19, como quien dice una alteración cada tres años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece que todo esto dejaba poco tiempo para el necesario reposo que conlleva la creación literaria de gran aliento, como es la novela. Pero tampoco para el cuento, si tomamos a la letra la expresión del profesor Juan Bosch según la cual es más difícil lograr un buen libro de cuentos que una novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribir una novela conlleva el despliegue de inteligencia, imaginación, formación y dedicación. La primera necesidad que ha de satisfacer un escritor que se proponga incursionar en la novelística, debe ser mirar lo que ocurre o ha ocurrido en su entorno, penetrar en ello, captarlo, asimilarlo, transformarlo, procesarlo y devolverlo a la sociedad como obra de arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La búsqueda de la identidad por parte de los pueblos de América originó un movimiento en la literatura que hizo volver la vista al pasado, hacia los aborígenes de estas tierras. Ejemplo de esto es la obra Los amores de los indios, de Alejandro Angulo Guridi, y otras expresiones en verso y prosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En consonancia con esta tendencia aparece Enriquillo, de Manuel de Jesús Galván, la cual se publica en formato de libro en 1882, aunque comenzó a difundirse en la prensa en 1879, hasta ahora considerada nuestra más importante novela. Es el tiempo de las Fantasías Indígenas, de José Joaquín Pérez, acoplada mixtura de poesía y relato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de terminar el siglo 19 aparecen dos autores que ganarían notoriedad en nuestra historia literaria. En 1892 se publica la bella novela romántica Baní o Engracia y Antoñita, de Francisco Gregorio Billini y un año después se conoce Madre culpable, de Amelia Francisca Marchena, recordada más por su seudónimo Amelia Francasci, quien publicaría otras tres o cuatro novelas.&lt;br /&gt;Ella superó a tiempo el llamado síndrome de la novela única que ha afectado a muchos de nuestros autores durante mucho tiempo. Con Francasci y Billini asoman otros intentos literarios con los que cierra el siglo 19. Vale citar a Cosas Añejas de César Nicolás Penson, que si bien no son cuentos, acumuló el mérito de ser el primer libro dominicano constituido por narraciones en prosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda novela tiene que narrar una historia, o una sucesión de historias entrelazadas. Un novelista compone la historia con vistas a producir un cierto efecto en el lector, para retener su atención, conmoverle y provocar su reflexión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La narrativa dominicana de final de siglo 19 y principios del veinte ha tenido como materia prima escenas y estampas de valor criollista, leyendas, y expresiones íntimamente asociadas a la vida de esa sociedad elemental y bucólica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trabajo literario ha venido en proceso de crecimiento, quizá no al ritmo deseado, pero hay constancia de la variación temática, la adopción de nuevas técnicas narrativas y de la elevación del volumen de obras publicadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según datos del historiador Frank Moya Pons, en su valioso libro Bibliografía de la Literatura Dominicana, en dos tomos, durante el siglo 19 se publicaron 58 obras literarias en diez variedades de géneros, de las cuales hubo siete novelas y dos libros de cuentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si comparamos estas cifras con lo ocurrido en el primer tercio del siglo veinte, concordaremos en el auge constante de la producción literaria narrativa. Veamos: En las primeras tres décadas del pasado siglo se publicaron, de acuerdo a los registros de Moya Pons, 42 novelas y 26 volúmenes de cuentos. La poesía, por supuesto, ocupó los primeros lugares con 228 libros en ese período.Nada han de extrañar estos datos, habitando como habitamos, en una tierra muy fértil para la poesía. Pero es bueno observar cómo viene creciendo el número de publicaciones de obras narrativas, ya que en el segundo bloque de tres décadas (1931 a 1960) se cosecharon 98 novelas y 67 libros de cuentos. La cantidad de libros de cuentos lanzados en esos treinta años resulta superior a la totalidad de obras de autores dominicanos editadas en todo el siglo 19.Es a partir de la tercera parte del siglo veinte cuando el cuento supera a la novela. Moya Pons registró para el período 1961-1990 un total de 151 novelas publicadas y 160 libros de cuentos.Es que los vientos de la libertad desatados a partir de la caída de la tiranía, en 1961, propiciaron cambios en todos los órdenes, sobre todo en el ideológico. Y claro, la creación literaria, y el arte en general, no pueden sustraerse al sentimiento ni al pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero más adelante retomaré el asunto relativo a la producción de los años sesenta en adelante y quizás me decida por usar el adjetivo “actual” para aplicárselo a esta panorámica, como sugirió el padre García Tamayo, mientras tanto, para ser coherente con lo que he venido haciendo, debo retomar el hilo de la reseña histórica, el cual dejé finalizando el siglo 19.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siglo veinte se inaugura con cuentistas de fina estampa, entre ellos José Ramón López, el de los Cuentos Puertoplateños, publicado en 1904. Con este autor comienza a hablarse del cuento en sentido estricto. Antes, muchos publicaron leyendas, consejas, cuadros de costumbre y otras formas de la narración breve. También hubo los cuentistas ocasionales que escribieron uno o dos cuentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fabio Fiallo, más celebrado como poeta, ofrece en 1908 sus Cuentos Frágiles y en las dos décadas siguientes aparecen algunos cuentistas que motivan a Max Henríquez Ureña a expresar las palabras que hemos citado al principio de esta exposición: “No son pocas las esperanzas que se cifran en la nueva generación, cuya labor es fecunda y brillante”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este período surge también Sócrates Nolasco, quien ha ocupado posiciones señeras en la historia de nuestra narrativa con sus cuentos de tema sureño, interés por lo autóctono y la vida contemporánea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida contemporánea, los conflictos sociales, las luchas por la subsistencia y por la libertad, estarán presentes siempre en la narrativa, con las necesarias variantes de una época a otra. En muchos casos, el autor contará los hechos en forma diferida porque los ha vivido, por ejemplo en su niñez, y los ha vertido tiempo después, intelectualmente procesados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vegano Federico García-Godoy, con su trilogía compuesta por Rufinito, Guanuma y Alma dominicana, es un buen ejemplo de ello. Pero también lo es Tulio M. Cestero con su novela La Sangre, clásico dominicano, y Andrés Francisco Requena con Los enemigos de la tierra, todas aparecidas en el primer tercio del siglo 20. Es un momento de gran crecimiento literario e impulso de la narrativa, cuando aparecen además, La Mañosa, de Juan Bosch, y Cañas y Bueyes, de Francisco Eugenio Moscoso Puello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el tiempo que en aparecen dos escritores de discreto brillo, pero de obra consistente: Hilma Contreras y Ulises Heureaux hijo. Este último resultó favorecido por las circunstancias para trasladarse a Paris a realizar sus estudios, pero al parecer desfavorecido por la semejanza de su nombre con el de su tristemente célebre progenitor. ¿Será cierto que los pueblos no perdonan?&lt;br /&gt;Hace falta detenerse en la apertura ideológica y política iniciada en los años sesenta, para referirse a lo que ocurre actualmente en la narrativa dominicana. Bajo el lema de que “cien flores se abran y compitan cien escuelas ideológicas”, los grupos culturales amamantados por la Universidad Autónoma de Santo Domingo regaron por todo el país la semilla del estímulo a la creación literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo el país nacieron talleres literarios hechos a semejanza del taller César Vallejo de la UASD. Allí cientos de jóvenes practican la literatura con el criterio de quien asiste a un taller artesanal a aprender un oficio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de los años sesenta, el cuento ha merecido el apoyo de varias instituciones para estimular su creación. La propia UASD, el Movimiento Cultural Universitario, instituciones bancarias, el obispado de la Altagracia, desde los tiempos del inolvidable monseñor Pepén, el Movimiento Cultural la Máscara, con el apoyo financiero de E. León Jimenes, apoyo que luego fue transferido a Casa de Teatro y también desde hace quince años a Radio Santa María, entidad que nos congrega hoy para dejar abierta la convocatoria a la XV versión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras instituciones que mantienen premios literarios que incluyen el género cuento son Alianza Cibaeña, Sociedad Renovación, de Puerto Plata, la Fundación Juan Bosch, la Comisión Permanente de la Feria del Libro y más recientemente la Fundación Global, propiedad del Presidente Fernández. De igual modo, el Colegio Médico, para sus miembros, y el Banco Central, para su personal, premian la creación literaria y el cuento nunca se queda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el pasado cuatrienio, el Banco Central organizó un concurso de cuentos en una de cuyas ediciones me correspondió servir como miembro del jurado. Recuerdo haber contado 224 cuentos participantes, con buenos niveles de calidad, la mayoría de ellos. A esto hay que sumar el aumento de los montos en metálico de los premios nacionales que auspicia desde hace décadas el Estado dominicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos hechos me permiten afirmar que la situación actual del cuento en República Dominicana es auspiciosa. Me parece auspiciosa por la cantidad y la calidad de los cuentistas que han surgido en las últimas décadas y por los estímulos que recibe el género cuento de parte de algunas de las instituciones que cuentan con recursos para soportar publicaciones y premios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Importantes editoriales internacionales se han establecido en territorio nacional, algunas con grandes infraestructuras y suficientes recursos, para incursionar en el negocio del libro tomando en cuenta la producción literaria de los autores dominicanos. Hasta ahora, esas empresas se han interesado sólo en cuentos y novelas, que son realmente más demandados que otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La preparación de algunas antologías de cuentos de autores dominicanos para presentarse en el extranjero, incluso en otras lenguas, indica que comenzamos a romper el cascarón y que nuestros libros tendrán otros mercados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La forma en que los escritores nacionales desarrollamos nuestro trabajo, constituye verdadero ejemplo de firmeza en la vocación. Escribimos, revisamos, editamos, financiamos y vendemos. Aquí sale realmente caro el ser escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todos pensamos que un día nuestros libros tendrán mayor salida y todos confiamos en que en algún momento conquistaremos el mercado internacional. Y así tendrá que ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay muchos nuevos nombres en la narrativa dominicana, para anotarlos todos se requiere largo tiempo y dedicación muy serena. Las generaciones forjadas en los años 60, 70 y 80 ya han presentado frutos suficientemente maduros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Formas de expresión y temas de las obras no han sido obstáculos. En este tiempo concurren narradores experimentalistas como ortodoxos y se cuentan historias realistas, fantásticas, absurdas y también las que no cuentan nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sería bueno terminar sin señalar nombres como los de Diógenes Valdez, Pedro Peix, Federico Jóvine Bermúdez, René Rodríguez, Rafael García Romero, Pedro Valdez, Avelino Stanley, William Mejía, Nan Chevalier, Angela Hernández, Emilia Pereyra, Pedro Camilo, Luis R. Santos, Manuel García Cartagena, Edwin Disla, Rafael Darío Durán, Sélvido Candelaria… porque no resulta fácil mencionar a todos los que producen buenos cuentos y novelas, para atribuirles la expresión de Max Henríquez Ureña, escrita en 1938, pero traída, y no por los moños, a este momento auspicioso de la narrativa dominicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No son pocas las esperanzas que se cifran en la nueva generación, cuya labor es fecunda y brillante. A medidas que el tiempo pasa, vemos que tales esperanzas no son vanas, puesto que esa generación empieza ya a producir obras fuertes y bellas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Texto de la disertación del Lic. Rafael Peralta Romero en el acto de apertura de la XV versión del Concurso de Cuentos de Radio Santa María, el 21-11-07, en La Vega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Protagonismo oculto de la mujer en la narrativa dominicana&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Por Miguel Solano&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La hora y el lugar de este evento fueron concebidos con el claro objetivo de lograr el estricto respeto por el gran discurso: Un profeta no debe hablarles a más de doce apóstoles. Pero las cosas han cambiado; y mucho. Bueno, como ustedes, creo que el crecimiento poblacional lo justifica: ¡Bienvenidos todos! ¡Bienaventurados quienes entran al hogar del estudio de la lengua y el cultivo de las letras!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias, muy especiales, a Don Manuel Salvador Gautier, Coordinador de Grupo Mester, por hacer este evento posible. Y mis abrazos de Sol a mis compañeros, prestigiosos intelectuales, Emilia Pereyra, Ángela Hernández y Rafael Peralta Romero por aceptar mi presencia entre ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras “gracias infinitas” no son suficientes para decirle al Presidente de la Academia Dominicana de la Lengua, Don Bruno Rosario Candelier, lo que quiero expresarle por hacer de esta institución lo que debe ser: Porque la lengua pertenece al pueblo y el cultivo de las letras debe procurar su felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El Sueño era Cipango: Primer caso&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es como si la literatura nos dijera: Primero tenemos que saber quienes somos antes de ser alegres. Y una vez que sabemos quienes somos, entonces podemos cantar, ¡ah, bueno!, ahora debemos ser alegres, trabajar en conquistar la felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el primer plano, el hombre empezó tan desesperadamente la búsqueda de su origen que creó toda clase de dioses. La búsqueda se le prolongaba y estaba retardando demasiado su natural inclinación hacia el logro de la felicidad, entendida como una mayor inclinación de la balanza hacia el lado donde se depositan los momentos alegres, frente a aquellos que pueden considerarse como tragedia o el lado oscuro de la comedia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que al final decidió establecer como su origen un Dios, creador de todas las cosas y con el poder, como una forma de mantenerse ocupado, de escribir los diversos destinos, los infinitos destinos; y hacerlo de forma tal que ejerce con justicia su santo poder de repartir goces y castigos. Y el hombre, tan sabio como Dios, olvidó su gran dilema: Determinar, establecer el origen de Dios. Bastaba con saber que teníamos un creador, responsable de nuestros destinos.&lt;br /&gt;Esa sabiduría se estableció como pacto síquico entre los humanos, quedando como gran tarea la búsqueda del momento feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mismo ciclo parece vivir cada ser humano. La peor tragedia es no saber quiénes son tus padres, desconocer tu origen sanguíneo. Y quienes han vivido esa trágica experiencia jamás se han podido dedicar a la búsqueda del momento feliz sin antes encontrar la respuesta de quién es su madre y quién es su padre. Para disminuir un poco el dolor de la tragedia hacen de esa búsqueda parte del destino por lograr el momento feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los pueblos ocurre lo mismo, solo que en dimensión diferente, pero para estar satisfechos y para demostrar que no tenemos dudas, llamamos a nuestros fundadores, Padres de la Patria. Porque ya no se trata de alucinaciones con la diosa creadora, sino con el origen cercano de nuestros antepasados y el misterio que entrañan sus recuerdos, y la continuidad de su linaje pues de una u otra forma no queremos separarnos de nuestra integración divina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, en El Sueño era Cipango, novela de la autoría del actual presidente de la Academia Dominicana de la Lengua, Don Bruno Rosario Candelier, fue establecido, divinamente, el origen del pueblo quisqueyano; y lo hizo en una forma tan excelsa y bella, que parece el mismo acto de creación universal en siete días, sólo que el presidente y fundador del Movimiento Interiorista no usó los elementos naturales con que Dios creó, a través de la palabra, sino que usó el más puro y terminado de todos: el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue como si Bruno le dijera a todos los dioses antiguos: Miren, ustedes perdieron mucho tiempo en lograr armonizar materia, alma y espíritu para crear el Universo; yo voy a crear el mundo quisqueyano usando un solo elemento: el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y quién fue que decidió usar la capacidad creadora de Bruno para dejar establecido cual fue el origen del pueblo quisqueyano, el origen de nuestra quisqueyanía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo hizo una diosa indígena llamada Toeya. Los hechos brotaron como un gran misterio. Propongo que a este misterio le llamemos, en la narrativa, “Misterio de la Fe Creadora”, La razón es que el autor fue atrapado por el personaje quien lo obliga a descartar la teoría de la racionalidad y a sustituirla por el caos, donde los hechos ocurren no por causa, sino por una imposición misteriosa y totalmente fortuita…Escuchen como Bruno lo narra:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Los pocos habitantes que quedaban en la villa estaban a la expectativa del esperado ataque de Caonabo. Muchos salían y entraban de la Gobernación. Los soldados estaban preparados para cualquier cosa. También al Convento acudían en masa, afligidas y temerosas, las personas que se mantenían en La Isabela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El ultimo día en La Isabela no solo fue dramático y expectante sino sorprendente y curioso. La sorpresa que nos dejó a todos boquiabiertos, incluyendo a los mismos frailes, a pesar de las alarmantes circunstancias en que nos hallábamos, fue la inesperada noticia que protagonizó nada más y nada menos que Don Benigno de Rocaforte. Justo en la última hora del último día en La Isabela, poco antes de recibir la instrucción de embarcarnos, supimos que el ilustre Caballero de la Orden de Malta, el orondo Consejero del Almirante Mayor, se casó en secreto con la india Toeya, y de inmediato emprendió viaje hacia un lugar desconocido de la isla en compañía de un par de indios”, El Sueño era Cipango, pág. 252.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, en medio de la tragedia, la bella e inteligente princesa Toeya, se hacía de la mano de todo un personaje español para crear al pueblo quisqueyano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fenómeno le resultó tan extraño que el propio autor, ejerciendo su magna vocación de maestro, trató de explicarlo diciendo que:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Don Benigno se caso con la bellísima aborigen, partió de La Isabela y nunca más tuvimos noticias suyas. Suponemos, sin embargo, que la sorpresiva determinación de unirse en matrimonio con la agraciada princesa aborigen, no fue fruto de una improvisada decisión de última hora en atención al momento crucial que vivíamos los isabelinos, sino que fue previamente calculada, ya que es lógico suponer que el prestante funcionario mantuvo con la antigua criada de don Régulo algún tipo de relación, que todos desconocíamos, a propósito de sus frecuentes visitas a la residencia del acaudalado comerciante”.Pág. 253, tercer párrafo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No conforme con esas suposiciones, agrega más:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Y supongo también que debió operarse en su conciencia y su sensibilidad una radical transformación, ya que un hombre de su alcurnia y su mentalidad, que siempre adversó a los indios, es llamativo el hecho de que termine casándose con una aborigen, por bella e inteligente que fuere, como sin duda lo era Toeya, y sobre todo el hecho de quedarse a vivir en la isla en unas condiciones tan adversas, como fueron los últimos días en La Española”. Pág. 253, tercer párrafo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, en mi caso, las suposiciones, las explicaciones incrementaron las dudas, mi curiosidad.&lt;br /&gt;Ahora sabemos que la mujer, como las demás especies femeninas, posee un detector cerebral que le permite localizar y reclutar al macho con que quieren prolongar su existencia como especie. Si asumimos que para Toeya, Benigno debía significar muy bueno, buenísimo; y Rocaforte, piedra fuerte, encontramos las razones que la llevaron a tomarlo de la mano y construir el pueblo quisqueyano que hoy somos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo siempre me preguntaba quiénes somos. Y me respondía con orgullo diciéndome “somos esa mezcla bien lograda del europeo, africano y el indígena”. Era lo obvio, era lo que sabíamos, pero siempre me quedaba el vacío de saber cómo ocurrieron las cosas. No me satisfacía esa forma de cómo lo cuenta la historia de laboratorio, esos pedazos de párrafos mal sumados carecen del gran creador: el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el día en que leí El Sueño era Cipango, mi corazón dio un misterioso salto y por mi cerebro empezaron a caminar las imágenes de la Princesa Toeya con Don Benigno de Rocaforte tomado de mano, guiándolo entre los bosques y haciendo posible que el sueño del amor, el sueño quisqueyano, renaciera. Entonces vi mi origen, lo vi con mis propios ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Princesa Toeya esperó 252 páginas para imponer en el creador Bruno Rosario Candelier, el “Misterio de la Fe Creadora”. Su protagonismo fue oculto; y valió la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo le profetizo a ustedes que esta isla que se llama poéticamente Quisqueya, terminara llamándose, legalmente, el Estado Quisqueyano, porque esa bella e inteligente Toeya, que tomó misteriosamente la memoria de Bruno para dejar en claro cuál es nuestro origen, no dejará de trabajar, jamás; y como Melquíades, en Cien Años de Soledad, no se retirará de nuestra dimensión hasta ver su obra consumada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;TIEMPO para HEROES: Segundo caso&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que como pueblo solamente nos encontramos cuando nos miramos a través de nuestros héroes, no del Dios creador, sino del humano visible y tocable, del simple humano que a través de su imaginación maravilla sus limitados poderes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Manuel Salvador Gautier, nuestro laureado novelista y Coordinador del Grupo Mester, fue poseído por una maravillosa mujer que se hizo con todo el coraje, la belleza, la inteligencia y la astucia que debía tener una luchadora contra la maquinaria criminal de la tiranía Trujillo-Balaguerista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bella e inteligente Toeya reaparecía. No ya para crear un pueblo, que ya existía, sino para posibilitarle un estilo de vida donde pudieran ejercer, a plenitud, las maravillas del amor. Esa mujer, que ahora adoptaba apellido guerrero, Zaida Guerrero, como la Toeya de El Sueño era Cipango, también estuvo oculta durante 252 páginas. Tiempo para Héroes son cuatro novelas. La primera “El Atrevimiento”, tiene 242 páginas, en esa parte, Zaida Guerrero no aparece. En la segunda, Pormenores del Exilio, con 240 paginas, nuestra protagonista oculta inicia su vida en la página 13. La Tercera, con 217 páginas, lleva como título “La Convergencia”, y la cuarta, con 130 páginas, tiene por nombre y apellido “Monte Adentro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El propio Don Manuel Salvador Gautier confiesa, en una conferencia titulada “El arte y la técnica en la novela”, dada en la Biblioteca República Dominicana, el 26 de julio de 2007, que “Tiempo para Héroes se inicia en Santo Domingo, en el momento en que su protagonista principal, Guarionex Pérez, pelea con un compañero de escuela en enero de 1958, y termina cuando éste muere en julio de 1959. El pleito hace que Guarionex sea enviado a Santiago, donde conoce al otro protagonista, Publio José Santamaría; allá, sin proponérselo saca a su tío Tutín Tejera de un atolladero; el tío, un rico empresario, agradecido, paga su viaje a Nueva York…y así sigue. Lo curioso es que, cuando la comencé, no sabía que todo esto iba a suceder. No había establecido una trama a seguir. Fui creando los episodios, las situaciones y las intrigas según escribía la novela”.&lt;br /&gt;Es importante esa última confesión de que “No había establecido una trama a seguir. Fui creando los episodios, las situaciones y las intrigas según escribía la novela”, porque es ella la que nos obliga a preguntarnos, ¿Cómo se mete un personaje en la cabeza del creador? ¿Hacen los personajes que el creador sienta la necesidad de ellos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zaida Guerrero y Publio José se encuentran, luego de estar más de siete años separados, en una fiesta que un tío del protagonista ofrece para bendecir su llegada a Nueva York. En esos momentos Publio José, con rango de Teniente de la Fuerza Aérea Trujillista, es un diplomático con un puesto en la ONU, conectado con los ricos liberales de Washington y estudiando economía en una universidad neoyorquina. Por su linaje en la Republica Dominicana es un hombreimportante; y se está preparando para ser más importante, quizás presidente de la República.Salvador Gautier define a Zaida Guerrero como portadora de una voz grave y una sonrisa encantadora, de dedos largos y finos, con una cabellera castaña desmelenada, ojos grandes con sombras marrones, cintura fina y pechos llenos y firmes. Cuando yo la veo como personaje me la imagino más hermosa, con mayor bravía; y siento que lo es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante un tiempo estuvieron enamorados, e incluso hicieron planes, o soñaron con ellos. Pero ahora cuando se reencontraban, aunque el amor seguía siendo la fuerza dominadora, las posiciones políticas eran opuestas. Publio José, un funcionario, Zaida Guerrero, una conspiradora.&lt;br /&gt;Como una maestra de la conspiración, Zaida Guerrero, quien ya maneja las relaciones con el protagonista principal, asume ante su grupo la responsabilidad de trabajar a Publio José y ponerlo a conspirar contra la tiranía; y lo logra. En ese momento Zaida, quien como dije, apareció en la novela después de haber pasado 252 páginas, adquiere el control de los personajes en la obra. Zaida ama a Publio José tanto como él la ama a ella, pero no le cedió hasta estar completamente segura de que el teniente Santamaría se integraba en cuerpo y alma a la lucha contra la tiranía. Como La Toeya de El Sueño era Cipango, con la fuerza del amor salvaba al país, a su raza; y para ello hacía uso del Misterio de la Fe Creadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publio José y Guarionex, reclutados por Zaida Guerrero, se van al entrenamiento en Cuba. En junio de 1959 llegaron por Constanza, Maimón y Estero Hondo como hombres héroes que venían a ponerle fin a la tiranía que oprimía, salvajemente, al pueblo de la bella Princesa Toeya. Al saltar del avión que los trajo, Publio José siente como Zaida Guerrero lo acompaña en el campo de batalla. Así lo narra Don Manuel Salvador Gautier:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Zaida fue la primera visión que dominó su imaginación. Zaida, esposa y señora. Sonrió, mientras la veía con su cabellera suelta domada por su mano, y su cuerpo maravilloso bajo el suyo. Era hermosa pensar ahora en ella, despejada de su inminencia, y resaltar en su mente cada pequeño gesto, cada bello atributo, cada manifestación espontánea de esa personalidad suya que él adoraba. La había pensado así muchas veces, durante el entrenamiento en Mil Cumbres; ahora la sentía envolviéndolo con su voz, alentándolo, proponiéndole un futuro juntos, aunados en propósitos, integrados en motivos”, Monte Adentro, Pág. 7, cuarto párrafo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Las lágrimas de mi Papá: Tercer caso.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la humanidad le ha costado mucho entender; y aún no lo entiende perfectamente, que nuestra movilidad física es impulsada por la enorme necesidad que tiene la especie humana de preservarse. Nuestro movimiento migratorio es impulsado por una necesidad biológica interna que lucha por lograr, a través de las combinaciones de razas, una más hermosa, sana, poderosa e inteligente especie. Más aún:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La migración nos enseña a recuperar la fe que por engaño ya perdimos, nos enseña de nuevo a amar y a perdonar. Por esa razón cuando uno se divorcia debe irse lejos. Mientras más lejos más rápido recuperamos la fe perdida y más rápido aprendemos de nuevo a amar y a perdonar.&lt;br /&gt;Y esa búsqueda, el amar de nuevo, el perdonar, el recuperar la fe; ese palpitar espiritual, el sabio hombre lo bautizó con la hermosa palabra llamada amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie como la madre para concentrar y expresar la pureza de ese sentimiento. En Las Lágrimas de mi Papá, novela de la autoría de Miguel Solano, que soy yo, Josefina Rodríguez, la madre del protagonista, impone en la obra el destino del personaje. Y lo hizo poniendo en la mente del personaje principal un arma que ningún poder ha logrado derrotar: el amor en las misiones.&lt;br /&gt;La novela es una obra de género vivencial en la que se presenta una batalla entre el padre y la madre por el destino del hijo. El padre usa su fuerza material, su poder económico; la madre, la ilusión del amor. Aquí reaparece el Misterio de la Fe Creadora. Ya, en El Sueño era Cipango, Toeya creó la raza, en Tiempo para Héroes, hizo el sacrificio que posibilitaba la libertad y en Las Lágrimas de mi Papá crea la esperanza de un destino sabio, justo y amoroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el padre trata de conquistar el destino de su hijo con poder económico, -le entrega el manejo del colmado-, la madre logra conquistarlo con la sabiduría del amor y pone en la cabeza del niño un recurso que lo proyecta en el tiempo más allá de sus propias posibilidades de existencia. Así lo narra el autor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mi mamá entendió la táctica y en ese sentido actuó. Con la excusa de que viniera a desayunar me llamó a la cocina, me abrazó y adoptando una posición en la que sus ojos quedaban frente a mis ojos, y haciéndome entender la grandeza de su encomienda, musitó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hijo, fruto de mi vientre, carne de mi alma, yo tenía que ir al Vaticano, pero ya me ha ocurrido algo y no podré ir, tú irás por mí. Para ir al Vaticano tienes que saber muchas cosas, muchas cosas hijo, muchas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Aquella frase, aquel acto, aquellos sentimientos que se desprendieron de su corazón y que entraron en el mío, se expandieron dentro de mí como un vuelo de mariposa. Yo no tenía la más mínima idea de lo que era el Vaticano, pero tenía en mi alma una misión de mi mamá que debía cumplir, por encima de los vientos, de los mares, de las montañas, de los dioses y los hombres”, Págs. 25,26.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con ese discurso, Toeya, ahora Josefina Rodríguez, haciendo uso del Misterio de la Fe Creadora, adquirió el dominio total del personaje, del protagonista. A partir de ese momento, cuando ya tenía raza y disfrutaba de libertad, debía vivir la aventura del amor. Y esa ha sido mi vida.&lt;br /&gt;Y eso, la búsqueda del amor, que no parece ser encontrado hasta que hallamos al humano que posee las características biológicas necesarias para crear con nuestro aporte una especie que posibilite la supervivencia, es lo que obliga al humano a ir de un lado a otro buscando perpetuarse. Y una vez más, lo repito aquí, sólo la ciencia poética tiene oídos para escuchar, ojos para ver, dedos para palpar, narices para oler y lenguas para saborear y expresar esta exquisita verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Un poco de lo universal&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso más extraño de mujer que se oculta para imponer el destino del protagonista, lo es Dulcinea del Toboso. Ella es el más puro amor que caballero alguno haya encontrado, la más grande inspiración que héroe alguno haya tenido sobre la faz de la tierra. Lo misterioso de Dulcinea es que ella jamás actúa, deja que se actué en su nombre, y ese solo hecho basta para imponer la justicia y honrar al amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y debemos preguntarnos: ¿Por qué Miguel de Cervantes usó esta mujer, su diosa, como la protagonista que hace posible la novela, pero que no aparece actuando?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al usarla como Diosa, como su Magdalena, pero al impedirle que actuara, la liberó de las manos asesinas, la liberó de que, como a Magdalena, la acusen de prostituta, aunque en ninguno de los cuatro Evangelios aparece como tal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tragedias que habían vivido las sabias mujeres del mundo debieron haber llevado a Miguel de Cervantes a esa conclusión. O, para seguir la tónica de nuestros discurso: Obligaron a Dulcinea del Toboso, ya en el cerebro de Cervantes, a imponerle a éste el que la convirtiera en un personaje intocable, inmodificable, el que la pusiera en un lugar donde las manos asesinas no lleguen, donde no lleguen ni los ladrones ni las polillas. Y ese lugar no podía ser otro que la ilusión inspiradora: el Misterio de la Fe Creadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los propagandistas gubernamentales entendieron, mucho antes de Cristo, que cambiar dioses toma mucho tiempo, pero que va más rápido cuando la nueva historia asume, se pone el traje de la vieja. Diciembre 25, la fecha de nacimiento del dios persa, Mithros, se convirtió en el nacimiento de la navidad cristiana. Horus, el hijo de Isis, lo convirtieron en Jesucristo, el primogénito de la Virgen María. Poseidón fue convertido en el Diablo Pitchfork; el pentágono, pentacle, el símbolo del sagrado feminismo, lo asociaron al satanismo; y a las brujas, diosas de las tribus gitanas, las asociaron con los asesinos en serie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gnósticos creen que la revelación espiritual es solo posible desde dentro, sin interferencias de sacerdotes o rabinos. Lo que el escritor hace es despertar a lo que es y descubrir el Dios que lleva dentro. Y ¿cuál es ese Dios? Dios es reconocer que todo es uno, “y eso es gnosis, conocimiento”. Y si tú logras amar, convivir armoniosamente con todo lo creado, has alcanzado el paraíso.&lt;br /&gt;Es la madre o la hija, alguien quien mantiene entre nosotros esa conexión con lo divino. En la tradición judía esa figura es Shekinah, quien es la presencia de Dios y representa lo femenino. En la tradición islámica ella es llamada Sakina y se comporta de la misma manera o en forma parecida. Sakina acompaña el alma a través de la vida. En el mundo Gnóstico, ella vive una vida ordinaria, sufre, disfruta y comparte el entendimiento de la vida humana. Hace posible que cosas inusuales ocurran y es una mujer muy poderosa. En la tradición cristiana, la Virgen María o Magdalena deben cumplir esa misión, pero como la mujer fue acusada de poseer poderes satánicos, sustituyeron su representación con el fruto de su vientre: Cristo Jesús. Y entonces el espíritu femenino entendió que debía ocultarse para llevar su mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Romeo y Julieta quien primero se suicida, aunque con la intención de renacer en 42 horas, es Julieta. Romeo la sigue. El mensaje allí es claro: si acaba la mujer, acaba el amor, acaba la vida. Cuando Julieta renace y descubre que Romeo se había suicidado para seguirla hasta el lugar donde se duerme en paz, entonces se clava su daga y muere realmente, dando el ejemplo de que una mujer no abandona en el camino a quien ha sacrificado lo máximo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Mercader de Venecia, William Shakespeare, deja establecida, claramente, la gran diferencia entre las teorías cristiana del perdón y la clemencia; y las teoríasu judía del perdón y la clemencia. Y más importante aún, deja establecida la política que debía seguir la civilización occidental a la hora de elaborar, aprobar y poner en ejecución los códigos judiciales. A pesar de que la novela está fechada en el 1595, es una mujer, Portia, aunque Shakespeare la viste de hombre, -diosa en el más extenso significado de la palabra-, quien expone ante la Corte la funcionabilidad del aparato judicial, quien asume la defensa del acusado y quien explica la gran diferencia entre las teorías cristiana y las teorías judía en materia de perdón, justicia, acuerdos comerciales y clemencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esa sabiduría se ha nublado con obsesiones e insanos deseos terrenales. Buda sostiene que nacemos con la sabiduría para sobreponernos al sufrimiento. La mujer ha encontrado en la poesía como ocultarse para enfrentar a esos deseos que nos distraen constantemente del camino al nirvana. Y quizás no representen todos los aspectos de la vida, pero representan cada aspecto de la vida. Nacimiento, crecimiento, búsqueda de la felicidad y disfrute del momento en que el amor se hace felicidad; vejez, enfermedad, muerte…Todo es parte de la vida y por más que se sufra, uno tiene que completar el viaje solo. Cuando Toeya se apoderó de la capacidad narrativa de Bruno lo hizo, cuando Zaida Guerrero se adueñó de la vocación creadora de MSG lo logró; y cuando Josefina Rodríguez tomó la prosa de Miguel Solano lo alcanzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el misterio está en que yo no he visto que la mujer haga eso, es decir, imponga o revele el destino del protagonista, cuando la narradora es femenina. Quizás lo hayan hecho, pero no lo he visto, yo no lo he visto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los humanos tienen la habilidad para canalizar su encarnación en el aparato de la existencia. Ese conocimiento tiene miles de años. Ahora, la pregunta está en ¿tienen las almas humanas la habilidad de programar la existencia de futuras generaciones, e incluso de pueblos enteros?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sostiene Buda que a medida que envejecemos perdemos la habilidad para canalizar nuestra encarnación. La habilidad se recobra con dos condiciones: la primera es cuando estamos a punto de morir; la segunda es cuando se está dando a luz. Ambas situaciones le ocurren o solo pueden ocurrirles a las mujeres. Y yo agregó una tercera: la habilidad de la mujer para entrar en la mente de los narradores, de los poetas y continuar desde allí su mensaje de que la paz también puede imperar en el mundo de los vivos, de que no solo los muertos pueden detener la guerra.&lt;br /&gt;Muchas gracias. Hallen paz para sus pechos. Y pernoten mis errores que yo también de barro fui formado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;*Conferencia pronunciada por el escritor Miguel Solano con motivo de su ingreso formal al Grupo Mester de Narradores de la Academia Dominicana de la Lengua.Santo Domingo, D.N., R.D.Octubre 24, 2007, 4:00 p.m.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los Procesos Creativos en la Literatura&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Elementos comparativos entre la cuentística de Juan Bosch y la de Virgilio Díaz Grullón&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Por Manuel Salvador Gutier&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Introducción&lt;/strong&gt; &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La literatura es uno de los quehaceres humanos con los que el hombre produce efectos y objetos que le sirven para vivir y sobrevivir. Está considerada un arte, es decir, está calificada entre los productos más representativos del hombre, aquellos que confirman el extraordinario hecho de su racionalidad. El hombre piensa, elucubra y, como resultado, manipula su entorno de acuerdo a las circunstancias que lo asedian. Para manejar su entorno, el hombre improvisa con su intelecto, inventa, crea. Es notorio que en este proceso de creación o invención de cualquier elemento que maneja el hombre, éste comienza con soluciones simples, a veces grotescas, y concluye con estilizaciones que demuestran su capacidad imaginativa y estética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de dos maestros cuentistas dominicanos, demostraré cómo este proceso se manifiesta en la literatura de la República Dominicana, a partir del momento en la década de 1930 cuando se crea el cuento contemporáneo en la República Dominicana. Estos maestros son: Juan Bosch (1909 – 2001) y Virgilio Díaz Grullón (1924 – 2001).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El precedente histórico más antiguo sobre este proceso no lo encontramos en la narrativa, sino en la poesía. La obra literaria que tiene mayor reconocimiento como obra fundacional de la civilización occidental euro céntrica es La Ilíada, atribuida a Homero (siglo IX antes de Cristo). También a Homero se le atribuye La Odisea. Sin embargo, en su introducción a esta última obra, el crítico José Alsina, poniendo en duda esta supuesta autoría de las dos obras por un mismo autor, las compara de la siguiente manera: “El lector de la Ilíada sabe muy bien que, en ella, el curso de la acción sigue un claro proceso rectilíneo. Jamás el poeta se detiene para hacer marcha atrás. Los episodios siguen un proceso lineal, que se precipita en los últimos cantos del poema para conducirnos rápidamente al desenlace. Nada de eso ocurre en La Odisea. Su autor es un poeta de genio que, aunque ha aprendido posiblemente su técnica del autor de La Ilíada (aquí Alsina da a entender que no es el mismo autor), ensaya sus propios medios, dándonos una obra originalísima, tanto en la concepción como en la estructura” (1). “En definitiva, las dos obras siguen estilos muy diversos: la primera adopta la narración lineal o ficción tradicional del ochocientos, hoy en día considerada superada, en contraposición con la otra, que asume la narración compleja o ficción experimental considerada el requerimiento de la contemporaneidad. Es interesante cómo estos planteamientos se presentan en todas las épocas del acontecer literario, siempre y cuando guardemos las distancias ante la complejidad del desarrollo de la literatura narrativa de Homero a la de hoy” (2).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la literatura española, la obra cumbre es la novela El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra (1547 – 1616), publicada en 1605, descrita por expertos de la siguiente manera: [Cervantes fue] capaz de renovar todos los géneros narrativos de su tiempo (caballeresca, pastoril, bizantina, picaresca, cortesana, etc.), y esto lo hizo con su indudable genio creativo, pues la novela se entendía por entonces a la italiana, como relato breve, y no estaba contemplada teóricamente en las retóricas. La fórmula novelesca empleada hay que ir a buscarla a sus propias obras, y no pasa de unas cuantas claves que han sido inteligentemente sistematizadas por Riley: verismo poético de los hechos, admiración de los casos, verosimilitud de los planteamientos, ejemplaridad moral, decoro lingüístico, etc. Son los mismos principios, por otro lado, que rigen en el resto de sus creaciones, siempre situadas en esa franja mágica que queda a caballo entre la vida y la literatura, la verdad y la ficción, la moral y la libertad... (3). Otro crítico añade dos claves más: La primera, salvaguarda de la organicidad del conjunto, bien que sometida al principio barroco de la unidad en la variedad; y la segunda, el punto de partida épico(…), fundado en la realidad más cotidiana(…), que estaba llamado a convertirse, sencillamente, en el patrón de la "novela moderna”(4).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A una manera que existía de escribir con sencillez, Cervantes propone el cambio hacia lo complejo, sujeto al movimiento cultural de su época, el barroco, un término que se deriva de la complicación arquitectónica impuesta a la simplicidad del Renacimiento y que se aplica a todo arte excesivamente recargado de adornos (5).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para tratar la actualidad literaria, es imprescindible tomar en consideración los movimientos literarios que caracterizaron el siglo XIX y continuaron con las vanguardias durante el siglo XX. La diferencia entre éstos es que cada uno establece la manera de dar sentido al tema y su relación con la forma. A toda esa época literaria que coincide con el desarrollo industrial en el mundo, se le considera la época de la modernidad. En la actualidad estamos bajo un paraguas cultural muy amplio calificado de postmodernidad literaria que, según algunos críticos, comenzó a mitad de siglo XX, en 1941, con las muertes de James Joyce y Virginia Woolf (6).Con el fin de comparar las obras de los dos autores escogidos, usaré algunas claves, varias de ellas ya mencionadas, aplicadas a la obra de Cervantes, otras escogidas para demostrar la tesis propuesta. Estas claves son:1) Obra fundacional2) Movimiento literario a la que pertenece la obra.3) Consideración de estima por parte del autor del tema y el sujeto presentado en la obra.4) Adecuación del estilo de la obra literaria al género, al tema y a la condición social de los personajes.5) Salvaguarda de la coherencia de la obra.6) Punto de partida de la obra, fundado, o no, en la realidad más cotidiana.7) Imagen y lenguaje en la obra.8) Correspondencia entre sentido y forma en la obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sobre la obra cuentística de Juan Bosch&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En la República Dominicana, Juan Bosch es el autor fundacional del cuento contemporáneo. Antes de 1930, había un dominio de la estampa, la anécdota, la sátira política o el cuadro de costumbres (7). Bosch transformó las viejas imágenes de la vida campesina (8) y dio a los narradores dominicanos una nueva manera de manejar el sentido, aunque no introdujo variantes a la forma, ya que la gran mayoría de sus cuentos son lineales, obligados a seguir el canon, propuesto en su obra “Apuntes sobre el arte de escribir cuentos”, de que el relato debe tener un hecho-tema único y una “fluencia constante” (9), lo cual ya habían concebido grandes autores de cuentos como Edgar Allan Poe. Bosch inició un movimiento literario sin precedentes en la República Dominicana, donde el cuento se ha desarrollado hasta alcanzar niveles universales.Hay dos fuentes literarias de donde Bosch pudo recibir influencia para realizar su obra: el verismo italiano de fin de siglo XIX o el “realismo social” que se cultivó a principios del siglo XX en toda Latinoamérica, una posible derivación del realismo socialista soviético, ya que muchos de sus mentores eran afiliados a los partidos comunistas de sus respectivas naciones (10).En el verismo italiano “se presenta un mundo campesino pobre y muy retrasado, visceralmente ignorante, supersticioso e íntimamente anclado a los prejuicios, aunque moralmente sano.... Tal situación induce al verismo hacia un pesimismo sustancial, que ve en el progreso un mecanismo destinado a chupar a los más débiles… (La obra)… de esquema… verista es siempre de argumento contemporáneo o, de todos modos, no muy lejano en el tiempo. Las descripciones de los ambientes naturales o humanos son precisas y minuciosas. El evento se desarrolla en un ambiente generalmente restringido, estudiado y descrito con precisión, para tomar los tratos característicos que determinan el comportamiento de los personajes de los cuales se profundizan con precisión "científica" los precedentes, las eventuales taras familiares y las condiciones económicas. Ambientes y hechos son vistos con los ojos de los personajes y son transformados con un léxico y un estilo que tiende a reproducir de lo que se habla, ya que la Lengua imita lo hablado conectado a las oportunas condiciones sociales y regionales, colorándose o contaminándose frecuentemente del dialecto” (11).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta descripción puede adoptarse para examinar los cuentos de Bosch. En un estudio comparativo entre un cuento de Giovanni Verga, el autor más representativo del verismo italiano, y uno de Bosch, pudo establecerse claramente esta correspondencia (12). Sin embargo, el paralelismo llega más lejos. De la misma manera que los italianos, instalada la República a fin de siglo XIX, tuvieron que mirarse hacia adentro, ver lo que tenían, con qué contaban, cuáles eran los problemas que debían resolver, los latinoamericanos, a principios de siglo XX, tuvieron que hacer lo mismo. En la década de 1920, a nivel cultural, surgió la influencia ideológica de la revolución mexicana, admirada por todos, con sus propuestas de liberación socialista. En la literatura, comenzaron a publicarse las obras descarnadas que correspondían a esas denuncias y soluciones sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El verismo o “realismo social” que trabaja Bosch es básicamente descriptivo. El autor interpreta un mundo exterior que influye en las actitudes de los personajes, pone a estos en una situación dada y describe sus reacciones. Sea contada por un narrador omnisciente o en primera persona, la acción parte de una reacción estimulada por un elemento externo. En la mayoría de las ocasiones hay que interpretar cuál es el discurrir de los personajes al tomar sus decisiones.En Bosch también aparecen las tendencias de lo real maravilloso y del realismo mágico, Aunque algunos las consideran una misma, estas tendencias son más conocidas diversificadas en las obras publicadas de Alejo Carpentier, la primera, y de Gabriel García Márquez, la segunda. Se trata de un manejo realista del paisaje, los ambientes, los personajes, las escenas, las acciones, hasta que aparecen elementos que comienzan a no tener contrapartida con la realidad. La mayoría de las veces estas irrealidades vienen como producto de la alucinación de un personaje o de una comunidad, aunque no se presentan como tales, sino como producto de la experiencia que vive el personaje o la comunidad. En el cuento “El muerto estaba vivo”, basado en la creencia popular de que un muerto vuelve para vengarse de los vivos que lo han ofendido, Bosch entra en lo real maravilloso. Los protagonistas de este cuento son hombree comunes y corrientes que viven una experiencia irreal. Hay algunos cuentos más en esta vertiente, como “La bella alma de don Damián”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el cuento “La mancha indeleble” Bosch se introduce en otra tendencia muy desarrollada en Latinoamérica, la de lo fantástico rayando en lo absurdo, aunque lo hace como metáfora, para desarrollar el tema del hombre que se atreve a desafiar el autoritarismo, como se atrevió a hacerlo él frente a la dictadura de Rafael Trujillo. Un hombre entra a una habitación y le piden que entregue la cabeza, nota en vitrinas miles de cabezas y por los alrededores sus cuerpos andando sin ellas, decide escapar, lo hace, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dado que la gran mayoría de sus cuentos están trabajados bajo la vertiente del verismo o “realismo social”, entendemos que Bosch debe ser considerado como el más extraordinario escritor de la modernidad dominicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, el genio de Bosch no está en que haya adoptado un movimiento literario o una tendencia dada, si no en cómo lo hizo. Este razonamiento puede aplicarse a Virgilio Díaz Grullón, el otro autor escogido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay dudas que Bosch tenía una gran simpatía por la causa de los desamparados. En 1963, cuando fue Presidente de la República, la Constitución que hizo aprobar por el Congreso Nacional iba dirigida a comenzar la eliminación de esas grandes diferencias que había (y hay) entre la clase dominante y la clase dominada. Sus cuentos son una denuncia de las relaciones entre las clases; también son revelaciones de situaciones entre los integrantes de una misma clase. El tema del conjunto de sus cuentos es la miseria humana y los temas individuales son ilustraciones de cómo se verifica esta miseria en instancias particulares ocurridas a sus personajes. El sujeto es el campesino dominicano, el obrero, los pequeños empresarios y sus explotadores. Sus temas son evidentes y, hasta cierto punto, tienen características de moraleja, de enseñanza, de demostración. Entre otros, aparecen como temas individuales: la desconsideración del patrón al asalariado (“Los amos”); la solidaridad entre asalariados pobres (“Camino real”); la lealtad, aunque signifique mayor sufrimiento para quien la practica (“La mujer”); el hado, que contribuye a empeorar lo que es ya deplorable (“La Nochebuena de Encarnación Mendoza”). En todos sus cuentos, se siente ese convencimiento de que la humanidad debe ser rescatada, y que la vida debe y puede vivirse con dignidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bosch es el defensor de una clase social a la cual él no pertenece. Dentro de esa clase es inclusivo, trata a todos sus personajes sometidos a una situación de subordinación y de desamparo. Sus finales sorpresivos son casi siempre reacciones inesperadas de los personajes frente a una situación de acoso. Hasta cierto punto, es una demostración de la estima del autor por esta clase, ya que con ello demuestra que hay posibilidades de que, eventualmente, estos personajes puedan reaccionar y enfrentar los requerimientos para su propia mejoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las características estilísticas en los cuentos de Bosch van acorde a las reglas que el autor ha propuesto para su realización. El total del cuento relata un sólo hecho, sin desvíos, aunque con algunas posibles complicaciones en algunos de ellos, como en el caso de “La Nochebuena de Encarnación Mendoza”, en que hay dos historias paralelas, el del padre que busca a su familia y el del hijo que teme al posible muerto que amenaza el paraje rural donde vive. Sus relatos son lineales y secuenciales, lo cual conlleva a otro de los señalamientos de Bosch, el de la “fluencia constante”. Hay pocas metáforas. Las oraciones son cortas o no muy largas. En los diálogos entre los campesinos se usa la deformación dialectal del español hablado. En cuanto al tema, es uno sólo, tratado en base al desarrollo de la trama, a las caracterizaciones de los personajes y a las descripciones del paisaje y los ambientes, todo enmarcado en la condición social del personaje principal, casi siempre un campesino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cuentos de Bosch son coherentes en su correspondencia entre el tema y su desarrollo. También lo son en la relación del espacio y el tiempo de la trama contada. En el cuento “La Nochebuena de Encarnación Mendoza”, donde, en las dos historias paralelas, podría darse un lapso, los tiempos y los recorridos de los personajes principales, el padre y el hijo, coinciden totalmente. Se trata de lo siguiente: El padre, un convicto, anda huyendo y quiere pasar la Nochebuena en su casa, con su familia; al amanecer del 24 se esconde entre los cañaverales para esperar la noche y alcanzar su casa. Ese mismo amanecer, el hijo sale de la casa; encuentra al padre sin reconocerlo, y lo cree muerto. Podría pensarse que si el hijo tuvo esa facilidad de encontrar al padre en un recorrido que no parece muy largo desde donde salió, el padre pudo hacer un esfuerzo supremo para llegar a su casa antes de que amaneciera; pero entonces, no habría cuento. Además, por su coherencia conceptual, este cuento es quizás uno de los mejores de Bosch.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los cuentos de Bosch describen una realidad social que se presenta a través de las condiciones económicas de los personajes y en las actitudes y las relaciones entre ellos; también en los lugares y ambientes donde se encuentran. Son realistas en cuanto esa realidad se describe crudamente, dentro de la cotidianidad en que viven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las imágenes que surgen de la cuentística de Bosch son nítidas, sin dobleces. La mayoría de las veces vienen de las relaciones entre los personajes, y entonces encontramos la violencia, la terquedad, la amistad, el amor, en acciones bien definidas. Pocas veces hay descripciones de paisajes; cuando los hay, el autor lo hace con parquedad y gran belleza lírica. A veces Bosch detalla con mucho cuidado la fisonomía o la facha de un personaje, o algún artefacto que éste maneja, para que el lector lo capte tal como el autor lo quiere; también puede describir con cuidado un ambiente, para ubicar la acción adecuadamente. La secuencia de escenas es continua, concatenada, de acción. Hay pocas reflexiones de conciencia; si el autor siente que debe hacerlo, prefiere expresarla a través de un personaje. Sin embargo, cada cuento, en su totalidad, es un planteamiento para el llamado a la conciencia del lector, con el fin de que enfrente esa realidad social que a lo mejor éste desconoce o quiere ignorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos cuentos, sentido y forma se manejan para apoyarse mutuamente, de manera que haya claridad conceptual. Encontramos sencillez en la adopción del lenguaje de manera que no existan dobles sentidos, aunque sí, sentidos que el lector deberá descubrir. Hallamos verosimilitud; las imágenes son las que son, sean éstas: descripciones, paisajes, ambientes, acciones, actitudes, sentimientos, no se pretende que signifiquen otra cosa de lo que el autor propone. Para mantener la simplicidad de la propuesta, la forma es directa, continua, secuencial, sin ambigüedades ni circunloquios. El cuento entra enseguida en la acción y atrapa el interés del lector. Normalmente, en una escena hay sucesivamente, manejados con fluidez, la descripción de una acción y la animación de un diálogo. Las explicaciones son compactas, interesantes. La descripción de una acción dada es impecable, a veces, sencillamente genial, como en el cuento “Mal tiempo”, que trata el viaje por el río del muchacho que persigue un tronco en un cayuco y tiene que vérselas con las oleadas de una inundación. Con una técnica descriptiva concisa y tenaz, Bosch crea en el lector la misma angustia por la que pasa el personaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Sobre la obra cuentística de Virgilio Díaz Grullón&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la República Dominicana, Díaz Grullón no es el autor fundacional de la literatura sicológica ni de la fantástica o de lo absurdo, las dos vertientes literarias en que se clasifican sus cuentos; pero sí es el autor que, en el cuento, desarrolla estas vertientes al máximo de sus posibilidades.Para tratar la literatura sicológica de Díaz Grullón damos la siguiente definición: “En el cuento psicológico, por lo general, el proceso asociativo, analítico, etc., del inconsciente es igual o tiene mayor importancia que el evento externo -es decir, el evento que se cuenta se registra subjetivamente en la mente del protagonista. Así en el cuento psicológico, es muy común que el cuentista enfatice la vida subjetiva y emocional del protagonista”. Esta definición aplica al manejo que hace Díaz Grullón de sus cuentos sicológicos. “En inglés, los mayores exponentes (del cuento sicológico) fueron… Katherine Mansfield (Nueva Zelanda, 1833 – 1933) y James Joyce (1881 – 1941), William Faulkner (1897 – 1962). En italiano, Alberto Moravia (1907 – 1961), y Cesare Pavese (1908 – 1950). En español, los mayores exponentes han sido, quizás, Eduardo Mallea, Juan Carlos Onetti, Filiberto Hernández, y Mario Benedetti” (13). Es a estos grandes autores que se iguala Díaz Grullón. Si aceptamos que la postmodernidad comienza en 1941, varios de estos autores vienen de la modernidad, otros de la postmodernidad, lo que significa que la literatura sicológica se montó a caballo sobre los dos períodos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la literatura de lo absurdo, un crítico señaló sobre la obra de Franz Kafka (1883 – 1924), iniciador de esa vertiente literaria, que su prosa “no se distorsionaba jamás. Había una lógica, una naturalidad, un razonamiento tan claro y veraz en los acontecimientos reales o imaginarios que nos presentaba... que tornaba hasta lo aparentemente más delirante y absurdo en una verdad irrefutable” (14). Esta definición aplica a la obra de lo absurdo de Díaz Grullón. El surrealismo o la literatura de lo absurdo o realidad fantástica puede considerarse también a caballo de los dos períodos, modernidad y postmodernidad, ya que Kafka murió en 1924, pero su influencia perdura hasta el día de hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su incursión a partir de 1958 en las vertientes sicológica y de lo absurdo de la literatura universal, podemos considerar a Díaz Grullón como uno de los grandes autores de la postmodernidad dominicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema principal que Díaz Grullón trata en su obra es la insatisfacción del hombre con la vida, sus acechos y sus perfidias. Los sujetos más tratados en sus cuentos son miembros de la clase alta y media, niños y adultos con algún problema de indefinición subjetiva o de locura. “Ser niño y no entender al hombre; no entender al hombre y serlo; ser hombre y encontrar tan sólo la muerte —en este silogismo descabellado se mueven sus personajes, niños y hombres socialmente normales, aunque síquicamente inseguros o inestables, a veces incomprensibles, descritos con un realismo que raya en el hiper realismo, tanto cuando nos conduce por vericuetos temáticos esencialmente (sicológicos), como cuando lo hace dentro de un periplo ingeniosamente surrealista o de lo absurdo” (15).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema de la muerte está presente en muchos de sus cuentos. “En los catorce cuentos de Crónicas de Altocerro (16), sólo dos de ellos dejan de tratar la muerte, aunque en varios hay que entender a qué modalidad de la muerte se refiere el autor. Podemos dividir estas modalidades en dos grandes grupos biológicos: el de la muerte natural y el de la muerte violenta; en estos dos grupos la persona expira y se inicia inmediatamente la descomposición de su cuerpo. Pero podemos señalar, también, un tercer grupo: la muerte sicológica, donde el cuerpo del individuo sigue ejerciendo todas sus funciones biológicas, pero su mente se ha trasladado a otra dimensión, desarraigada de la realidad, o, por lo contrario, donde el individuo vuelve de la irrealidad a vivir la vida consuetudinaria y aborrecida de todos los días. Tenemos, finalmente, un cuarto grupo, donde la muerte es utilizada como recurso literario por el autor; se trata de la muerte no especificada, que sólo se constata por sus efectos. Díaz Grullón juega con los cuatro grupos” (17).En “Cómo matar un ratón”, el primer cuento escrito por Díaz Grullón ya adulto (18), el tema es lo propicio que es destruir todo lo dañino, sea una alimaña o un ser humano. Junto con “Edipo”, es uno de los pocos cuentos que hace referencia a la dictadura de Rafael Trujillo, contra la que el autor combatió. En “Edipo”, el tema es la desesperación por superar la etapa del autoritarismo; en “La enemiga”, es el egoísmo que llega al extremo de matar, con tal de lograr sus fines; en “El reloj”, es la necesidad íntima de sustituir afectos cuando uno de ellos, como el de la madre, desaparece; en “El pequeño malvado”, es la amenaza a la inocencia de la niñez cuando se conozca la verdad. En todos estos cuentos manejados dentro de la tendencia sicológica, hay una introspección subjetiva donde el sujeto, el niño o el hombre, presenta sus dudas y sus desazones.En la tendencia de lo absurdo los temas se mantienen hacia lo inadecuado de la vida. En “Más allá del espejo”, el tema es la búsqueda de una vida mejor, donde el protagonista “prefiere vivir en otro mundo a seguir en el que está… dentro de una situación muy similar a la que corresponde a la creencia cristiana de una nueva vida después de la muerte” (19). En “Círculo”, es “el terror como el elemento fundamental (de la vida), terror por contraste, terror por la imposibilidad del protagonista de manejar (una) experiencia alucinante como hacía con su vida usual, donde éste disponía de lo que haría en cada momento” (20).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Díaz Grullón tiene consideraciones muy definidas sobre los temas y sujetos que trata. Cuando se le señala la supuesta poca importancia de los temas (ya hemos determinado que no es así), sobre todo en su primer libro, Un día cualquiera, en que maneja situaciones muy triviales, el autor aclara “para mí, la importancia del hecho no reside en el hecho en sí, sino en la capacidad de ese hecho para generar una reacción de interés en el carácter, en la personalidad de aquel que lo afronta” (21). Es decir, para el autor, no hay temas ni hechos triviales, todo está en cómo el sujeto reacciona ante las situaciones que enfrenta y cómo estas se presentan al lector. Aunque en algunos cuentos Díaz Grullón trata sujetos de las clases más bajas, su preocupación está en los de la clase media o de la alta, a la cual él pertenece; su propósito es presentar las zozobras interiorizadas de las personas que lo rodean, con las cuales se trata todos los días. Su obra no es crítica pero sí cruda. Pretende dar a conocer los problemas de esas clases sociales, supuestamente sin enjuiciarlos, aunque con el sólo hecho de escogerlos para su exposición hay ya un juicio de valor. Hasta cierto punto en su obra se siente una corriente de simpatía, de identificación, hacia estos personajes mortificados por los avatares de la existencia. No hay maltrato hacia ellos, sólo concretización de sus percepciones, sean éstas normales o anormales.El cuento psicológico y de lo absurdo, que desarrolla Díaz Grullón requiere introspección. El autor tiene que meterse dentro del personaje y asumir la responsabilidad de su actuación. El personaje se encuentra en un entorno que percibe a través de la situación emocional en que se encuentra. Díaz Grullón admite que su obra se somete a la corriente de la psicología llamada behaviorista o conductivista, adoptada, según él, por autores como Hemingway. Sobre cómo la aplica a su obra, dice lo siguiente: “El relato siempre lo hace un (narrador) neutro, que no interviene en nada, no opina, no lleva de la mano al lector ni le infunde, ni insufla ninguna idea. Se limita a fotografiar la realidad, como si fuera una cámara de cine. El autor se limita… a narrar los hechos…”. El autor no pretende “conducir del cabestro” al lector, sólo presentarle los hechos para que los juzgue (22).&lt;br /&gt;Hay otra influencia que Díaz Grullón percibe en su obra, la de la novela policíaca. “Yo siempre he sido un apasionado del cuento y de la novela policíacos, desde muy joven… Las lecturas asiduas influyen mucho en la manera de escribir, en la manera de plantear los problemas. El final sorpresivo… es una característica de la literatura policíaca. En las novelas policíacas no se conoce el asesino hasta el último capítulo, y siempre existe un desafío al lector…” (23).Estas influencias, más otras que el autor acepta, como la muy prominente de Bosch, la de Kafka, Hemingway, Cortázar… hacen que Díaz Grullón cree un estilo consecuente con el género, el tema y la condición social de los personajes. Como Bosch, Díaz Grullón entra directamente en la acción, a veces de una manera activa, como con la frase: “¿Por qué no te casas, tía Julia?”, del cuento “Martillazos en la noche” (24); en otras, reflexiva, como con la frase: “Soy un hombre ordenado. Extremadamente ordenado y cuidadoso”, del cuento “Círculo” (25). En ambas frases, aparece la génesis del cuento, la propuesta de su contenido. En la opinión de un escritor dominicano, hay “dos características que son esenciales en la obra narrativa de Díaz Grullón: sencillez expresiva y concisión, o, lo que viene a ser lo mismo, una tendencia decidida por la frase precisa, breve, de muy escasa adjetivación, que huye de los incisos y del rebuscamiento y en la que no hay cabida, salvo en muy raros casos, para espejismos metafóricos ni complejidades sintácticas” (26). Mientras algunos críticos, incluyendo a Bosch, proponen que Díaz Grullón inscribe la literatura dominicana en el tema urbano, otro escritor dominicano ve en su obra “una unidad de vida donde el dominicano no está dividido entre el hombre de campo y el de la ciudad sino que constituye una amalgama de la que podemos obtener tipologías ambivalentes” (27). Esta condición se aprecia, sobre todo, en Crónicas de Altocerro, donde el lugar es un enclave urbano metido en una montaña, y sus habitantes son urbanos y rurales a la vez, como ocurría en las ciudades dominicanas hasta mitad de siglo XX. Sin embargo, en estos cuentos, en ningún momento el personaje, de la condición social que venga, actúa fuera de clase. En ningún momento el planteamiento de lo psicológico o de lo absurdo crea rechazo en el lector. En muchas ocasiones se siente el humor negro, el juego del autor con el lector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Díaz Grullón mantiene en la mayoría de sus cuentos el tratamiento de causa–efecto predominante en la narrativa del siglo XIX, que tiene inicio, desarrollo, crisis y final. En casi todos sus cuentos, la crisis está, precisamente, en ese final inesperado que tanto le atrae. En algunas ocasiones el cuento se desarrolla en forma circular; finaliza donde comienza; y queda todo sin conclusión, sujeto a un nuevo comienzo. También utiliza la técnica de la regresión, que usó Alejo Carpentier en su cuento “Viaje a la semilla”: la historia comienza al final y vuelve linealmente en el tiempo, hasta el comienzo. El lenguaje de Díaz Grullón es el de un hombre educado, diestro en el uso de las letras, que no precisa utilizar palabras inusuales para deslumbrar a su lector, aunque podría hacerlo. Su poca estima por la metáfora viene, probablemente, de su deseo de lograr esa neutralidad conductivista que no admite posibles ambigüedades o interpretaciones asumidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los cuentos de Díaz Grullón, hasta los más fantásticos, son coherentes. En “Círculo”, la secuencia de la transformación del personaje y su vuelta a la cotidianidad sigue una lógica que va, con toda naturalidad, de la realidad, a la irrealidad, de nuevo a la realidad. El cuento más difícil, “Punto de vista”, que leí varias veces para entenderlo, una vez captado, resulta aleccionador: un ser desprecia a otro por monstruoso sin darse cuenta de que es más monstruoso que el otro. “No debemos burlarnos de los demás por sus defectos” es, quizás, un planteamiento moral que el autor no se propuso hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que sus cuentos responden a las corrientes sicológica y de lo absurdo, y de que entran de lleno en la intimidad o subjetivismo de sus personajes, los puntos de partida de Díaz Grullón están fundados en la realidad más cotidiana. “Caín” expone las relaciones entre dos compañeros de la Primaria que se encuentran después de años que no se ven; el ambiente, el trato entre ellos, las introspecciones que se hace el narrador, todo es de una ordinariez que no prepara al lector para el final desolador, coherente con la reacción sicológica del narrador. “Más allá del espejo”, un cuento del absurdo, comienza en una tienda de antigüedades igual a cualquier otra conocida por el lector, que sigue con interés lo inesperado de la maniobra del personaje desde que pasa por delante de un espejo y no nota su imagen reflejada, hasta que entra al espejo para hablar con el ser que lo espera del otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La concisión de Díaz Grullón, con “una tendencia decidida por la frase precisa, breve, de muy escasa adjetivación”, hace que las imágenes que crea también sean concisas, aunque no tan breves, porque algunas son secuenciales, siguen una a la otra para crear la imagen totalizadora que, en el caso de los cuentos sicológicos, deberá ilustrar al lector para entender los apremios del personaje, y, en el caso de los cuentos del absurdo, deberá abrumarlo para obligarlo a encontrar la razón lógica a lo ilógico de la situación. La secuencia de imágenes en “El pozo sin fondo”, de tendencia sicológica, da una idea al lector de cómo el niño se mueve en su ámbito, qué busca, cómo se entretiene, y cómo, finalmente, encuentra un hecho real que lo ayuda a descifrar un hecho figurado que lo inquieta. La secuencia de imágenes en “Círculo”, de tendencia del absurdo, en la que el personaje se transforma y pierde su movilidad, es la misma que se obtiene con un grupo de fotografías que se pasan rápidamente una tras otra, una sobre otra, para crear la idea de movimiento (en este caso, de inmovilidad), el principio en que se basa la cinematografía.En la relación entre el sentido y la forma, lo importante del sentido es el tema; cómo éste se desarrolla; cómo, según se maneje de una u otra manera, se logra impactar al lector. De ahí la trascendencia de su relación con la forma. Hay estudiosos que consideran el sentido y la forma una misma cosa (28), ya que dar sentido a algo sin considerar la forma adecuada para hacerlo, no tendría los resultados que se proponen. En Díaz Grullón, esa secuencia de imágenes, ese ser conciso, ese tratamiento conductivista del cuento, logran una total correspondencia entre sentido y forma, ya sea en la interpretación lógica de una narración sicológica, con un personaje que hace interiorizaciones y toma decisiones en base a éstas, ya sea en la visualización ilógica de una narración del absurdo, donde el personaje se deja llevar por la irrealidad interpretada como la realidad. Hay algo muy curioso en Díaz Grullón: debido a que el autor se precia de no pontificar y se cuida de no ser explícito, los temas de sus cuentos no son evidentes, tampoco hay en ellos propuestas de moralejas (no importa si un lector avispado las quiera encontrar), aunque sí aparecen situaciones humanas muchas veces desgarradoras. Esto hace que el lector se deleite en seguir la trama, en descifrar al personaje, en tratar de descubrir el final inesperado, y se olvide de que existe un tema que fusiona y le da coherencia al todo, por lo que le resulta tan grata la lectura que hace de la obra. Este manejo positivo de hilos ocultos como los que mueven a un títere es sencillamente genial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entendemos que en la obra cuentística de Bosch se dan incursiones de lo simple a lo menos simple. En todos sus cuentos, Bosch mantiene las reglas que había propuesto: “persistir en el tema central; extraer al tema elegido las consecuencias últimas, con garra de animal de presa; hacer que el relato conserve el tamaño de su propio universo; no darle al relato medidas fraccionadas y distintas; y conseguir un final que sea siempre sorpresivo para el lector…” (29). Manteniendo estas reglas, en sus primeros cuentos escritos antes del exilio (30) Bosch concibe cuentos directos, de temas perceptibles, basados en la realidad que viven los personajes, manejados dentro del verismo o el “realismo social”. Algunos pretenden que con el cuento “Dos pesos de agua”, incluido en este período, Bosch se inicia en lo real maravilloso. Yo no estoy tan convencido. En este cuento aparecen las Ánimas del Purgatorio, seres irreales provenientes de la cotidianidad tradicional, nada fuera de lo común, aunque actúen fuera de contexto. Como cualquier autor de cuentos de hadas, ogros o gnomos, construidos para entretener o ilustrar, nuestro autor utiliza aquí un recurso de la imaginería popular religiosa con el propósito de presentar un tema sobre un principio muy valorado por los socialistas: la inutilidad de buscar soluciones a los males a través de la religión. Bosch sencillamente enriquece una tradición cuentística que viene de centurias. Ya en los cuentos escritos en el exilio, aparecen “El difunto estaba vivo” y “La mancha indeleble”, con sus influencias de lo real maravilloso y de lo fantástico absurdo. La diferencia entre “Dos pesos de agua” y estos cuentos es que, mientras en el primero los protagonistas son las Ánimas, personajes imaginarios, que actúan de acuerdo a su irrealidad, en los otros dos los protagonistas son hombres comunes y corrientes que viven una experiencia irreal, pero humana, lo cual crea lo mágico, lo maravilloso en su realidad personal. “El difunto estaba vivo” y “La mancha indeleble” significan un cambio hacia la complejidad en el manejo de la imagen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay, además, un cuento, que deja de tener ese relatar sencillo, consecuente, atractivo que Bosch maneja genialmente. Se trata de “El indio Manuel Sicuri”, en el que Bosch abandona el lugar de todos sus otros cuentos, la región del Cibao, y se mete por las “pétreas vertientes de los Andes” (31). Aunque impecable en su confección, su relato aquí es extenso, con descripciones y explicaciones que abruman al lector, acostumbrado al Bosch ágil y consecuente; es como si la falta de familiaridad con los ambientes y grupos sociales conocidos lo forzara a explayarse. Este cuento, además, es uno de sus más largos. Para claridad de la argumentación, hay que entender que estas complejidades en el recontar de Bosch fueron sólo digresiones a su vertiente principal, el verismo o “realismo social”, donde prácticamente, no hubo cambios de contenido y sí aumento de la riqueza expresiva. Estas digresiones son interesantes porque nos dan una idea de lo que hubiera podido ser el Bosch más maduro, el cuentista que se dedicó a la política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a Díaz Grullón, entendemos que trabaja con dos tendencias literarias secuenciales en el tiempo histórico que significaron un enriquecimiento en la narrativa universal. La introspección sicológica, iniciada en el siglo XIX por Stendhal como una asociación de ideas, culminó en el siglo XX con el monólogo interior de James Joyce. El absurdo de Kafka tenía precedentes en el siglo XIX en la narrativa de ciencia ficción de Julio Verne, pero es Kafka quien le da el sentido de una experiencia interior del hombre en su interpretación de la vida, y lo lleva a una aventura sobrenatural y, en algunos casos, hasta metafísica, como en “La pareja”, de Díaz Grullón, donde un suicidio se convierte en una revelación del ser (32). Ambas tendencias implican un paso de complejidad en la narrativa del siglo XX. Esta narrativa, donde prevalecen las particularidades de la psiquis, es la más apreciada por los críticos como Milan Kundera, y continúa con gran fuerza en el siglo XXI. Siguiendo esta línea, la mayoría de los críticos postmodernos consideran un retroceso literario adoptar las técnicas y los temas del siglo XIX, especialmente la linealidad y el historicismo. Asimismo, el “realismo social” desarrollado a principios del siglo XX es considerado “político”; para que tenga vigencia en la actualidad, debe “humanizarse”, es decir, debe ofrecer “respuestas desideologizadas a los problemas de miseria, desintegración familiar, drogas, delincuencia, paro, etc., que se dan en la sociedad de nuestros días” (33).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la comparación entre las dos cuentísticas tratadas, en el caso de la de Bosch predomina la enunciación de confrontaciones entre los hombres como resultado de eventos exteriores, y en el caso de Díaz Grullón predomina la exposición de la realidad síquica del hombre. Es el paso a una complejidad temática apoyada en una estructura secuencial que eventualmente conducirá a los autores del cuento dominicano a la adopción de técnicas como el monólogo interior, la no continuidad del tiempo y el espacio, la intertextualidad, y otras, de las cuales hacen uso autores de la década de 1960, como René Del Risco Bermúdez y Enriquillo Sánchez, quien además adoptará un surrealismo subjetivo e ilógico, ambos del Círculo Cultural El Puño, fundado en 1965. En la década siguiente, con una primera publicación de cuentos en 1978, surgirá Pedro Peix, quien, basado en la experiencia de los otros, incursionará en casi todas las técnicas de las vanguardias. Todos ellos son autores extraordinarios del cuento dominicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) Homero, Odisea, Barcelona, Clásicos Universales Planeta, 1990&lt;br /&gt;.2) Gautier, Manuel Salvador. “Una incursión tardía en el clasicismo. Principios, características, imágenes. Inicio del Período Clásico en la Literatura Griega y Universal”, Ensayos, en Pasión por la Literatura.&lt;br /&gt;3) Miguel de Cervantes. autor de El Quijote de la Mancha. La Biografía. Dirección Google: &lt;a href="http://www.aache.com/quijote/autor.htm"&gt;www.aache.com/quijote/autor.htm&lt;/a&gt; - 35k –&lt;br /&gt;4) Sevilla Arroyo, F. El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha. Enciclopedia Universal /Micronet/ 1998. Dirección Google: &lt;a href="http://www.aache.com/quijote/libro.ht"&gt;http://www.aache.com/quijote/libro.ht&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;5) Pequeño Larousse Ilustrado. Editorial Larousse. 1969. P. 137.&lt;br /&gt;6) Postmodern literature. Wikipedia, the free encyclopedia. Dirección Google:&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Postmodern_literature"&gt;http://en.wikipedia.org/wiki/Postmodern_literature&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;7) Céspedes, Diógenes. “Los cuentos dominicanos más sobresalientes del siglo XX”. Ob. Cit..&lt;br /&gt;8) Céspedes, Diógenes. “Los cuentos dominicanos más sobresalientes del siglo XX”. Ob. Cit..&lt;br /&gt;9) Céspedes, Diógenes. “Los cuentos dominicanos más sobresalientes del siglo XX”. Ob. Cit..&lt;br /&gt;10) Diego Rivera. De Wikipedia, la enciclopedia libre. Rivera se inscribió en el partido comunista en 1922. Dirección Google: &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Diego_Rivera"&gt;http://es.wikipedia.org/wiki/Diego_Rivera&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;11) Verismo. De Wikipedia, la enciclopedia libre. Dirección Google:&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Verismo"&gt;http://es.wikipedia.org/wiki/Verismo&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;12) Ferro, María Antonietta. “Juan Bosch y Giovanni Verga, algo más que el mismo nombre. Comparación entre dos cuentistas”. Viernes 27 de abril. Feria del Libro 2007.&lt;br /&gt;13) Librería hispana. Virgilio Díaz Grullón. Dirección Google:&lt;a href="http://www.libreriahispana.com/virgilio/"&gt;http://www.libreriahispana.com/virgilio/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;14) Barna, Tomás. “La Introspección y el Sueño en el Microcosmos KAFKA”. Dirección Google:&lt;a href="http://www.lamaquinadeltiempo.com/Kafka/TomasKaf.htm"&gt;http://www.lamaquinadeltiempo.com/Kafka/TomasKaf.htm&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;15) Gautier, Manuel Salvador. “Nadie sabe vivir o morir”. Ensayo, Sobre Crónicas de Altocerro, cuentos de Virgilio Díaz Grullón, Panel sobre la vida del autor, organizado por el Departamento de Letras, Universidad Autónoma de Santo Domingo, 2001&lt;br /&gt;16) Díaz Grullón, Virgilio. Crónicas de Altocerro. Editora Alfa &amp;amp; Omega, Santo Domingo, República Dominicana. 1994.&lt;br /&gt;17) Gautier, Manuel Salvador. “Nadie sabe vivir o morir”. Ob. Cit.&lt;br /&gt;18) Díaz Grullón, Virgilio. Cuentos completos. Editora Cole. 2002. P.52. En esta publicación este cuento se llama “Ratones”.&lt;br /&gt;19) Gautier, Manuel Salvador. “Nadie sabe vivir o morir”. Ob. Cit.&lt;br /&gt;20) Gautier, Manuel Salvador. “Nadie sabe vivir o morir”. Ob. Cit.21) Díaz Grullón, Virgilio. Cuentos completos. Ob. Cit. P. 59.&lt;br /&gt;22) Díaz Grullón, Virgilio. Cuentos completos. El behaviorismo. Ob. Cit. P. 47&lt;br /&gt;23) Díaz Grullón, Virgilio. Cuentos completos. Ob. Cit. P. 53.&lt;br /&gt;24) Díaz Grullón, Virgilio. Cuentos completos. Ob. Cit. P. 109.&lt;br /&gt;25) Díaz Grullón, Virgilio. Cuentos completos. Ob. Cit. P.131.&lt;br /&gt;26) Díaz Grullón, Virgilio. Cuentos completos. Opinión de Pedro Vergés. P. 36.&lt;br /&gt;27) Díaz Grullón, Virgilio. Cuentos completos. Opinión de Manuel Rueda. Pp. 39 – 40.&lt;br /&gt;28) Meschonnic, Henri. CRISIS DEL SIGNO política del ritmo y teoría del lenguaje. Ediciones Ferilibro 2000. Traducción de Guillermo Piña Contreras. P. 26.&lt;br /&gt;29) Bosch, Juan. Cuentos más que completos. Prólogo de Sergio Ramírez. Ediciones Alfaguara. México D. F. 2001. Pp. 14-15.&lt;br /&gt;30) Bosch, Juan. Cuentos más que completos. Ob. Cit..&lt;br /&gt;31) Bosch, Juan. Cuentos más que completos. Ob. Cit. P. 241.&lt;br /&gt;32) Díaz Grullón, Virgilio. Cuentos completos. Ob. Cit. P. 244&lt;br /&gt;33) Cine social: un género europeo.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.conferenciaepiscopal.es/cine/pantalla_90/2004/FEBRERO/flashbac.htm"&gt;http://www.conferenciaepiscopal.es/cine/pantalla_90/2004/FEBRERO/flashbac.htm&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;*Conferencia dictada el 5 de julio de 2007, en la sede de la Academia Dominicana de la Lengua, en la Calle Mercedes de la Ciudad Colonial.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-5325100289995202610?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/5325100289995202610/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=5325100289995202610&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/5325100289995202610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/5325100289995202610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada37.html' title='Conferencias'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-7091162482119493506</id><published>2007-06-01T13:12:00.005-07:00</published><updated>2008-02-02T16:53:20.445-08:00</updated><title type='text'>Crítica</title><content type='html'>&lt;strong&gt;“El Sol Secreto”, de Ofelia Berrido&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Clave metafísica de un diario novelado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Por Bruno Rosario Candelier&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue a través de un artículo de Aristófanes Urbáez publicado en su columna “El Roedor” del Listín Diario como me enteré de la existencia de El Sol Secreto de Ofelia Berrido, y los elogiosos comentarios del analista y pensador dominicano motivaron mi curiosidad para conocer la obra de esta nueva novelista de las letras dominicanas.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;Con Ofelia Berrido emerge una nueva voz vigorosa y refrescante al escenario novelístico nacional. Dotada de una honda intuición, agraciada con una fina sensibilidad y prevalida de una definida vocación espiritual, esta escritora enriquece el horizonte de nuestra novelística con la hondura de su cosmovisión y la belleza de su formalización. En efecto, la historia que se narra en El Sol Secreto (1) constituye una novela testimonial de introspección sicológica y especulación metafísica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ofelia Berrido sintió la necesidad de escribir cuando comprendió que una fuerza interior la llamaba a testimoniar su percepción del mundo mediante el arte de la novelación. Concitada por numerosas inquietudes intelectuales y espirituales, canalizó el torrente de interrogantes filosóficas, sicológicas y espirituales, que la abstraía del ´mundanal ruido´ y la sumía en ese ámbito ideal de la realidad estética y en ese espacio fecundo de la realidad trascendente que conforman las vivencias entrañables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una fuerza interior la reclama y la invita a la creación, y esa fuerza, motivadora y creativa, es la base de la apelación personal y la creatividad manifestándose en nuestra escritora en los siguientes términos conceptuales:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Atracción por la belleza y el misterio, despertándole el sentido de lo viviente y la razón de ser de la existencia humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Conciencia de los diferentes poderes perceptivos de la sensibilidad -el sentido estético, el sentido cósmico y el sentido místico- convidando su intelecto, su pasión y su voluntad para la alta vida del espíritu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 3. Valoración de los hondos reclamos de la conciencia, dándole un sentido específico a su vida y a su obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; 4. Convicción de que cuanto hace, ha de encaminarla a cumplir su rol en la vida, cumplimentando el destino que la aguarda, centrado en el ascenso del espíritu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  En una entrevista publicada  en “Areíto”, Ofelia Berrido reveló: “Escribí “El Sol Secreto” en el año 1992 (...). En aquel tiempo tuve una idea, una visión poderosa que me secuestró, que se fue incubando y tomando forma. De golpe sentí que fui impulsada por una energía especial que se intensificaba. Actualmente, pienso que no era más que la manifestación del principio creativo. Entonces vino el accionar: trabajar, darle forma una y otra vez y luego vaciar mis sentimientos se convirtió en algo imperativo” (2).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La realidad de esa energía especial maravilló a la narradora, como nos ha acontecido a muchos en su momento, al percatarnos de la existencia del principio creativo. Es importante, desde luego, distinguir la energía interior del impulso de creación. La energía interior es expresión del Eros que llevamos dentro y que se manifiesta en ese anhelo de vivir, de luchar y de crear. Esa energía interior es impulso de acción y principio creativo al mismo tiempo. El principio creativo demanda un canal expresivo para dar rienda suelta a la fuerza de creatividad. Al comprender esa realidad, la propia autora escribe su testimonio en su novela:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando asumí que todos somos depositarios de múltiples roles en la vida, fue para mí un momento de revelación. Siempre me había sentido como un rompecabezas al que le faltan algunas piezas. Es decir, no había integridad, no entendía el concepto del “yo verdadero” y me sentía enajenada, pero sólo al entender el juego de roles, comprendí o, por lo menos, creo entender. Mis acciones y reacciones representan a mi persona inmersa en un tiempo y circunstancias específicas, que me tocan, me mueven y conmueven, que me lanzan a una acción determinada, única, fruto del contexto en que me tocó vivirlas. No siento que yo sea mis acciones, yo las ejecuto, pero no son “yo”, yo soy más que eso, soy la que con el paso del tiempo aprende y cambia. Me siento parte del eterno cambio, no estática ni encasillada sino en un eterno fluir (3).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La narradora se vale de la forma testimonial del diario para contar  sus vivencias entrañables, enfocando la realidad de su mundo interior, que contrasta con su propia realidad existencial. En cada una de las páginas de este diario novelado fluyen sus ideas y sus creencias, sus descripciones y enfoques de ocurrencias y visiones, su valoración del mundo y de la vida desde una definida concepción espiritual. A través de ese diario la narradora volcó la búsqueda de su razón de ser, mediante una oportuna y pertinente introspección. De esa forma plasma su cosmovisión, es decir, las concepciones, las creencias y los valores  que determinan su manera de ver la realidad, la historia, la vida, y esa cosmovisión se revela en los siguientes rasgos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Visión de la dimensión trascendente de lo real fundada en una metafísica lo viviente en su expresión estética, cósmica y mística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Valoración de lo existente con una actitud de identificación y coparticipación de la persona creadora con el ser del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Creencia de que forma parte de la Totalidad con un destino final de integración a la fuente original.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Convicción de que todo lo existente, incluida nuestra vida, tiene una razón de ser, un valor y un sentido trascendente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escritora está consciente de que a través de la escritura revela lo que capta su intuición y se revela a sí misma en virtud del poder comunicante de la palabra. “Y aunque en el momento de creación el escritor se mueve en un mundo físico, es el mundo de los sentimientos, de lo espiritual y del alma lo que lo impulsa y es de ahí de donde surge el producto final” (4). Al subrayar que la vida tiene un ordenamiento y un sentido como lo manifiesta el universo de lo natural, escribe:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(...) si observamos con detenimiento el sol, las estrellas, las plantas, las montañas... es demasiada perfección, todo esto debe tener un fin muy claro, muy definido, muy importante, totalmente trascendente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nada... y ante la nada el todo y el todo en la esencia es vida y vida es existencia y la existencia concreta, comprobable. Y vuelta a la nada el no ser. ¿Y qué de la existencia no comprobable? ¿Cuántas cosas fueron invisibles a los ojos humanos, hasta que el escrutinio científico lo hizo evidente con sus instrumentos ultra sensitivos desarrollados a través de décadas?(5).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra novelista está consciente del rol de la sensibilidad y ella misma expresa que ha abierto un cauce expresivo a través de su obra narrativa. Justamente la sensibilidad es la facultad por la cual sentimos y experimentamos la pasión por la vida y el ideal trascendente, dimensiones que atrapa y subyuga la vena sensitiva de esta nueva narradora dominicana cuya obra permite inferir sus rasgos distintivos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.  Percepción de la belleza sensorial y la belleza sublime cautivando el talante trascendente de su sensibilidad abierta y caudalosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.  Valoración de la faceta originaria, fresca y prístina de lo real, que atraen sus sentidos provocando un impacto en la conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.  Empatía universal mediante la cual despierta sus sentimientos de identificación y de piedad hacia lo viviente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Percepción y disfrute del encanto estético de lo existente participando de la energía interior que el arte genera, despliega y concita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La autora, en verdad, se siente partícipe de lo viviente y una vocación de amor la invita a escribir sus vivencias entrañables. Escribe para conocer y conocerse mejor, “para que se develen ante mí los secretos y como una forma de expulsar los fantasmas de mi alma, es decir, todo aquello que me hace sufrir: los dolores personales y las injusticias sociales. Escribo para irradiar todo lo malo y oscuro que tengo dentro y todo aquello que me rodea y me impide vivir una vida armoniosa”. Y sobre todo escribe para encontrarse “con esa parte del inconsciente que sólo a través del arte se manifiesta a plenitud” (6).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su novela confirma su valoración del arte, no sólo por la belleza que expresa sino por la paz que transmite y la energía que libera, capaz de “conectarse con todo el dolor que hay dentro de nosotros, y sacarlo a flote y erradicarlo a través de la belleza” (7).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La manifestación de su talento creador se expresa en El Sol Secreto revelando los atributos de su creación en los siguientes aspectos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.  Auscultación del lenguaje del yo profundo, mediante el testimonio de la voz personal y la voz universal plasmadas con el procedimiento escritural del diario íntimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Expresión diáfana y lúcida en una narración fluida con lenguaje culto que comunica los hallazgos de su intuición y la hondura de sus elucubraciones conceptuales, sicológicas y metafísicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Testimonio narrativo de un desahogo subjetivo evidenciado mediante el recurso del diario, de la evocación y de cartas comunicadores de conflictos interiores, angustias e interrogantes que inspiran los secretos del Cosmos y los misterios de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Construcción de un mundo narrativo mediante una introspección al yo profundo para conocer la verdad y el misterio de lo existente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta novela de Ofelia Berrido da cuenta cabal de la búsqueda profunda que mueve la inteligencia y la sensibilidad de la novelista con su anhelo de crecimiento interior y ascenso del espíritu. El siguiente pasaje, al contemplarse ante el espejo, no sólo describe el aspecto físico de la persona sino una faceta de su interioridad, que es lo propio de la técnica del retrato, al modo de una radiografía del alma, el interior de sí misma:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustan los espejos, me veo en ellos y soy pero no soy. Yo estoy aquí, me puedo tocar, y ésa, ahí en el espejo, es igual a mí, pero irreal, un reflejo, y toco el espejo y me toco, sin tocarme. Así, como el yo que creemos ser, no es real, porque lo que verdaderamente somos no es lo que está ahí para ser observado por los demás. Esa imagen del espejo, esa de pelo y ojos claros; esa de mirada triste; esa de nariz fina y labios gruesos; esa de respiración profunda pero lenta: esa no soy yo. Lo que soy, está oculto, no lo he podido conocer y ¡cuánto lo anhelo! Espejo, espejo en la pared: ¿quién es esa que no se ve?(8).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasaje trascrito pone de manifiesto que estamos ante una escritora con honda capacidad de introspección psicológica y el reclamo profundo de una vida interior en su expresión espiritual y creativa. Ausculta la interioridad de su criatura imaginaria revelando sus inquietudes intelectuales, su conciencia espiritual y estética, con una obvia inclinación hacia aquello que coadyuva al crecimiento del espíritu. Ese desarrollo de la sensibilidad de Ofelia Berrido proyecta en su escritura los grados de conciencia según un parámetro del crecimiento humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, figura la conciencia estética en virtud de la cual se tiene la percepción de los datos sensoriales de las cosas con la gozosa sensación ante la belleza y el esplendor de lo viviente, lo que genera un sentimiento de exaltación por el encanto de la Creación. La protagonista de la historia de El Sol Secreto, bajo el nombre de Lucía, va tomando anotaciones de cuanto le sucede en la vida y lo primero que le llama la atención, al indagar sobre sí misma, es la fruición de las cosas sencillas, de lo natural y de lo simple, apreciando su valor en sí mismo con su despliegue sensorial, como la contemplación de la Naturaleza desde una puesta de sol y sus colores brillantes y esa sensación de nostalgia ante el ocaso de la luz. Y al sentir la energía remozante de lo natural, experimenta la visión de imágenes de sensaciones múltiples y con ellas la de saberse dotada de esa capacidad de percepción y de valoración sintiéndose a sí misma como ente coparticipante de la vida con su destino dentro. Se trata, en efecto, de una expresión de la sensibilidad y un estallido de la conciencia estética, primera y raigal expresión de la sensibilidad ante la belleza de lo existente y ante el misterio de lo real, experimentando al mismo tiempo el deleite de sentir con la conciencia de que es hermoso sentir, como dijera Rainer María Rilke. Esa primera experiencia, que la vivimos desde niños cuando nuestros sentidos se abren a las incitaciones de las cosas, nos permite instalarnos en la dimensión prístina de lo viviente, que nuestra autora describe con un despliegue sensorial ardiente y emotivo en su testimonio de evocación nostálgica, cuando narra la emoción de lo que una vez vivió y protagonizó en su intensidad rotunda y fehaciente. En su testimonio narrativo, que al hacerlo en la forma propia de un diario no sólo aparece el uso de la primera persona de la narradora sino la presencia elocuente de la vivencia entrañable con su ternura inherente, la autora subraya con particular emoción y ardorosa simpatía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre y yo cavamos en el patio un pequeño hueco que serviría de estanque para que el pato se sintiera en sus aguas. Yo cavaba con una cuchara como pala, mi padre con una pequeña pala del jardín y hacíamos espacio para el animal. Quedamos enlodados, embarrados de aquella maravillosa tierra negra. Cuando la fosa nos lució suficientemente ancha y profunda procedimos a echar agua con una cubeta, pero segundos después la tierra absorbía el líquido; duramos horas tratando de llenar el pequeño estanque, tratando de que este retuviera el agua y mi padre gozaba al ver el efecto de sorpresa que ejercía en mí la desaparición de la misma. Recuerdo a mi madre, observando desde la ventana con su cálida sonrisa. Trato de recordar qué fue del ave y en mi mente no queda un solo recuerdo. Pero sí, fue en ese momento que su reloj cayó al suelo, radiando su esplendor bajo la luz del sol, recuerdo que lo recogí y se lo pasé con una sonrisa; él me dio las gracias con un abrazo, y ahora que tengo el reloj en mis manos el recuerdo es tan vívido en mí, que puedo oler la tierra, sentir las plumas del pato y el agua mojándolo todo, pero más que nada puedo sentir la ternura de aquel abrazo (9).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar, emerge la conciencia cósmica, que se funda en la comprensión de la esencia común de lo viviente. Este segundo grado de la conciencia humana aparece cuando se despierta en la persona la convicción de que estamos hechos de la misma sustancia estelar del Universo, como han enseñado cosmólogos y místicos, o como ha expresado nuestra novelista, “por la misma sustancia primordial”, y por lo mismo formamos parte de la totalidad del Cosmos. El Universo tiene su propia sabiduría y la canaliza a través de sus amanuenses predilectos. Y tiene muchas maneras de hacernos partícipes de una herencia universal que late en el inconsciente humano. Para sentirla es necesario un nivel especial de conciencia profunda. Entonces con ese nivel de conciencia desarrollada nos abrimos a nuevas dimensiones de lo real y el mundo comienza a revelarnos algunos de sus misterios cósmicos o algunas de sus fascinantes incógnitas. Adviene así un sentimiento de empatía hacia lo viviente y de compenetración con lo existente, como lo experimentan los niños, los primitivos y los místicos. Y florece también una auténtica valoración del sentido de la vida y una clara percepción del sentido del mundo. La primera manifestación de la conciencia cósmica, como lo experimenta la narradora de esta evocación de vivencias y recuerdos, es una obvia empatía hacia fenómenos y elementos de la Naturaleza, sintiendo la huella de la tierra, el impacto telúrico y celeste, el influjo sensorial de la lluvia o de la noche, o la magia de la sombra y la luz, bajo el fulgor de sensaciones indecibles. O la vivencia de un cálido abrazo de un árbol sintiendo su energía soterrada bajo su sombra tierna como expresión telúrica de un aliento recóndito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Movida por el deseo de hallar la unidad de lo viviente, que es una segunda manifestación de la conciencia cósmica, la narradora capta la esencia escondida en las variadas formas de las cosas bajo la sensación de que “todos somos uno” a pesar de las diferencias ostensibles. Y esas sensaciones se amuchan en la conciencia y se transmutan en vínculo entrañable con el Todo después de ponerse en contacto con el vacío donde extrañamente encuentra la paz infinita desde la expansión de la conciencia y el sosiego del espíritu. Así lo relata la autora en el siguiente pasaje de El Sol Secreto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inicié el cuestionamiento de lo simple a lo complejo y he vuelto a mi origen: deberé aceptar “lo que es”. Trabajaré sobre una evolución consciente con todas las fuerzas de mi ser, con amor, dedicación, perseverancia, con la alegría que se logra cuando observamos nuestros primeros avances hacia estar centrados, presentes, atentos y despiertos. He comprendido que lo dual es parte de un todo. Que mi naturaleza es parte de lo universal y por ende de ese todo. Ese todo cuyas partes están constituidas por la misma sustancia primordial independiente de la forma (10).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en tercer lugar, florece la dimensión más alta, más intensa, más honda y más fecunda de la conciencia humana, la conciencia mística, que se desarrolla tras la convicción de la existencia de la Energía Cósmica como fundamento de todo lo existente. Y esa convicción da lugar a la gestación de un sentimiento de unión y de amor por todo lo viviente, que es sin duda una auténtica manifestación del amor místico. Ese caudaloso y cautivante sentimiento, sin duda de índole divina, se anida en el alma de los espíritus elegidos para la dolencia suprema del espíritu, que los antiguos griegos llamaban dolencia divina, en razón de la compasión universal que gesta en la sensibilidad del místico en virtud de su sabiduría inherente y su piedad compasiva, sentimiento que desemboca en una alta valoración de lo sagrado y en la búsqueda de lo divino mismo, centro y motor de la conciencia mística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La narradora de esta apasionante historia ha dado un lúcido testimonio de esa vivencia espiritual en su triple condición noética sintiendo y expresando la presencia de esa Energía Cósmica, revelando esa fuerza superior que nos fecunda y vibrando ante la Presencia intangible de lo Eterno. Y para sentir y vivir bajo esa llama viva desde la soledad y el silencio, como suelen vivirla los iluminados y los místicos, experimentando el eco despojante de la nada que abruma o el susurro sutil de los efluvios trascendentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad profunda que late en la conciencia y la honda belleza que revela el Universo tiene múltiples vías para llegar al reencuentro con el Todo. El trayecto de ese camino, que tiene sendas insospechadas y sorprendentes, comienza con la exploración de la interioridad y la trascendencia, como lo ha hecho la autora de esta novela según va revelando su narración testimonial para hallar “el verdadero sentido” y dar con “el amor universal”. Y en ese proceso de búsqueda y de crecimiento interior va trillando el camino de su plena realización en su vivencia de lo divino, en su proceso de realización personal, que es lo mismo que decir, en su camino hacia la Luz. Sabiéndose “chispa divina” o “emanación del Todo”, la narradora busca ese Sol Secreto que la define y complementa hasta alcanzar, de acuerdo a su íntimo anhelo, la realidad última que nuestro ser reclama. En una de sus reflexiones escribe nuestra novelista:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los templos y el magnífico sonido del silencio: el eco de la nada que nos embarga con una paz profunda, como la de las aguas tranquilas de un manantial; matriz que alberga el sonido de los rezos, plegarias, palabras dirigidas en este mundo físico a los planos invisibles impeliendo a la acción del lado espiritual de la Naturaleza. La palabra, el poder; la palabra hecha Verbo (11).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta novela de Ofelia Berrido canaliza en diferentes escenas y momentos narrativos la voz personal y la voz universal, testimoniando la percepción de verdades intuidas y la percepción de verdades reveladas que repercuten en la conciencia humana. El siguiente pasaje lo confirma: “Siempre he pensado que si el hombre ha sido capaz de transmitir ciertos conocimientos desde la antigüedad, civilización tras civilización, prácticamente inalterados, es porque existe un lazo estrecho que une verdades que el alma reconoce...” (12).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ofelia Berrido cree que somos depositarios de una porción de la Divinidad, y esa porción escondida, según postulaban los antiguos neoplatónicos y los místicos de todas las confesiones religiosas de Oriente y Occidente, es ese Sol Secreto que la enciende y arrebata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esta novela tiene el propósito de contar la vida interior de una mujer cuyas inquietudes representan las de las personas que despiertan al sentido profundo de la vida valorando la dimensión entrañable de la realidad trascendente y los diferentes grados de la conciencia humana. Y al hacernos partícipes de su inquietante búsqueda revive en el espíritu humano las interrogantes que en el pasado inquietaron el intelecto de los iluminados, actualizándose y fecundándose en los hombres del presente y del porvenir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El recorrido que hemos hecho por las páginas de El Sol Secreto nos introduce al ámbito de una reflexión sobre la vida y el mundo, renovando inquietudes esenciales de la naturaleza humana y abriéndonos a un horizonte intelectual y estético bajo el Sol cuya lumbre excita, atiza y embriaga. Y es una clara evidencia de que estamos ante una obra espiritualmente exquisita, escrita por una mujer en todos los sentidos exquisita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Coloquio del Movimiento Interiorista&lt;br /&gt;Santiago, Librería Cuesta&lt;br /&gt;26 de agosto de 2006.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Notas:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;1.  Ofelia Berrido, El Sol Secreto, Santo Domingo, Mediabyte, 2006.&lt;br /&gt;2.  León David, “Entrevista a Ofelia Berrido”, en “Areíto” de Hoy, Santo Domingo, 22 de julio de 2006, p. 4.&lt;br /&gt;3.  Ofelia Berrido, El Sol Secreto,  p. 28.&lt;br /&gt;4. “Entrevista a Ofelia Berrido”, p. 4.&lt;br /&gt;5.  El Sol Secreto,  p. 19.&lt;br /&gt;6. “Entrevista a Ofelia Berrido”, p. 4.&lt;br /&gt;7.  El Sol Secreto, p. 52.&lt;br /&gt;8.  Ibidem,  p. 62.&lt;br /&gt;9.  Ibidem, p. 41.&lt;br /&gt;10.  Ibidem, p. 134.&lt;br /&gt;11.  Ibidem,  p. 66.&lt;br /&gt;12.  Ibidem,  p. 139.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-7091162482119493506?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/7091162482119493506/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=7091162482119493506&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/7091162482119493506'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/7091162482119493506'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada36.html' title='Crítica'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-7895950669645800126</id><published>2007-06-01T13:11:00.003-07:00</published><updated>2010-11-04T16:30:22.918-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffff99;"&gt;Resumen de la conferencia, sobre el ensayo,  pronunciada por por el destacado académico Manuel Núñez, el 7 de junio, de 2008, en la Academia Dominicana de la Lengua&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Manuel Núñez realizó un examen del ensayo. Todas sus vertientes fueron presentadas. El ensayo valorativo, circunscrito a la apología y a la crítica; el ensayo de interpretación, con arreglo a doctrinas y creencias ya dadas de antemano como válidas; el ensayodeliberativo, que hace un balance de los pro y los contra de una tesis y las rebasa con la síntesis.Todas esas posibilidades se conjugan en un género que nos incita al placer estético, al conocimiento, al hallazgo y a la invención.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Frases importantes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ensayo es una reflexión.&lt;br /&gt;El ensayo produce el placer de conocer y el placer estético.&lt;br /&gt;Cargado de ideas, el ensayista tiene la apertura de la libertad de expresión.&lt;br /&gt;En el ensayo tipo soliloquio, el escritor encuentra su voz y se deja llevar por el ritmo de sus ideas surgidas de una motivación inicial.&lt;br /&gt;En una tesis dialógica se dispone a dialogar con otras mentes.&lt;br /&gt;Manuel Núñez no cree en el género puro. En la prosa hay poesía, en la poesía hay prosa. Puso de ejemplos a Balaguer y a Víctor Hugo.&lt;br /&gt;En un ensayo no se puede ir a los extremos: el escarnio o las alabanzas melosas.&lt;br /&gt;En el ensayo hay una necesidad de orden. Ortega y Gasset habló del “cajón de sastre” en relación al escritor que no tiene un orden en su pensar, no hay una motivación que hile, que hilvane las ideas. El ensayó exige organización y exige además una toma de posición.&lt;br /&gt;Un ensayo no es un resumen de la ideas de otros, lo que le da carácter es el nivel de ideas más allá de lo que expresa la realidad.&lt;br /&gt;El ensayo está orientado a la persuasión. Es un campo de batalla de argumentos y contra argumentos, un exponer olvidos y mentiras, una relación causa y efecto.&lt;br /&gt;El tratado expone un saber. En el ensayo el pensar individual, la sangre individual, está en juego.&lt;br /&gt;En el ensayo se realiza un análisis de lo simbólico, lo retórico y lo semántico.&lt;br /&gt;La base del ensayo no es reproducir sino, producir ideas.&lt;br /&gt;Argumento de autoridad: hay quienes se aferran a ideas de grandes pensadores como salvavidas. Es mejor analizar y convencer con su propia idea. Se puede usar un 20% de citas analizadas, un 20% de síntesis y el resto de material propio.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-7895950669645800126?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/7895950669645800126/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=7895950669645800126&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/7895950669645800126'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/7895950669645800126'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada33.html' title=''/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9066442726909818390.post-2965030449475510398</id><published>2007-06-01T13:11:00.001-07:00</published><updated>2008-12-09T11:22:20.762-08:00</updated><title type='text'>Manuel Núñez, ante el público, en la Academia Dominicana de la Lengua</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/SE9FBHr10II/AAAAAAAAAVs/Q1WWv-nRmxc/s1600-h/actividad_Academia_003.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5210459179436068994" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/SE9FBHr10II/AAAAAAAAAVs/Q1WWv-nRmxc/s200/actividad_Academia_003.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/SE9EsonOSfI/AAAAAAAAAVk/XpdOeb-QM4s/s1600-h/Manuel.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5210458827497818610" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/SE9EsonOSfI/AAAAAAAAAVk/XpdOeb-QM4s/s200/Manuel.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/SE9DMkOkghI/AAAAAAAAAVc/KQdT3wSRDIY/s1600-h/actividad_Academia_003.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/SE9C6QIAFCI/AAAAAAAAAVU/Y9DMs_cQLSQ/s1600-h/Manuel.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/SE9CkHjWwlI/AAAAAAAAAVM/pXu3Ri3OeAg/s1600-h/Manuel.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/SE9CcUjM1dI/AAAAAAAAAVE/Ee7iQwuRbN8/s1600-h/actividad_Academia_003.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9066442726909818390-2965030449475510398?l=mesterdenarradores.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/feeds/2965030449475510398/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9066442726909818390&amp;postID=2965030449475510398&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/2965030449475510398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9066442726909818390/posts/default/2965030449475510398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mesterdenarradores.blogspot.com/2007/06/entrada32.html' title='Manuel Núñez, ante el público, en la Academia Dominicana de la Lengua'/><author><name>Mester de Narradores</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_TiW9yjQSjEM/SE9FBHr10II/AAAAAAAAAVs/Q1WWv-nRmxc/s72-c/actividad_Academia_003.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
